Por RAMSÉS FIGUEROA

Si coleccionara algo serían ediciones de El perseguidor, de Julio Cortázar, narración fundamental de mi formación como lector. Y sostendría que el mundo es un mejor lugar ahora que El zorro rojo lo editó con ilustraciones del argentino José Muñoz —con quien también hicieron otra versión de Las fieras cómplices de Quiroga—. Ahora mismo estaría ansioso, sudando, queriendo emprender una colección de ediciones de Macbeth o de cuentos de Poe; porque hicieron también ediciones ilustradas bellísimas de estos y otros libros. Mejor bajarle a las obsesiones, el mundo es la misma porquería de ayer.