Por MARIANA MOTA

Espectáculo para avestruces
Imanol Caneyada

Imanol Caneyada crea una historia que, desde la primera página, resulta imposible soltar. Más allá de ser una portentosa novela negra llena de oscuridades humanas, construye una narrativa sorpresiva para el lector.

Un profesor de matemáticas habita en el bajo mundo de una ciudad protagonista que no tiene nombre; se acompaña de La Muñeca, un travesti de imponente poder sobre la comunidad, y Sofía, La Puta de ojos grises. RQ, el profesor que se deleita con las tetas grandes de sus alumnas, cuenta la primera parte de la historia a través de finas descripciones carentes de adjetivos, cualidad que el lector agradece, pues le regala a él el placer de colocarlos.

Una novela llena de juegos de tiempo, justificados cambios de voz narrativa, incómodas verdades humanas, poesía, elipsis, oraciones que resuelven omisiones previas. Con Espectáculo para avestruces, el lector trabaja la imaginación y su sentido natural de anticiparse a los hechos; especula, juzga, se identifica, se divierte.

“Me llega el aroma seco y desnutrido del jabón neutro con que mi hermana talla un cuerpo cincelado en esa memoria persistente. Esa que no renuncia, que no se doblega ante el tiempo, al contrario, se alimenta de él, glotona. La memoria de aquellos días sigilosos. Para mí no ha habido otros”.

Una historia de traiciones, muerte, poder, indiferencia, riesgos y, sobre todo, de amores  destructivos.

El último encuentro
Sándor Márai

Sándor Márai presenta un protagonista para el que la esperanza es el gran alimento en la etapa final de su vida.

El endurecido general Henrik, de más de setenta años, se entretuvo casi toda la mañana en la bodega de su viñedo. Uno de sus criados de pronto se le acerca para entregarle una carta y el general de inmediato reconoce la letra y a partir de ahí, aunque seguramente desde antes, todo su pensamiento se centra en lo mismo: el pasado y su amigo Kónrad, quien le ha enviado la carta.

“Una vez pasado el sentimiento de sorpresa, se sentía cansado. Uno se pasa toda la vida preparándose para algo. Primero se enfada. A continuación quiere venganza. Después espera. Él llevaba mucho tiempo esperando.”

La historia gira en torno a un sencillo pero definitorio encuentro que se dará entre dos hombres de la tercera edad que desde su infancia fueron los mejores amigos y que, para el momento del encuentro, tendrán 41 años sin haberse visto. El lector desconoce la calidad del encuentro, pues el autor dosifica con maestría su información y la va soltando poco a poco, logrando un efecto de tensión y expectativa, de modo que también el lector espera descubrir el misterio que encierra esa separación de tantos años y, sobre todo, el conflicto que puede haber entre ambos hombres, cuyo deseo final de sus vidas es encontrarse de nuevo. Una novela abundante en imágenes, nostalgia y humanidad.

24 horas en la vida de una mujer
Stefan Zweig

Stefan Zweig comienza esta novela con un gran engaño para el lector; pero éste, lejos de reprochárselo, queda satisfecho con el giro inesperado de la historia.

“En una modesta pensión de la Riviera, donde residía, diez años antes de la guerra, estalló en la mesa una violenta discusión, que, exacerbando de pronto los ánimos, estuvo a punto de degenerar en reyerta furiosa.”

El altercado es generado por la noticia de que madame Henriette, huésped del hotel contiguo a la pensión, decide abandonar a su esposo y a sus hijas para fugarse con un apuesto y elegante Adonis. Este acontecimiento funge como pretexto que dispara el desarrollo de la verdadera historia, protagonizada por una anciana.

Con un lenguaje elegante y ceremonioso, la anciana, que toma el papel de narrador en algún momento, habla acerca de la voluntad y la pasión femenina de cualquier época. Esta historia refleja la inutilidad del paso del tiempo cuando se trata de la moral, pues a través de dos historias similares, separadas por más de dos décadas, las mismas acciones siguen levantando los mismos juicios.