Jaime Garba responde el cuestionario Proust

1. ¿Cuál es el defecto propio que deplora más?
Mi vulnerabilidad ante cualquier situación que me impacte. Trato día a día de forjar una fortaleza y disciplina que me haga avanzar en la vida, pero suele ocurrir que me derroto ante situaciones que quizá a otras personas no les causarían mayor problema. Tengo derrotas constantemente y me pueden dejar en la lona días enteros, desperdiciando tiempo y experiencias que sé jamás regresarán.

2. ¿Cuál es el defecto que usted deplora más en los otros?
La pedantería, deploro a la gente presumida, egocéntrica, y mamona que cree que es superior a los demás. Inclusive, si lo que hace es sobresaliente o es un genio, no tengo el mínimo intereses de acercarme o dialogar con alguien así.

3. ¿Cuál es su estado mental más común?
El idilio, con la vida, con la gente, con lo que me apasiona. Trato de amar todo lo que hago y que ello me conduzca a un sueño constante, me gusta vivir en la fantasía, pensando que todo está bien y que nada me es imposible. Reír, amar y anhelar me ha dado muchas de las cosas que tengo. Cuando por alguna razón mi estado es antagónico a ello me vuelvo el ser más patético del mundo.

4. ¿Cómo le gustaría morir?
Quizá mi respuesta sea muy estúpida pero me atraen las muertes dramáticas, aquellas que han coadyuvado a crear una imagen de ciertos artistas que admiro: Foster Wallace, Virginia Woolf, Isadora Duncan, Antonieta Rivas Mercado. Quisiera de alguna forma que la tragedia potenciara el mito de mi obra.

5. Si después de muerto debe volver a la Tierra, ¿convertido en qué persona o cosa usted regresaría?
En un gato y fastidiar a un autor que intenta escribir todos los días por la mañana obligándolo a que me acaricie y postrándome sobre sus libros y su computadora; tal como lo hace mi gato ahora. Sería mi venganza y una forma, por lo que veo, muy placentera de vivir.

6. Y si pudiera elegir un personaje de ficción, ¿cuál escogería?
Me debato entre dos que me encantan, Guy Montag, el bombero converso que solía quemar libros, de Farenheit 451 de Bradbury; y Pip, el niño inocente de Grandes Esperanzas de Dickens. Me identifico mucho en ambos, en sus personalidades, sus temores, sus deseos y búsquedas. Ojalá pudiera decir como Flaubert sobre Emma Bovary: Yo soy Montag, yo soy Pip.

7. ¿Cuál es su mayor extravagancia?
Escribir con pluma fuente y en libretas Moleskine. Suena muy snob pero no me gusta ni apetece escribir si no es con mi Parker y en libretas lindas que prácticamente te dicen: ¡vamos, acaríciame con la palabra!

8. En qué ocasiones miente.
Cuando escribo miento, pero no en una connotación negativa, creo de alguna forma la literatura es mentira, y lo es en el momento mágico en que te es imposible contar la verdad porque la mente no posee el don de ser fiel a los hechos, en cuanto algo se convierte en una idea, una sensación o algún estimulo cerebral se vuelve interpretación, y la interpretación es una especie de mentira.

9. ¿Qué persona le inspira más desprecio?
La gente que asesina, una persona capaz de atreverse a arrebatar una vida me parece el ser más despreciable del mundo porque en el instante en que se mata se aturde el universo que rodea a esa persona, nada vuelve a ser igual.

10. ¿A qué persona viva admira?
Soy la clase de tipo que tiene muchos héroes literarios a los cuales admiro sin pudor, está Santiago Roncagliolo además de gran escritor es una persona muy agradable; admiro el poder de la palabra de Rushdie, la elegancia y majestuosidad de Paul Auster, y la genialidad de Jonathan Franzen. Fuera de la literatura admiro mucho (por más cliché que suene) a mi padre, es genial tener conversaciones sobre cine con él y es un tipo al que la buena actitud hacia la vida no se le acaba.

11. ¿Qué palabras o frases usa más?
Respeto lo que dices pero…”, “coadyuvar”, “por ejemplo”, “chido”, “arre”. Voy de las frases más diplomáticas, pasando por las burocráticas y las populares.

12. ¿Cuál es su idea de felicidad perfecta?
Poder leer, escribir y ver series y películas todo el día sin la preocupación de cumplir con un trabajo de oficina, deadlines, cierres de proyecto, revisiones de libros, entre otras cosas, interesantes ciertamente, pero agotadoras.

13. ¿Cuál es su mayor miedo?
Morir sin dejar un libro que sea importante y significativo para la literatura.

14. ¿Cuál es su mayor remordimiento?
No haber perseverado en la escritura y la lectura a temprana edad, gracias a eso siento el constante peso de que he desperdiciado años de palabras y que voy muy atrás en la carrera literaria.

15. ¿Cuál es la virtud más sobrevalorada socialmente?
El ser buenos. Vivimos en una sociedad donde te invitan a ser bueno constantemente, hay spots para ello, talleres, comerciales, libros, películas…, porque eso te da un status social, por lo tanto quienes lo hacen suelen no hacerlo de corazón o como parte innata de sus vidas, se impone el “bien” como un hábito hipócrita cuando en realidad hay gente que por dentro está muy jodida.

16. ¿Qué le disgusta más de su apariencia?
Los dedos de mis manos que llevan mutiladas las uñas porque me ha sido imposible, desde que tengo memoria, evitar morderlas ante la mínima muestra de ansiedad. Cuando escribo es parte del acto, teclear, leer, morder. Muy mal, pero aún no puedo evitarlo.

17. ¿Cuáles son sus nombres favoritos?
Aura, Karenina, Ludwig, Mitch.

18. ¿Qué talento desearía tener?
Poder escribir y leer en cualquier circunstancia. Desafortunadamente soy un lector y escritor muy distraído, no puedo concentrarme si hay música, voces, estímulos externos. Admiro mucho a los periodistas que escriben sin cesar en salas caóticas de redacción.

19. ¿Qué le desagrada más?
La política mexicana, carente ya de honor, de reglas y llena absolutamente de corrupción.

20. ¿Cuándo y dónde ha sido más feliz?
Respecto a cuándo, cuando nació mi hija. ¿Dónde? Los domingos que puedo preparar carne asada y hacer tortillas mientras bebo una cerveza y converso con mi familia.

21. Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia?
Podría decir que muchas cosas, o todo, pero entonces ya no sería mi familia sino un montón de extraños, así que nada, quizá sólo la paranoia que a veces nos asalta a los del lado de mi madre.

22. ¿Cuál es su mayor logro?
Hacer que una chica muy guapa de la preparatoria se enamorara del tipo más feo del salón por medio de cartas que yo le escribía. Fue un reto que cumplí y con el cual pude darme cuenta del poder de la palabra. Si podía conseguir que del verbo naciera el amor, seguro obtener el Nobel sería más fácil.

23. ¿Cuál es su posesión más atesorada?
Tengo una colección de máquinas de escribir que son mi tesoro, sobre todo una Royal y una Remington de entre los años 30 y 40.

24. ¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?
Cuando somos indiferentes al sufrimiento o a los padecimientos de nuestra sociedad. No concibo que nos ceguemos al mal que nos aqueja con el simple pretexto de “no me pasa a mí o no es de mi incumbencia”.

25. ¿Dónde desearía vivir?
Me gustaría vivir en Nueva York para ir todos los días a beber cerveza y escuchar jazz a alguno de los clubs que hay por allá.

26. ¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Ver series de televisión y jugar videojuegos, en ambas puedo llegar al grado de perderme horas y días si nadie me detiene.

27. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en una mujer?
Que sin importar qué, haga lo que ama y le apasione y que bajo ninguna circunstancia sea sumisa.

28. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en un hombre?
La caballerosidad y la lealtad a los amigos.

29. ¿Cuál es su héroe de ficción favorito?
Astroboy. Soy súper fan y me encanta y conmueve la premisa de cómo se convirtió en lo que es.

30. ¿Cuáles son sus héroes de la vida real?
José Manuel Mireles me parece un tipo muy valiente, quien harto de su brutal realidad decidió tomar la justicia con sus manos. El hombre me parece un héroe, ha hecho lo que muchos quisiéramos hacer pero muy pocos se atreven. Hoy está preso injustamente y la sociedad que le aplaudió y reconoció lo va olvidando poco a poco, no obstante estoy seguro no ha dejado de pensar un solo segundo que hizo lo correcto.

*Jaime Garba. Psicólogo, escritor y editor. Coordina el área de Literatura del Centro Regional de las Artes de Michoacán, en Zamora. Ha colaborado en revistas como Buensalvaje México, Revés Online, La Rabia del Axolotl, La revista de la Universidad; así como en diarios como La Jornada Michoacán. Es profesor de redacción creativa en varias universidades y escribe sobre libros y lectura semanalmente en Playboy México. Ha publicado cuento y poesía en varias antologías de México y EEUU.