Sergio Vicencio responde el cuestionario Proust

1. ¿Cuál es el defecto propio que deplora más?
A menudo termino aborreciendo cada cosa que hago. Mido mis creaciones con la regla más recta y las encuentro inevitablemente deficientes. Uno podría pensar que soy un tipo autocrítico y que eso mejora mi criterio, pero, ¿qué trabajo ve luz cuando nada vale la pena? Las mejoras, los ajustes y las correcciones nunca terminan. Un conflicto, de verdad. También tiendo a idealizar el mundo. Sigo esperando un arte que pague, un gobierno que no robe, un amor que nunca se apague (este último todavía no prueba ser ilusorio), pero sé bien que casi todos son engaños para vivir más contento.

2. ¿Cuál es el defecto que usted deplora más en otros?
La celebración de la ignorancia y la alegría de ignorar algo porque es popular. Me causa verdadera lástima esta nueva idea de que es bueno jactarse de aquello que gusta a las masas sin formarse un criterio propio de las cosas nuevas. También me resulta terrible el generalizar; el literalmente, poner las cosas de antemano en un género sin dar un valor individual a cada idea.

3. ¿Cuál es su estado mental más común?
Estoy siempre a la espera de ser sorprendido, de ser conmovido, de ser gratamente abordado y de que sucedan cosas improbables. A veces espero se reproduzcan en mi realidad escenas magníficas de una película para ver o saborear lo inalcanzable. Eso provoca en mi un constante estado de decepción.

4. ¿Cómo le gustaría morir?
Me gustaría no morir. Dicen por ahí que por qué pedimos eternidad si no sabemos que hacer hoy en la tarde, pero yo sí sabía qué hacer hoy en la tarde y el tiempo y el sol no me alcanzaron, el fin de semana entero. De hecho, no me alcanzó. Necesito días de 36 horas, fines de semana de 7 días, años en forma lustro para leer, comer, hacer y ver todas las cosas que deseo, así que quisiera se respetara mi infantil anhelo de vivir por siempre, por favor. Ahora que si tengo que morir, me gustaría fuera de viejo y contento a medias de hacer algo cotidiano, así nomás, sin darme cuenta. Me encantaría no escuchar el claxon del carro que me pegue y sólo sentir por medio segundo el golpe en la cabeza; quedarme ahí tirado en la banqueta, sonriendo por reflejo, pensando en mis últimos momentos en qué pan iba a comprar.

5. Si después de muerto debe volver a la Tierra, ¿convertido en qué persona o cosa usted regresaría?
Sería ideal volver como yo mismo, con todas mis memorias y pensamientos, pero en un cuerpo de mejor calidad que el que me tocó la primera vez. Menos malo, enfermo y endeble. Quizá uno femenino para experimentar el otro lado de la cuestión (sí, de esa cuestión), y tener la experiencia completa. En esa forma alterna me gustaría visitar a viejos amigos, amantes y familia, para verlos verme como un extraño que entra en sus vidas. Saber, pues, como son mis amistades cercanas con aquello que odian o desean de verdad.

6. Y si pudiera elegir un personaje de ficción, ¿cuál escogería?
¿Un personaje de ficción para volver a vivir? A todos les va terrible al final, ¿o que no por eso son parte de un arco dramático? El único personaje que no es un idiota prepotente a pesar de tener todo lo mejor del mundo en sus manos, y de no terminar mal, es Goku. Piénselo, es como Súperman sin el palo metido en el culo. Es un dios en la Tierra, está casado, tiene hijos, ha probado la vida y la muerte y ha salido victorioso y sonriente de ambas, incluso más de una vez. Vamos, seamos honestos, ¿quién no querría ser Kakaroto?

7. ¿Cuál es su mayor extravagancia?
Me gusta comprar zapatos raros en tonos chillones que luego no uso.

8. ¿En qué ocasiones miente?
Cuando me preguntan sobre mis extravagancias, como en la pregunta 7, y sólo se me ocurren cosas personales que no tienen nada que ver lo que se me está preguntando. Entonces miento, por lo general inclinado hacia lo banal.

9. ¿Qué persona viva le inspira más desprecio?
Cualquiera que se refugie en sus creencias personales sobrenaturales para denigrar lo humano, escudado bajo la concha de que aquello que cree es una libertad personal religiosa, que tiene una base antigua, y que se puede considerar parte de un constructo cultural. Probablemente odiar eso me convierta a mí en la persona viva que más desprecias.

10. ¿A qué persona viva admira?
A Neil Gaiman. ¿Debo explicar por qué? No sé si debo. Es Neil Gaiman, punto. Si lo entiendes, me parece perfecto, si no, es porque no lo has leído o escuchado hablar. James Randy y Richard Dawkins podrían estar en esta respuesta, pero es más un profundo respeto lo que siento por ellos que en sí admiración, quizá porque me es más fácil admirar a alguien con una habilidad creativa.

11. ¿Qué palabras o frases usa más?
“De hecho”, “por cierto”, “no necesariamente”, “sí, pero”; frases vinculadas con porcentajes, paráfrasis de citas que no recuerdo bien, cualquier otro artilugio argumentativo. Y la palabra awesome, pero la escribo “osom”.

12. ¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
Alguien me paga adelantos de regalías por escribir narrativa desde mi casa, con deadlines relajados, sin demasiados temas impuestos (y sin pagar demasiados impuestos, para el caso), con periodos de descanso de un par de meses al año donde puedo viajar con mi excedente de efectivo por el mundo. Además de eso mi mujer sugiere que tengamos una relación abierta, mis gatos se cuidan solos y rara vez los veo, soy infértil sin riesgo a que eso cambie e inmune al cáncer. Nada más me faltó pedir súper poderes y un pito de 30 cm, pero no, eso sería demasiado fácil, demasiado común, demasiado aburrido a la larga (como de 30 cm de larga).

13. ¿Cuál es su mayor miedo?
Como he expresado en otras ocasiones, mi mayor miedo es el olvido después de la muerte. No el propio, pues a mí no me afecta ni me importa ser olvidado, sino el olvidarme de todos ustedes, que son seres humanos increíbles, y que me han enseñado tanto. Eso me aterra y me entristece. Y es que me esfuerzo tanto por saber, por leer, por escuchar y recordar, que lamento dejar que todo se pierda en las fauces de gusanos.

14. ¿Cuál es su mayor remordimiento?
Haber tratado peor a gente que alguna vez me trató mal, haber lastimado a gente para que se fuera de mi vida y ya no tener que lastimarla más, haber excluido o discriminado a alguien sin darme cuenta. Haber hecho algunas llamadas terribles, no haber hecho otras tantas maravillosas. Haber amado a medias, haber odiado por completo. No haber hecho todas las cosas que no haré por tener que conseguir dinero o por tener miedo.

15. ¿Cuál es la virtud más sobrevalorada socialmente?
La moral religiosa, que por cierto no es una virtud.

16. ¿Qué le disgusta más de su apariencia?
Solía odiar mi cuerpo tras ser una persona gorda que después fue muy delgada. Esos cambios abruptos tienen consecuencias terribles en la piel y hacen que todo lo normal en la anatomía devenga extraño. Ahora me doy cuenta de que ese resentimiento viene de una incompleción de años. He estado viviendo a sabiendas de ser algo 100% físico, únicamente alimentando una mente que viaja encima de un auto de segunda. Ahora me entretengo odiando menos mi cuerpo y más arreglando de vez en cuando el chasis, no sólo el motor, incluso cuando es para reforzar soldaduras viejas.

17. ¿Cuáles son sus nombres favoritos?
Nombres… hay tantos. Eric, Clavda, Martha, Mabelle, Ana, Antonio, Lucas. Pero un nombre por sí sólo no dice nada. Con la gente he aprendido a odiar o a amar el nombre dependiendo de la persona que lo porta. Es ingenuo y ridículo pensar que un nombre implica un destino. Es más correcto pensar que un gran camino siempre engrandece al nombre de quien lo recorre.

18. ¿Qué talento desearía tener?
El talento de saber hacer dinero con el arte. Mi padre lo tiene, mi hermana lo tiene, pero lamentablemente sólo heredé la capacidad de hacer arte, sin poder venderlo o cobrarlo de manera correcta. Una lástima.

19. ¿Qué le desagrada más?
Lo intocable que piensa la gente que deben ser la religión y la espiritualidad, todo lo que se considera sagrado, lo que por convicción personal elimina lo individual, la idea de la tortura, el sufrimiento de un animal aterrado que no entiende por qué tiene que sufrir, y en esa categoría incluyo a todos los Hombres.

20. ¿Cuándo y dónde ha sido más feliz?
Viajando con la persona que amo, lejos de todo lo laboral, en un lugar pequeño, sin muchas posesiones, sin preocuparme por continuar adelante, estando nada más, siendo nada más, viviendo al día sin pensar en casas, dinero y pérdida. Hablando con extraños que devienen muy pronto nuevos amigos. Usando gerundios a destajo sin preocuparme porque esto lo lean escritores pomposos, o porque la gente no guste de los gerundios así nomás, aprendiendo idiomas, aprendiendo cualquier cosa nueva y útil.

21. Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia?
Me gustaría cambiarlos de polo magnético, para que supieran estar cerca los unos de los otros. Yo con ellos funciono por diferente, pero entre ellos no se pueden por iguales.

22. ¿Cuál es su mayor logro?
Todavía no me conformo ni me rindo y aún creo que muchas de las cosas que ya sé imposibles están por llegar. Cuando me conforme con un estándar de vida, cuando deje de crear para ganar, cuando deje de hacer por convicción y empiece sólo a hacer las cosas por ahorrar y comprar, entonces lo habré perdido todo, pero de momento sigo luchando contra lo que se debe ser: Ese es el logro.

23. ¿Cuál es su posesión más atesorada?
El conocimiento acumulado. No me gustaría perderlo o dejarlo por ahí, pero es fácil irlo olvidando encima de las mesas de los cafés…

24. ¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?
40 años trabajando para alguien más, ganando menos que él, haciendo algo que odias, ahorrando para conseguir una vida que no quieres, instalado en un estado de mediocridad constante que apaciguas con vacaciones, escapes, huidas y compras para luego darte cuenta de que no has hecho nada con tiempo y, finalmente, continuar igual. No, no estoy parafraseando a Chuck palahniuk o a David Fincher, pero es la idea, sólo con menos anarquía y explosivos.

25. ¿Dónde desearía vivir?
Desearía ser un poco más nomádico. Tener una estancia distinta una vez al mes, una vista distinta en mi ventana cada cierto número de mañanas; un poco más de tierra en las uñas y menos en las estanterías. Lástima de la vida moderna, que nos enseña que sólo vale la pena quedarnos quietos.

26. ¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Si nos olvidamos de lo vital que era jugar cuando éramos niños y podemos ahora, en nuestra vida adulta, considerar los juegos un mero pasatiempo, es a ese al que me avoco. Jugar, sólo, con amigos, en mesa, con dados, cartas, o en una consola, es una experiencia que siempre agradezco. Además, con centenares de estudios triple A haciendo videojuegos con historias increíbles todos los días, cómo no explotar esta vertiente nueva y exquisita de consumir relatos interactivos. Escuchen cuando les digo que el escritor que no juega se pierde de muy buenos cuentos que nunca serán libros.

27. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en una mujer?
Una no, como menos pido tres en paquete, deseo, inteligencia e independencia. Me gusta que lo sepan todo, que lo quieran todo y que no se detengan por uno para obtener lo que les haga falta. Me gustan las mujeres avorazadas con la vida, con su trabajo y con sus hombres. Para los santos las monjas y las beatas, para los tontos las nobles, las fieles y las cocineras perfectas; a mí, dénmelas libres, hambrientas de vida, putas si quieren, pero que no se queden quietas cuando las otras ya se estancaron.

28. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en un hombre?
La honestidad, aunque también podría decir que la congruencia. Si un hombre no va a ser honesto (que es lo menos que se espera de los verdaderos amigos y de los verdaderos enemigos), por lo menos que sea honesto para que sepamos que siempre miente, y que ama mentir. Que no nos quede duda de que su vida entera es una falacia. Si no miente, aprecio que sea honesto al grado de lastimarte, pues precisamente porque sé que es honesto, comprendo que no busca hacerlo voluntariamente.

29. ¿Cuál es su héroe de ficción favorito?
Uf, no sé. ¿Batman? No, la verdad es que no, porque Batman sólo vale por sus villanos. De lo contrario sería un niño rico con un complejo suicida y con la peor vida sexual de un millonario. ¿Entonces quién? ¿Lanzarote, Perceval, Jimmy Corrigan, Night Owl, Ang, de nuevo Gokú? El quijote vale verga y quien lo ponga pamba china. Frodo era un imbécil en papel y en celuloide. ¿Alguien de la Liga Extraordinaria? ¿Harry Potter? ¿Luke Skywalker, Max Rockatansky, Aquiles, Héctor? ¿Indiana Jones o Wolverine? ¿Se valen también heroínas…? Mierda, mejor ya vámonos, o si no vamos a estar aquí toda la noche.

30. ¿Cuáles son sus héroes de la vida real?
Nombres no doy, aunque se me vienen muchos a la cabeza. Pero los héroes de verdad en este mundo son quienes vencen su propia apatía y hacen algo con el fin de resolver un verdadero problema humano. La otorrino que opera niños sordos, el ingeniero que trabaja en un problema de eficiencia de energía, la escritora que dona todos los años a la misma fundación, el único policía que hace bien su trabajo, el científico que dona sus patentes, el artista de circo que luego de cobrar un show se sale a la calle gratis a hacer reír a los amargados. Héroes son los útiles, los prácticos, los filántropos, lo que ponen su inteligencia a trabajar en pro de algo real. Todo ellos son putos héroes.