Cuando estudiaba el bachillerato abierto me incomodaba tener que leer los libros de la currícula para aprobar los exámenes; pensaba que cuando estudiara Letras la pasaría mejor porque sólo leería buena literatura. Ya en Letras, si bien leía buena literatura, me desagradaba someterme al orden preestablecido en el programa; no era extraño que mientras un maestro hablaba de La odisea en clase de literatura grecolatina yo me escondiera en la butacas de atrás para leer a Borges, ni que hiciera lo propio con una obra de Shakespeare en una clase de literatura latinoamericana. Ansiaba terminar la carrera para leer lo que se me antojara, en el momento que me diera la gana.

Ahora que no tengo compromisos académicos, leo sin orden, agenda, ni asiento, como un vagabundo de la lectura. Por culpa de esa indisciplina, no he leído infinidad de libros que, se supone, ya debería haber leído, pero gracias a esa vagancia lectora, he encontrado con libros encantadores y me la he pasado muy bien. Este año, por ejemplo, prácticamente no leí literatura, pero leí libros muy divertidos e interesantes de dibujo, pintura, narrativa gráfica, ciencia, filosofía, viajes, psicología, psiquiatría, etc. En la siguiente lista están jerarquizados los diez que más disfruté.


10. Ishiguro-Never Let me Go (Vintage Books)

Es una novela distópica que trata el tema de la clonación. Está centrada en la vida de unos jóvenes que, desde que nacen, están destinados a ser donadores de órganos. Los educan para dicho propósito y, cuando llegan a la vida adulta, van entregando sus órganos hasta perder la vida. La novela es muy interesante porque incita a reflexionar sobre los aspectos éticos de la clonación, pero, sobre todo, sobre ¿qué nos hace humanos?

9. Baggini, Julian-El cerdo que quería ser jamón (Paidós)

Ya que pocas veces he entrado a un laboratorio y no tuve una gran educación científica, me fascinan los gedankenexperiment, en primera porque el laboratorio es la mente y, en segunda, porque se puede estudiar cualquier problema con las herramientas de la razón y la imaginación. En este libro hay 100 experimentos mentales famosos como el genio maligno, el barco de Teseo, el escarabajo en la caja, la habitación china, que ofrecen inagotables temas de conversación y discusión sobre ética, arte, ciencia, filosofía.

8. Potts, Rolf- Vagabonding: An Uncommon Guide to the Art of Long-Term World Travel 

Es una especie de manual donde el autor ofrece consejos prácticos para vagabundear por el mundo, de acuerdo con sus experiencias. Uno, por ejemplo, que sucede mucho antes de emprender el viaje, es hacer una maleta, para darnos una idea de cuáles son nuestros objetos más esenciales, aquellos que no deberían faltarnos en ningún viaje. Si no podemos meter todo lo que necesitamos en una maleta, algo anda mal. Lo más importante, según entiendo, es dejar de postergar el viaje, no es imposible conocer el mundo sin ser rico, sólo hay que ser estratégico y, sobre todo, hay que dejar nuestros miedos.

7. Barthelemy, Pierre-Crónicas de ciencia improbable (Blackie Books)

Algunos de los libros que más me divierten son los de divulgación de la ciencia. Suelen ser muy creativos y extraer todo el potencial lúdico del conocimiento positivista. Este libro da respuestas científicas a temas variados y exóticos, como la utilización de los vellos púbicos en criminalistica, o si es verdad que la otra fila siempre avanza más rápido, o cómo se jugaría fútbol en Marte, o el científico que midió la velocidad a la que avanza la muerte y qué tan rápido hay que andar para que no te alcance. Es, en suma, un libro divertido en el mejor de los sentidos.

6. Precht, Richard David-¿Por qué hay todo y no nada? (Siruela)

Es un libro de divulgación filosófica. Trata sobre los paseos del David Precht con su pequeño hijo por distintos puntos de Berlín, como el zoológico, la estación de tren, el acuario. Cada lugar es un pretexto para plantearle a su niño temas de ética, arte, lengua, etc. En el zoológico, por ejemplo, le cuenta de un experimento donde le cambiaron los nombres a los animales y su popularidad se veía afectada por el nombre; en la estación de tren le platica el dilema clásico del tren que va a atropellar a una serie de inocentes y alguien tiene la opción de desviarlo hacia un tipo muy gordo, en el jardín laberíntico le habla de la identidad personal, de qué nos hace ser nosotros. Este libro es una manera muy entretenida y sencilla de acceder al pensamiento filosófico.

5. BaudrillardLa ilusión vital (Siglo XXI)

De los filósofos más recientes, Baudrillard es el que me parece más interesante. Este libro se compone de tres ensayos: uno sobre la clonación, otro sobre la llegada del año 2000, y el último sobre el asesinato de la realidad (la hiperrrealidad). En los tres ensayos tiene una perspectiva muy original del tema, pero el último es extraordinario. Trata de la virtualización del mundo, de cómo lo virtual irá asesinando a lo real sin que quede siquiera un cadáver.

«(…) la especie humana podría estar dedicándose a una suerte de escritura automática del mundo, a una realidad virtual automatizada y operacionalizada, donde los seres humanos como tales no tienen motivo para seguir existiendo».

«Los acontecimientos, los acontecimientos reales, ni siquiera tendrán tiempo para ocurrir. Todo será precedido por su realización virtual».

«(…) despojada de su duplicado, de su mitad oscura, nuestro mundo es una ilusión definitiva».

4. Cruz, AfonsoLa contradicción humana (Tragaluz)

Me gustan los libros infantiles porque suelen tener ediciones muy estéticas y porque a veces tratan ideas muy complejas de una manera muy sencilla. Éste es uno de lo mejores que he leído, en ambos sentidos. Es una bella edición y trata sobre esas contradicciones de los adultos que tanto desconciertan a los niños, por ejemplo: el vecino que se pone feliz cuando toca música triste, los vecinos que aman a los pájaros y los encierran en jaulas, la señora que le echa casi la azucarera completa a su café y, sin embargo, es muy amargada. De una manera muy sutil, como El principito, es una obra muy crítica.

3. Watson, Richard- 50 ideas about the Future (Quercus)

Es un libro interesantísimo pues trata temas muy excitantes sobre el futuro, que parecen de ciencia ficción, pero son posibilidades reales, como la simbiosis entre máquinas y hombres, los transplantes de recuerdos, la informática cuántica, con la molécula del agua como soporte informativo. De acuerdo con uno de los artículos, en 40 años las computadoras podrían ser conscientes así que, con suerte, estaremos ahí para gozarlo y sufrirlo.

2. Sacks, OliverEl hombre que confundió a su mujer con un sombrero (Anagrama)

Odio el lugar común de que la la realidad supera a la ficción porque nada sería más exótico que un mundo donde existiera todo lo que han creado los escritores de ficción; pero, en este libro específico, sí hay casos reales de enfermedades mentales que sólo a los escritores con la imaginación más delirante se les habrían ocurrido, como la mujer que escucha canciones irlandesas todo el día en su cabeza, la anciana que sólo puede ver la mitad de su platillo y tiene que girar 360 grados para ver la otra mitad, los pacientes con miembros fantasmas y claro, el hombre que confunde a su mujer con un sombrero. Si tuviera que definir este libro con una palabra, diría que es asombroso.

1. Krishnamurti, JidduEl arte de vivir (Kairós)

Me gustan los filósofos que escudriñan en asuntos tan poco urgentes como la ontología y la metafísica, pero considero ese gusto como turismo intelectual; los filósofos que más me interesan son los que se ocupan de lo más importante, a mi parecer, como es el arte de vivir. Me emocionó mucho leer estas charlas con Krishnamurti, porque me encontré con una mente muy lúcida, que ha profundizado en los problemas que más me importan: el amor, la vida, la libertad, la educación, la inteligencia, la creatividad.

«Cuanto más pobres somos en lo interno, tanto más tratamos de enriquecemos exteriormente apegándonos a las personas, a la posición, a la propiedad».

«(…) el temor impide la iniciativa porque hace que nos aferremos a la gente y a las cosas como una enredadera se aferra a un árbol».

«Muchos chicos estudian solamente para tener un empleo y ésa es toda la aspiración que tienen en la vida. Pero después de que consiguen el empleo, ¿qué sucede? Se casan, tienen hijos y por el resto de sus vidas están presos en la maquinaria».