Es un clásico que los autores recomienden libros. A menudo asumimos que como lectores voraces y “base del oficio” esa es la zona en la que somos “expertos” o cuando menos, algo sabemos.  Yo creo que más allá de la continua batalla contra el bloqueo, la búsqueda de la idea genial o de la palabra precisa somos, ante todo, contadores de historias. Por eso les traigo esta lista de todo menos libros per sé. En 2016 hubo varias narrativas que me hicieron llorar, reír, sentir inquietud y sobre todo desear continuar a la caza de nuevas historias y formas de contarlas. Sin más preámbulo he aquí mis consentidos ( elegidos de forma totalmente arbitraria y visceral; sin orden específico):


Nimona

Cómic

Esta novela gráfica surgió como un web cómic de la mano de su autora: Noelle Stevenson. Comencé a leerlo nada más comprarlo y ya no pude soltarlo hasta terminar. En buena parte porque es una lectura muy ágil pero más que nada porque me atrapó desde el principio. No sólo cuenta con una heroína la cual rompe con muchos de los estereotipos del género (que tampoco está muy definido porque es una mezcla de fantasía y ciencia ficción bastante peculiar), también rompe con la forma en que normalmente percibimos a los villanos de ficción. Esta combinación de aventura, acción y humor es ideal si están buscando giros de trama inesperados, así como una forma fresca de contar historias.

Orange

Anime

Este anime adaptado del manga de Ichigo Takano comienza cuando la protagonista, Naho Takamiya, de 16 años recibe una carta  de sí misma desde el futuro. La Naho de 26 años le pide a la joven cambiar todos los hechos por los que vive arrepentida, en especial lo ligado al misterioso Naruse Kakeru a quien acaba de conocer. La historia se va construyendo con pedazos del futuro y presente del grupo de amigos de Naho, cada pequeña pista encaja como en el mejor de los thrillers. Además, nos recuerda las emociones con las que nos enfrentamos al crecer, cambiar e ir dejando atrás cosas. Esta historia me encanta por lo fácil que es identificarse con los conflictos de los protagonistas a la vez que invita a la reflexión de temas complejos y nos hace cuestionarnos nuestras elecciones de vida.

Penny Dreadful

Serie

Aquí hice un poco de trampa, esta serie inició en 2014 pero emitió su última temporada en 2016. El título hace referencia a la publicaciones de terror que vendían en Inglaterra durante el siglo XIX, el precio por fascículo era de un penique. En esta historia confluyeron muchos de los monstruos clásicos victorianos como los vampiros, hombres lobo y brujas. También personajes literarios como el doctor Frankenstein y su criatura, Drácula o el mismísimo Dorian Gray. No tengo más que elogios para esta serie: el vestuario es perfecto, la ambientación también y las actuaciones supremas. Si uno está en busca de algo aterrador pero que explore la humanidad, el miedo y la complejidad de los personajes al mismo tiempo que rinde honores al terror del siglo XIX, Penny Dreadful es la serie indicada.

Dramaworld

Dorama  (o algo así)

Este original de Netflix es protagonizada por Claire Duncan, una universitaria obsesionada con los dramas coreanos. Claire se ve transportada a Dramaworld, un universo donde existe un “facilitador”, un personaje externo que debe observar que todas las reglas (cof, cof clichés, cof, cof) de la historia se cumplan hasta llegar al esperado final feliz. El resultado es un uso de las meta referencias que puede ser verdaderamente hilarante sumado a la torpeza de la protagonista. Esta serie es ideal para pasar un buen rato, reírse mucho y admitir tu placer culposo por los dramas asiáticos.

Final Fantasy XV

Videojuego

Esta es la entrada más visceral de mi lista. No cabe duda de que Square Enix cada vez pule más y más su joya de la corona: los Final Fantasy. Esta entrega no es la excepción, desde los gráficos hasta la música, cada detalle de la producción está bien cuidado. Esta vez, los creadores nos meten en la piel de Noctis, heredero al trono del Lucis, que se ve involucrado en una repentina guerra entre su país y el reino adversario de Niflheim. Cuando al príncipe se le da por muerto este debe embarcarse en una misión no sólo para salvar su reino sino para evitar “La Plaga de la Estrella”, un fenómeno que causa que el mundo quede sumido en la oscuridad. Lo sé, suena a cliché de fantasía y me importa un pepino 😉 Es hora de tomar la aventura en nuestras propias manos para disfrutar de la narrativa que esta entrega de Final Fantasy nos ofrece.