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Alejandro Juárez: Héroes a pesar de todo

En el mundo se erige una oleada de fundamentalismos, que insisten en descalificar cualquier cosa que no encaje con su visión, desde el terrorismo de ISIS a las demostraciones de xenofobia de Trump contra los mexicanos y de LePen contra los inmigrantes. Si a esto le agregamos la larga lista de corruptelas de los gobernantes de nuestro país, el panorama luce sombrío. Aún así el planeta gira, el sol sigue saliendo y millones de personas se esfuerzan cada día para hacer su pedazo de mundo un lugar mejor. Leí a fines de 2016 una frase de Antonio Gramsci que me impresionó: “El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”. Pareciera que la dijo ayer en lugar de hace 100 años.

En todos las épocas la humanidad ha enfrentado dificultades terribles y han surgido héroes, personas acrecentadas por su capacidad para sobreponerse a la adversidad. Les comparto una breve lista de historias (unas basadas en hechos reales y otras hijas de la pura ficción) en las que, a pesar de la acechante oscuridad, siempre quedan resquicios para la esperanza. Los héroes luchan, son heridos, tienen pérdidas. Pero se sobreponen. Inspiran, siguen adelante.


Maus: Relato de un superviviente

Novela gráfica.

Creado por Art Spiegelman, narra la historia real del padre del protagonista, un judío polaco que sobrevivió a un campo de concentración nazi. La historia se publicó entre 1980 y 1991 en una revista estadounidense, para luego integrarse como un único volumen, ahora disponible en español (llegó a mis manos tras ser adquirido en el Museo de la Tolerancia, en la Ciudad de México).  Las personas en la historia son presentadas como animales (los judíos aparecen como ratones, de ahí el nombre del libro: maus significa ratón en alemán; por su parte los nazis son personificados como gatos terribles) lo que le da una pátina de fábula antigua que no reduce la crudeza de los actos de tortura y homicidio que pueblan las páginas en blanco y negro. La obra ha recibido diversos premios, siendo la primera novela gráfica en ganar el Pulitzer

Ajin

Animé

Una serie en dos temporadas (la primera estrenada en enero de 2016) que se centra en los Ajin, humanos incapaces de morir, que son encarcelados para ser asesinados una y otra vez como parte de experimentos para descubrir nuevos medicamentos. El protagonista, Kei Nagai, es un chico que descubre su capacidad de resurrección al ser aplastado por un camión, tras lo cual debe escapar y/o enfrentarse con la policía, agencias de gobierno, guardias privados, soldados, caza-recompensas y otros ajin, que desean imponer un orden en el que ellos dominen la vida pública. La paranoia y la hostilidad de los medios de comunicación y la población general completan un cerco brutal del que parece no logrará escapar. Dirigido por Hiroyuki Seshita. Disponible en Netflix (temporada 1).

Los usurpadores

Novela

Jorge Zepeda construye un thriller político efectivo, que mueve al lector a pasar las páginas con rapidez capítulo tras capítulo, para develar el trasfondo de un asesinato masivo en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Nada de spoilers en esto: la masacre ocurre en las primeras páginas, como detonador de la trama, por la que desfilan una prostituta reformada, políticos corruptos (aunque suene a pleonasmo), un tenista en el declive de su carrera, un trío de violentos ex agentes de la CIA, un sicario con arranques de cursilería, Salma Hayek, el cadáver de un premio Nobel, una banda de narcos y Los Azules, un cuarteto de amigos que intentan cambiar el derrotero de México desde sus respectivas trincheras: un periódico, una publicación en línea, una cátedra universitaria y una agencia de inteligencia privada. A pesar de la obvia ficción, el país que el autor (director de varios medios de comunicación y conocedor del entramado político mexicano) dibuja es, por momentos, estremecedor. Difícil salir vivo de ese pantano, o al menos con el plumaje sin manchas.

The walking dead

Cómic

A pesar de la popularidad de la serie del mismo nombre, transmitida por AMC, el cómic posee cualidades inigualables, al retratar la metamorfosis de un agente de policía (que comienza como el típico bueno-buenazo) que debe sobrevivir y proteger a su familia en un mundo dominado por muertos que caminan. No sólo eso: muerden y destrozan, son capaces de unirse en manadas inacabables, que a pesar de su lentitud no descansan nunca, a diferencia de los humanos a los que cazan. Varios sucesos de la historieta son tan fuertes que fueron suprimidos de la serie de televisión, tanto en lo relativo al infame Gobernador como al asalto a la cárcel y la muerte de varios personajes. Robert Kirkman (escritor) y Charlie Adlard (dibujante) nos entregan un mundo terrible, en el que cada día requiere un enorme esfuerzo para sobrevivir sin perder la esencia del ser humano. ¿Lo conseguirán Rick Grimes y su grupo?

El código Enigma (The imitation game)

Película

Un soberbio film de suspense del 2014, centrado en la figura de Alan Turing, un genio criptógrafo que junto con un reducido grupo logró descifrar los códigos de la máquina Enigma, utilizada por los nazis (sí, otra historia que transcurre durante la II Guerra Mundial). El artilugio alemán llegó a considerarse infranqueable durante años. El filme retrata las tensiones al interior del grupo, las presiones del gobierno inglés, los engaños dentro del propio sector de aliados y los dilemas morales que representó el rompimiento de los ansiados códigos secretos. Narrado en tres líneas temporales diferentes, somos testigos de las luchas internas de Turing, un genio hermético y en apariencia arrogante, que esconde secretos inconfesables para la época. La actuación de Benedict Cumberbatch es espléndida (nada que ver con su desempeño en Doctor Strange) aunque el final de la historia nos deja un sabor ambivalente, entre la tristeza y el gozo.

Prague race

Webcomic

http://www.praguerace.com/comic

Para los que gustan de mundos extraños, plagados de trolls que se disfrazan de humanos, tiburones terrestres que crecen a voluntad, mujeres-lobo que cuentan chistes malísimos, muchachos que hacen brotar esculturas del suelo con su canto, magia embotellada y una ciudad que flota por lo cielos, albergando fiestas espléndidas. Los tres jóvenes protagonistas son arrancados de cuajo de sus vidas al interactuar con seres de esa otra realidad, en una carrera contra el tiempo para evitar que un monstruo parásito drene la vida de Leona, una chica de impulsos enormes, inabarcables. El arte de Petra Erika Nordlund es fenomenal, lo mismo que su guión. www.praguerace.com/comic

Capitán Fantástico

Película

Para cerrar con una nota luminosa, este filme dirigido por Matt Ross con Vigo Mortensen en el papel de un padre como quisiéramos ser: atento, retador, impulsor de la vida al aire libre y de la independencia económica y de espíritu, al grado de vivir con sus cinco retoños en el bosque, alejados de la vida moderna, a la que deben retornar para cumplir la última voluntad de su esposa recién fallecida. Para hacerlo deberá enfrentar, junto con sus hijos, un conjunto de prejuicios sociales, el más fuerte proveniente de los familiares, que reprueban la forma en que los chicos son educados. Un interesante contraste entre dos formas de percibir el mundo: a través de las posesiones materiales o mediante el desarrollo personal. Sin poses moralistas y con mucho humor negro, la cinta se desenvuelve con facilidad y sin finales fáciles. Muy recomendable.

 

 

 

Cástulo Aceves: Lista negra 2016

Dentro de una pecera, el rostro de un sujeto lucha por no aspirar el agua. La cortina de burbujas se pasea por su rostro al tiempo que sus ojos se abren demasiado, incapaces de enfocar a las carpas que se alejan a las esquinas intentando escapar inútilmente. El interrogador, un hombre de barba entrecana, saca su rostro del agua de un tirón. El sujeto no sabe el tiempo que ha pasado desde que iba caminando por la calle, rumbo a una farmacia de una cadena tapatía, cuando se le cerró un auto. Pensó que no volvería a verlos, pero allí estaban los dos interrogadores barbados esperándole. Sube, le dijo el más joven, de barba oscura y completamente pelón, apuntándole con un arma. Que rápido se pasó el año, fue lo único que atinó a decir antes de que le cubrieran la cabeza y le dieran un par de cachazos.

Ya conoces la rutina, le dice el interrogador, empieza a hablar. ¡Animal! Grita el sujeto antes de una nueva inmersión. Al volver a sacar su rostro, agrega: No, espere. Quise decir: “El miedo a los animales”, de Enrique Serna. Una novela policiaca llena de humor negro, que deja muy mal parado tanto al mundo policiaco como al cultural. A pesar de haber sido escrita hace veinte años, sigue tan vigente que uno es capaz de casi reconocer a los escritores en quienes basa sus personajes. Es tan divertida e inteligente, que no solo me pareció un gran libro, sino que probablemente se convertirá en uno de cabecera para un proyecto que tengo entre manos. ¡Confiesa entonces! Le grita el interrogador antes de volver a sumergirlo en el agua.

Después de escupir una carpa koi, el sujeto sigue dando nombres y obras, esperando así lo dejen ir. Esta “El niño 44” de Tom Rob Smith. Una novela que trata de un agente de inteligencia en la Unión Soviética, que presionado por los líderes para encontrar enemigos del estado, topa con el dilema moral de acusar a un inocente. A partir de allí todo se va volviendo en su contra, hasta que da con un asesino serial y se propone como misión personal detenerlo, a pesar de haber perdido rango, casa y credibilidad. Es una novela interesante, que atrapa al lector, a pesar de su tamaño y aparente lentitud al inició, la trama se acelera hasta llevarnos a un final insospechado.

¡Espere! Grita el sujeto ante el empujón del interrogador para volverlo a sumergir. También está “Las Fauces del Abismo” de Ignacio Padilla. Un libro de cuentos que funciona como bestiario fantástico. Por ejemplo están las “kaní”, una especie de tortuga que habita las cloacas de Murano y cuya concha tiene el secreto para los espejos y vidrios más cristalinos del mundo. O la influencia de los simios en la historia del arte. O de arañas capaces de inyectar los recuerdos de una persona en otra, hacerte olvidar o recordar demasiado. Pero también cuentos que nos llevan a sitios enigmáticos. Un libro interesante y divertido, escrito con imaginación y mostrando su maestría en  recursos narrativos.

Sigue hablando, le indican después de unos minutos de silencio. Puedo hablar de lo que vi. Por ejemplo “Luther”. Trata de un detective obsesivo, que a pesar de que su vida se desmorona no deja de cumplir con su deber:  resolver el caso. Un programa inteligente, de apenas dieciséis capítulos entre cuatro temporadas, que es un gran referente en cuanto a historias policiacas actuales.

También esta “Black Mirror”, una serie que recuerda a “La dimensión desconocida”, donde cada programa es una historia diferente, lo que la acerca más a un libro de cuentos que a una novela. Esta serie es de ciencia ficción inmediata, tratando temas como redes sociales, viralización de contenidos, almacenamiento de recuerdos, manipulación mediática e inteligencia artificial. No había visto ninguna temporada, pero debido a que son apenas trece capítulos entre tres temporadas se es capaz de verla en poco tiempo. Si bien su humor y contenido pueden no atraer a todos, es una de las propuestas más profundas y perturbadoras que he visto.

No olvido a “Westworld”, una serie de ciencia ficción en la cual vemos un “parque de diversiones” ambientado en el viejo oeste, que es habitado por robots, que llegan a demostrar más humanidad que los visitantes. ¿No había una película llamada así? Pregunta uno de los interrogadores. Si, de los ochentas, y en ella también se basa un capítulo de Los Simpsons, donde los animatrónicos de una isla enloquecen. La serie me pareció muy entretenida, estéticamente bella, con un buen ritmo y casi imprescindible en la lista de programas por ver.

Hablando de escritores esta la serie “The Affair”, que nos cuenta del romance de un escritor con una mujer que conoce en Montauk, ciudad turística a donde él viaja con su familia en verano. Contada en dos hilos narrativos, con versiones y puntos de vista a veces confrontados y cambiados en detalles, nos permite saber de una historia dramática, vertiginosa y angustiante. Pero además de la relación sentimental, la serie nos aproxima a la resolución de un crimen, que es el motor que nos mueve por cada capítulo manteniendo el interés. Solo vi la primer temporada, pero espero ansioso la segunda.

Otra serie de escritores que me impacto fue la última temporada de “Californication“. Esta serie sigue la vida del novelista Hank Moody poco tiempo después de que se mudó a California debido a que hicieron una película basada en su primer novela. Su vida en Los Ángeles cae en una espiral de auto destrucción, que siembre está al borde del abismo, pero se mantiene a flote gracias a su concepto de la vida, el  cariño a su hija y, a pesar de rompimientos, infidelidades y accidentes, el amor a la que él considera su alma gemela. La serie, que empezó en el 2007, me acompaño en mis primeros años de matrimonio, pero me quede en la sexta temporada. No solo es tremendamente divertida, sino que está llena de guiños a novelas, canciones de rock y situaciones que reconocerán quienes se han propuesto la idílica misión de “Escribir”. Hace unas cuantas semanas me di cuenta que estaba en Netflix y debo confesar que la séptima temporada me conmovió al final, cuando él finalmente… ¡#HistoriasSinSpoilers!, le gritan los interrogadores al tiempo que vuelven a sumergir su rostro en la pecera.

Has hablado mucho, pero queremos nombres cercanos. , dice tosiendo el sujeto, les daré nombres. Esta el libro Afecciones desordenadas de la cachanilla Nylsa Martínez. Un libro de cuentos de género negro. Los dos primeros nos hablan de los jóvenes en la ciudad de Mexicalli, en historias donde vemos como su vida cotidiana se ve invadida por la violencia del narcotráfico. Con el cuento “Hojas de taquigrafía verdes” nos encontramos con una detective poco convencional, que se da a la tarea de investigar la misteriosa muerte del dueño de un bolerama. Sigue con la historia de una arqueóloga con miedo a las alturas que está a punto de un gran descubrimiento. Termina con la historia de un crimen que es secreto familiar.  Con cuentos amenos, interesantes y bien escritos, la autora nos lleva, inmersos en su lenguaje muy particular de frontera, a ese punto que es Mexicalli. Pero no habría que hablar solo de este libro, sino decir que es parte de una colección llamada “En la mira”, de Editorial Artificios, que se dio a la tarea de publicar libros de género negro. Algunos de los autores son Omar Delgado, Iván Farias, Daniel Salinas Basave, José Manuel Di Bella, José Salvador Ruiz, José Juan Aboytia y Gabriel Trujillo Muñoz. Los recomiendo todos.

Muy bien, dice con sorna uno de los interrogadores, pero queremos saber de tus secuaces. Después de que sumergen el rostro del sujeto varias veces en la pecera, indica que empezará a hablar. Puedo hablar del libro “¡Canta, herida!” de Gabriel Rodríguez Liceaga, un bello libro de cuentos con el que ganó el concurso Agustín Yañez en el 2015, en el cual explora distintos lugares, formas de hablar y de entender el mundo de la ciudad de México. “Las conspiraciones fallidas” de Eric Uribares, libro de cuentos con el que ganó el premio Sonora en el 2015, que con humor negrísimo e hilarante nos habla de conspiraciones, revolucionarios postmodernos, guerrillas urbanas y traficantes. Con eso tenemos para encerrarte por décadas, dice uno de los interrogadores, asociación delictuosa con tremendo sujeto. Mañana mismo lo agarramos, dice el barbado más joven. Si lo encuentran, dice el sujeto interrogado, nadie sabe si está en Ciudad de México o Tlaquepaque. También “Todos las ruidos del mundo” de Cecilia Magaña, con cuentos que exploran el sonido en la vida cotidiana, que navegan en los detalles y nos llevan a la profundidad de sus personajes. O la novela “Lejanos Guerreros”, de Héctor Palacios, que nos habla de un samurái llegado a la Nueva España, la cual sobresale por su temática y ritmo trepidante, su capacidad para hacernos imaginar una historia que nos será cercana. También la novela “Los demonios de la sangre”, de Alejandro Paniagua, historia sobrecogedora de una familia cuyo negocio familiar, un rastro, parece permear con su aroma a sangre y muerte a todos los miembros. Novela profunda, escrita con estilo descarnado y que nos lleva al abismo que es alma de cada personaje. Incluso esta “Los no muertos“, novela moderna y divertida que habla sobre las crisis de edad y la vida rutinaria, contraponiéndola a una peligrosa plaga que se extiende por el país, de la cual solo se tienen rumores urbanos. Esta última escrita por James Nuño… No bien pronuncia el apellido, el interrogador de barba oscura y pelón le sumerge la cabeza en el agua. ¡Ya! ¿No? Ya me mareaste con tanto nombre.

Ahora el problema es callarlo, comenta uno de los interrogadores a su compañero. El sujeto sigue hablando de libros, instantáneas, cuentos, encuentros, películas y series. Deciden dejarlo allí amarrado, mareando a las carpas que nadan vertiginosas dentro de su pecera. Ya volverán a buscarlo en un año.


* Nota: Este relato es ficción. Cualquier parecido con una persona, escritor o editor real es meramente coincidencia. Ningún tapatío o pez carpa koi fue lastimado en la elaboración de este texto.

 

James Nuño: El combustible para calmar a la bestia

Voy por el tercer Jack mientras veo el mar ir y venir en espuma. Por fin me decido. Recorro el timeline de Facebook en busca de los hitos del 2016, pues tengo la peor memoria de mi generación. Rescato algunas frases y fotografías, pero me doy cuenta de algo: fue un año de encierro y de enfoque en el trabajo. Fui sólo un puñado de veces al cine, descubrí poca música nueva y los estrenos editoriales prácticamente se limitaron a los de casa. Eso, aunado a los terribles acontecimientos políticos y sociales acaecidos durante todo el año, dificulta la elaboración de un listado de lo mejor de lo mejor. Sin embargo, acá va un ejercicio de reflexión sobre aquellos productos, lugares o tendencias (no necesariamente estrenados en 2016) que influyeron de manera positiva durante el transcurso de 365 días.

 


1. El combustible. Parte I.

Tiendas como Vinísfera y  La Contra, e incluso Vinos Américas con su selección de vinos del mes, han dado un impulso a los vinos mexicanos. Juguete, los Madera 5, los Monte Xanic o las variedades de Santo Tomás y Casa Madero fueron para mí este año un gran descubrimiento por su apuesta de varietales y diseño. Con ellos he comenzado una rutina de ir a la tienda de vinos y, como en la librería, recorrer los estantes para probar algo nuevo.

2. Para calmar a la bestia.

Quien me conoce sabe que mis gustos musicales son por demás eclécticos: desde Metallica y Tool hasta Emmanuel y Raphael, de Pedro Infante y Los Ángeles Negros hasta David Bowie y Jungle. Sin embargo, lo que más me impresionó este año fue Valentina Lisitsa y sus monstruosas manos. Digo «monstruosas» por impresionantes, por surreales. Verla tocar el piano es un deleite audiovisual: el sonido, su rostro apasionado, los dedos que se mueven de manera independiente, como con vida propia… todo ello hace pensar que hay personas que son más que humanas.

3. La interweb.

A pesar de la gran y terrible impresión que me causó el tercer capítulo de la tercera temporada de Black Mirror, las series que más me gustaron fueron Better Call Saul, Rick and Morty, Gravity Falls y Don’t Hug Me I’m Scared. La primera, por la continuación de un gran relato bien construido con personajes entrañables, y la excelente actuación de Bob Odenkirk. Las dos siguientes por tomar referentes culturales icónicos y transformarlos en animaciones con tramas divertidas e inteligentes. La última, finalmente, por mantenerme durante semanas consternado acerca de lo que acababa de ver.

4. La pantallota.

Creo que fui al cine un total de cinco veces en el año. De esas destaco, primero, por fanboy, Rogue One, y después The Witch, una película de terror excelentemente construida, con un manejo del lenguaje (oral y visual) efectivo.

5. La pantallita.

Tengo años sin ver televisión, salvo para ver los partidos de la NFL. De lo que sucede ahí me entero por la maravilla del YouTube. Este año quedé maravillado con Jimmy Kimmel, su sidekick Guillermo y su equipo de guionistas. No sólo el tipo es hilarante, sino que además sus gags y productos audiovisuales, es decir, todo aquello que no son las entrevistas a las celebridades, son sumamente inteligentes, al grado de llevar el humor a la experimentación social. Para ello baste ver videos como Hey Jimmy Kimmel I told my kid i ate all their halloween candy, Judge James o las bromas del primo Sal.

6. El combustible. Parte II.

Tengo mi cantina mágica de preferencia, Paco’s, en Santa Tere, en la cual hay que ir a comer por lo menos una vez a la semana, particularmente los viernes que se sirve ya sea chamorro o birria, según indique el calendario. Ahí se puede echar buen trago y buena charla con los parroquianos o César, el dueño. Es como la segunda casa. La otra opción, de por lo menos una vez al mes, es Sudestada: un asado argentino con cortes deliciosos y un servicio de primera. El descubrimiento fue Filipo: restaurante italiano en el que, en palabras del dueño, se vive la experiencia toscana. Pocos platillos pero no se necesitan más.

7. Lo obligado.

Al dedicarse a la escribida, se espera que uno haga su top 10 de lecturas del año, ejercicio que encuentro sesgado, tedioso y chapucero. No pienso hablar de grandes libros como ¡Canta, herida!, Las conspiraciones fallidas o Los demonios de la sangre porque sería igual de tendencioso que aquellos que hacen sus listas exclusivamente con el material que les pasan sus amigos o las editoriales que les mandan libros cada inicio de mes. Por el contrario, hablaré de dos que leí a principios de año y que, curiosamente, no son ficción: La fábrica del lenguaje y 101 experiencias de filosofía cotidiana. El primero, escrito por Pablo Raphael y finalista del Premio Herralde de ensayo 2011, hace un gran trabajo de exposición sobre los movimientos literarios y editoriales de Hispanoamérica de este siglo. El segundo, de Roger-Pol Droit, fue merecedor del primer premio al libro mejor editado en 2015. Y con razón. No sólo es bellísimo por su edición y las ilustraciones hechas por Olga Capdevila, sino que cada una de estas lecciones, desde comer una manzana hasta el acto de orinar, son una reflexión sobre lo cotidiano, aludiendo a aquella frase que dicta que todo acto humano tiene significado.

 


Termino el cuarto Jack y me quedo sin palabras. El sol cae y yo estoy convencido de que no tengo nada más que decir. Por ahora. Es momento de abrir la botella de tinto y brindar por un año mejor: por un buen vino, por grandes lecturas, por historias memorables.

¡Salud!

Edna Montes: Algunas buenas historias que me dejó 2016

Es un clásico que los autores recomienden libros. A menudo asumimos que como lectores voraces y “base del oficio” esa es la zona en la que somos “expertos” o cuando menos, algo sabemos.  Yo creo que más allá de la continua batalla contra el bloqueo, la búsqueda de la idea genial o de la palabra precisa somos, ante todo, contadores de historias. Por eso les traigo esta lista de todo menos libros per sé. En 2016 hubo varias narrativas que me hicieron llorar, reír, sentir inquietud y sobre todo desear continuar a la caza de nuevas historias y formas de contarlas. Sin más preámbulo he aquí mis consentidos ( elegidos de forma totalmente arbitraria y visceral; sin orden específico):


Nimona

Cómic

Esta novela gráfica surgió como un web cómic de la mano de su autora: Noelle Stevenson. Comencé a leerlo nada más comprarlo y ya no pude soltarlo hasta terminar. En buena parte porque es una lectura muy ágil pero más que nada porque me atrapó desde el principio. No sólo cuenta con una heroína la cual rompe con muchos de los estereotipos del género (que tampoco está muy definido porque es una mezcla de fantasía y ciencia ficción bastante peculiar), también rompe con la forma en que normalmente percibimos a los villanos de ficción. Esta combinación de aventura, acción y humor es ideal si están buscando giros de trama inesperados, así como una forma fresca de contar historias.

Orange

Anime

Este anime adaptado del manga de Ichigo Takano comienza cuando la protagonista, Naho Takamiya, de 16 años recibe una carta  de sí misma desde el futuro. La Naho de 26 años le pide a la joven cambiar todos los hechos por los que vive arrepentida, en especial lo ligado al misterioso Naruse Kakeru a quien acaba de conocer. La historia se va construyendo con pedazos del futuro y presente del grupo de amigos de Naho, cada pequeña pista encaja como en el mejor de los thrillers. Además, nos recuerda las emociones con las que nos enfrentamos al crecer, cambiar e ir dejando atrás cosas. Esta historia me encanta por lo fácil que es identificarse con los conflictos de los protagonistas a la vez que invita a la reflexión de temas complejos y nos hace cuestionarnos nuestras elecciones de vida.

Penny Dreadful

Serie

Aquí hice un poco de trampa, esta serie inició en 2014 pero emitió su última temporada en 2016. El título hace referencia a la publicaciones de terror que vendían en Inglaterra durante el siglo XIX, el precio por fascículo era de un penique. En esta historia confluyeron muchos de los monstruos clásicos victorianos como los vampiros, hombres lobo y brujas. También personajes literarios como el doctor Frankenstein y su criatura, Drácula o el mismísimo Dorian Gray. No tengo más que elogios para esta serie: el vestuario es perfecto, la ambientación también y las actuaciones supremas. Si uno está en busca de algo aterrador pero que explore la humanidad, el miedo y la complejidad de los personajes al mismo tiempo que rinde honores al terror del siglo XIX, Penny Dreadful es la serie indicada.

Dramaworld

Dorama  (o algo así)

Este original de Netflix es protagonizada por Claire Duncan, una universitaria obsesionada con los dramas coreanos. Claire se ve transportada a Dramaworld, un universo donde existe un “facilitador”, un personaje externo que debe observar que todas las reglas (cof, cof clichés, cof, cof) de la historia se cumplan hasta llegar al esperado final feliz. El resultado es un uso de las meta referencias que puede ser verdaderamente hilarante sumado a la torpeza de la protagonista. Esta serie es ideal para pasar un buen rato, reírse mucho y admitir tu placer culposo por los dramas asiáticos.

Final Fantasy XV

Videojuego

Esta es la entrada más visceral de mi lista. No cabe duda de que Square Enix cada vez pule más y más su joya de la corona: los Final Fantasy. Esta entrega no es la excepción, desde los gráficos hasta la música, cada detalle de la producción está bien cuidado. Esta vez, los creadores nos meten en la piel de Noctis, heredero al trono del Lucis, que se ve involucrado en una repentina guerra entre su país y el reino adversario de Niflheim. Cuando al príncipe se le da por muerto este debe embarcarse en una misión no sólo para salvar su reino sino para evitar “La Plaga de la Estrella”, un fenómeno que causa que el mundo quede sumido en la oscuridad. Lo sé, suena a cliché de fantasía y me importa un pepino 😉 Es hora de tomar la aventura en nuestras propias manos para disfrutar de la narrativa que esta entrega de Final Fantasy nos ofrece.

Rodrigo Chanampe: Pantallas para iluminar la realidad

Fue un año complicado. En 2016 la muerte volvió a mostrarme su capacidad para colmarnos de ausencia. Pero ahora es tiempo de listas y recordar que el arte también nos acompaña en las estaciones dolorosas. En cuanto al cine, comparto a continuación las doce películas que más disfruté en las salas cinematográficas.


1. Spotlight

Año: 2015
País: Estados Unidos
Director: Tom McCarthy

En ocasiones el Óscar reconoce películas de calidad cuestionable, Argo es un ejemplo reciente. Sin embargo, con el filme de McCarthy existió una sensación de entregar el premio como Mejor Película a las manos correctas. Destaca el trabajo actoral de todo el elenco. Cinta que denuncia las atrocidades de los sacerdotes pederastas, así como la mafia existente en la Iglesia Católica. Tras verla se nos permite creer, aunque sea por un instante, que la justicia es posible.

2. The hateful eigth

Año: 2015
País: Estados Unidos
Director: Quentin Tarantino

Amo a Tarantino a pesar de que no todas sus obras se encuentren al mismo nivel para la crítica. En este caso no logra la maestría de Pulp Fiction o Inglorious Bastards, pero mantiene lo importante en un autor: el estilo. Lo genial de The hateful…es el movimiento de cámara para brindar amplitud y suspenso en espacios reducidos. Un western violento y de guión seductor. Para Quentin la muerte siempre debe ser endulzada con risas.

3. Deadpool

Año: 2016
País: Estados Unidos
Director: Tim Miller

No me avergüenzo de colocarla en esta lista. Me reí sin frenos. Valoro la honestidad y la cinta puede presumir de esta característica. Desde la secuencia de créditos nos avisa que no se tomará en serio. Dirigirse al espectador, las referencias a otros superhéroes y el atrevimiento le brindan personalidad. Deadpool demuestra que los millones no siempre son suficientes para sobresalir; en ocasiones basta con amor a un proyecto.

4. Room

Año: 2015
País: Varios
Director: Lenny Abrahamson

Una historia que pondera la fuerza de la imaginación. Tal vez se puede ser feliz en un espacio limitado si nos habituamos a él y nos dedicamos a quererlo. El verdadero conflicto de dos personajes encerrados, una madre y un niño, no reside en escapar sino en adaptarse a la libertad, al terror de lo desconocido. Al final de cuentas nuestro planeta es otra diminuta habitación con sus propias paredes y monstruos. La cinta transmite lo anterior gracias a un guión preciso, sin prisas, preocupado por construir momentos poéticos más que intensidad argumental.

5. Le nouveau

Año: 2015
País: Francia
Director: Rudi Rosenberg

 

Siempre es difícil ser el nuevo en una escuela. La encrucijada de Benoit radica en tratar de convertirse en un chico popular, conseguir la aceptación o ser relegado al grupo de aquellos que son considerados perdedores. La obra se goza gracias a la naturalidad con la que fluye el guión y el encanto de personajes destinados a unirse porque ser uno mismo es lo único que nos resta en la sociedad de la pretensión.

6. Truman

Año: 2015
País: España/Argentina
Director: Cesc Gay

Supongo que vi esta película en el momento correcto. Cuando la palabra cáncer no me era tan común. Ahora me costaría mucho más enfrentarme a ella. Pero independientemente de la situación por la que se atraviese, la obra logra conmovernos sin necesidad de manipular. Un viaje de dos amigos (interpretados por Ricardo Darín y Javier Cámara) que se despiden del pasado e intentan resolver los asuntos pendientes. Entre tanto pesar, Truman cuenta con un lugar para las sonrisas. Hay ocasiones que es mejor dar la batalla perdida y disfrutar de los últimos minutos en el terreno de combate.

7. Youth

Año: 2015
País: Italia
Director: Paolo Sorrentino

No se trata de una obra a la que sólo le interese narrar un argumento. La película de Sorrentino no habla exclusivamente de sus personajes, se centra en la vida misma. Un filme que busca comunicar su discurso a través del lenguaje que le es exclusivo al cine. Más allá de los diálogos o el conflicto narrativo, la sinfonía de imágenes pretende acariciar la reflexión sobre lo realizado a lo largo del camino, lo que aún se puede hacer, así como las alegrías y arrepentimientos que coleccionamos en nuestra existencia.

8. The Witch

Año: 2015
País: Estados Unidos
Director: Robert Eggers

Un filme que rompe con lo acostumbrado en el cine de terror de los últimos años; no se preocupa por asustar y conmocionar al público con sonidos estridentes y apariciones inesperadas para el espectador. La obra es incómoda por su mundo narrativo, por su historia acerca de una familia desterrada, siendo presa de la ignorancia, de una religión, de ese Dios castigador… No es necesariamente el Diablo quien provoca las tragedias, sino creer en él. Una cinta que por momentos parece estar guiada por el susurro de Bergman en el oído de Eggers.

9. Hail, Caesar!

Año: 2016
País: Estados Unidos
Director: Ethan y Joel Coen

Delicioso homenaje al cine de los años cincuenta. El western, la comedia romántica, los musicales, las películas épicas, el mismo cine negro. A esta obra de los Coen, quizá la crítica no la considere una de las mejores, pero en ella se demuestra la pasión por el séptimo arte. Una reflexión sobre la industria, los críticos, Hollywood como un debate de ideologías. Otra joya en la filmografía de los Coen que los reafirman dentro de los clásicos del cine norteamericano.

10. The neon demon

Año: 2016
País: Estados Unidos
Director: Nicolas Winding Refn

La película es un juego de espejos. Encontrarse en un reflejo para existir. El mundo del modelaje es desnudado para mostrar su lado más cruel. La belleza es algo que se consume y al hacerlo se desgasta. La inocencia no tiene escape, es una especie en extinción. Winding Refn se apoya en otra genial banda sonora, en silencios y en atmósferas que recuerdan a Lynch para expresar lo efímero de aquello considerado hermoso.

11. Café Society

Año: 2016
País: Estados Unidos
Director: Woody Allen

Allen es uno de los directores y guionistas más brillantes en la historia del cine. Prolífico y capaz de seducirnos con sus recurrentes preocupaciones. Aquí, instalado en el Hollywood de los treinta y mediante una fotografía cálida, retrata la oposición entre Nueva York y California. Dos soñadores orbitando el glamour, en especial un joven impactado por una chica a la que considerada la mujer de su vida. Allen construye un triángulo amoroso para salpicarlo con su humor acerca de las relaciones, Dios y los judíos; pero en especial intenta demostrarnos que a veces es imposible lograr los sueños y sólo nos resta convertirnos en lo que alguna vez odiamos.

12. Arrival

Año: 2016
País: Estados Unidos
Director: Denis Villeneuve

Con este filme se confirma la maestría del director canadiense. Una obra en donde más allá de la llegada de extraterrestres, el verdadero conflicto se centra en el entendimiento de los demás. La capacidad de comprender al otro como único medio de salvación. Por otra parte, visualmente la película nos deslumbra con su elegancia y sutileza. No hay elementos que sobren y Villeneuve huye minuto a minuto de lo que se cree necesario para complacer al gran público. Defiende la estructura de su historia sin simplificarla. A lo igual que en Enemy, impacta alejado de los artificios.

Manuel Fons: El viaje sin agenda de un vagabundo de la lectura

Cuando estudiaba el bachillerato abierto me incomodaba tener que leer los libros de la currícula para aprobar los exámenes; pensaba que cuando estudiara Letras la pasaría mejor porque sólo leería buena literatura. Ya en Letras, si bien leía buena literatura, me desagradaba someterme al orden preestablecido en el programa; no era extraño que mientras un maestro hablaba de La odisea en clase de literatura grecolatina yo me escondiera en la butacas de atrás para leer a Borges, ni que hiciera lo propio con una obra de Shakespeare en una clase de literatura latinoamericana. Ansiaba terminar la carrera para leer lo que se me antojara, en el momento que me diera la gana.

Ahora que no tengo compromisos académicos, leo sin orden, agenda, ni asiento, como un vagabundo de la lectura. Por culpa de esa indisciplina, no he leído infinidad de libros que, se supone, ya debería haber leído, pero gracias a esa vagancia lectora, he encontrado con libros encantadores y me la he pasado muy bien. Este año, por ejemplo, prácticamente no leí literatura, pero leí libros muy divertidos e interesantes de dibujo, pintura, narrativa gráfica, ciencia, filosofía, viajes, psicología, psiquiatría, etc. En la siguiente lista están jerarquizados los diez que más disfruté.


10. Ishiguro-Never Let me Go (Vintage Books)

Es una novela distópica que trata el tema de la clonación. Está centrada en la vida de unos jóvenes que, desde que nacen, están destinados a ser donadores de órganos. Los educan para dicho propósito y, cuando llegan a la vida adulta, van entregando sus órganos hasta perder la vida. La novela es muy interesante porque incita a reflexionar sobre los aspectos éticos de la clonación, pero, sobre todo, sobre ¿qué nos hace humanos?

9. Baggini, Julian-El cerdo que quería ser jamón (Paidós)

Ya que pocas veces he entrado a un laboratorio y no tuve una gran educación científica, me fascinan los gedankenexperiment, en primera porque el laboratorio es la mente y, en segunda, porque se puede estudiar cualquier problema con las herramientas de la razón y la imaginación. En este libro hay 100 experimentos mentales famosos como el genio maligno, el barco de Teseo, el escarabajo en la caja, la habitación china, que ofrecen inagotables temas de conversación y discusión sobre ética, arte, ciencia, filosofía.

8. Potts, Rolf- Vagabonding: An Uncommon Guide to the Art of Long-Term World Travel 

Es una especie de manual donde el autor ofrece consejos prácticos para vagabundear por el mundo, de acuerdo con sus experiencias. Uno, por ejemplo, que sucede mucho antes de emprender el viaje, es hacer una maleta, para darnos una idea de cuáles son nuestros objetos más esenciales, aquellos que no deberían faltarnos en ningún viaje. Si no podemos meter todo lo que necesitamos en una maleta, algo anda mal. Lo más importante, según entiendo, es dejar de postergar el viaje, no es imposible conocer el mundo sin ser rico, sólo hay que ser estratégico y, sobre todo, hay que dejar nuestros miedos.

7. Barthelemy, Pierre-Crónicas de ciencia improbable (Blackie Books)

Algunos de los libros que más me divierten son los de divulgación de la ciencia. Suelen ser muy creativos y extraer todo el potencial lúdico del conocimiento positivista. Este libro da respuestas científicas a temas variados y exóticos, como la utilización de los vellos púbicos en criminalistica, o si es verdad que la otra fila siempre avanza más rápido, o cómo se jugaría fútbol en Marte, o el científico que midió la velocidad a la que avanza la muerte y qué tan rápido hay que andar para que no te alcance. Es, en suma, un libro divertido en el mejor de los sentidos.

6. Precht, Richard David-¿Por qué hay todo y no nada? (Siruela)

Es un libro de divulgación filosófica. Trata sobre los paseos del David Precht con su pequeño hijo por distintos puntos de Berlín, como el zoológico, la estación de tren, el acuario. Cada lugar es un pretexto para plantearle a su niño temas de ética, arte, lengua, etc. En el zoológico, por ejemplo, le cuenta de un experimento donde le cambiaron los nombres a los animales y su popularidad se veía afectada por el nombre; en la estación de tren le platica el dilema clásico del tren que va a atropellar a una serie de inocentes y alguien tiene la opción de desviarlo hacia un tipo muy gordo, en el jardín laberíntico le habla de la identidad personal, de qué nos hace ser nosotros. Este libro es una manera muy entretenida y sencilla de acceder al pensamiento filosófico.

5. BaudrillardLa ilusión vital (Siglo XXI)

De los filósofos más recientes, Baudrillard es el que me parece más interesante. Este libro se compone de tres ensayos: uno sobre la clonación, otro sobre la llegada del año 2000, y el último sobre el asesinato de la realidad (la hiperrrealidad). En los tres ensayos tiene una perspectiva muy original del tema, pero el último es extraordinario. Trata de la virtualización del mundo, de cómo lo virtual irá asesinando a lo real sin que quede siquiera un cadáver.

«(…) la especie humana podría estar dedicándose a una suerte de escritura automática del mundo, a una realidad virtual automatizada y operacionalizada, donde los seres humanos como tales no tienen motivo para seguir existiendo».

«Los acontecimientos, los acontecimientos reales, ni siquiera tendrán tiempo para ocurrir. Todo será precedido por su realización virtual».

«(…) despojada de su duplicado, de su mitad oscura, nuestro mundo es una ilusión definitiva».

4. Cruz, AfonsoLa contradicción humana (Tragaluz)

Me gustan los libros infantiles porque suelen tener ediciones muy estéticas y porque a veces tratan ideas muy complejas de una manera muy sencilla. Éste es uno de lo mejores que he leído, en ambos sentidos. Es una bella edición y trata sobre esas contradicciones de los adultos que tanto desconciertan a los niños, por ejemplo: el vecino que se pone feliz cuando toca música triste, los vecinos que aman a los pájaros y los encierran en jaulas, la señora que le echa casi la azucarera completa a su café y, sin embargo, es muy amargada. De una manera muy sutil, como El principito, es una obra muy crítica.

3. Watson, Richard- 50 ideas about the Future (Quercus)

Es un libro interesantísimo pues trata temas muy excitantes sobre el futuro, que parecen de ciencia ficción, pero son posibilidades reales, como la simbiosis entre máquinas y hombres, los transplantes de recuerdos, la informática cuántica, con la molécula del agua como soporte informativo. De acuerdo con uno de los artículos, en 40 años las computadoras podrían ser conscientes así que, con suerte, estaremos ahí para gozarlo y sufrirlo.

2. Sacks, OliverEl hombre que confundió a su mujer con un sombrero (Anagrama)

Odio el lugar común de que la la realidad supera a la ficción porque nada sería más exótico que un mundo donde existiera todo lo que han creado los escritores de ficción; pero, en este libro específico, sí hay casos reales de enfermedades mentales que sólo a los escritores con la imaginación más delirante se les habrían ocurrido, como la mujer que escucha canciones irlandesas todo el día en su cabeza, la anciana que sólo puede ver la mitad de su platillo y tiene que girar 360 grados para ver la otra mitad, los pacientes con miembros fantasmas y claro, el hombre que confunde a su mujer con un sombrero. Si tuviera que definir este libro con una palabra, diría que es asombroso.

1. Krishnamurti, JidduEl arte de vivir (Kairós)

Me gustan los filósofos que escudriñan en asuntos tan poco urgentes como la ontología y la metafísica, pero considero ese gusto como turismo intelectual; los filósofos que más me interesan son los que se ocupan de lo más importante, a mi parecer, como es el arte de vivir. Me emocionó mucho leer estas charlas con Krishnamurti, porque me encontré con una mente muy lúcida, que ha profundizado en los problemas que más me importan: el amor, la vida, la libertad, la educación, la inteligencia, la creatividad.

«Cuanto más pobres somos en lo interno, tanto más tratamos de enriquecemos exteriormente apegándonos a las personas, a la posición, a la propiedad».

«(…) el temor impide la iniciativa porque hace que nos aferremos a la gente y a las cosas como una enredadera se aferra a un árbol».

«Muchos chicos estudian solamente para tener un empleo y ésa es toda la aspiración que tienen en la vida. Pero después de que consiguen el empleo, ¿qué sucede? Se casan, tienen hijos y por el resto de sus vidas están presos en la maquinaria».

Cecilia Magaña: Mash-ups, extraterrestres, fotografías, salchichas y pianolas

Siempre es complicado hacer listas de “Lo mejor del año”. Aunque todos sabemos que la selección es subjetiva, leemos y pensamos: “no, no es cierto, eso no fue lo mejor del 2016, para mí lo mejor fue…” Y bueno, ahí se nos acaba el teclado (sin nos ponemos en plan troll) o se nos va la vida (si el tema sale en alguna peda en la que todo mundo termina peleado).

Lo cierto es que para armar esta lista he pensado en esas obras que quizás ni siquiera son novedades pero sí me sirvieron este año para hacerme ver algo desde otro punto de vista y para hacerme preguntas. Así que aquí va mi lista, cuyo orden no va de menos a más y que abarca historias en diversos formatos (series, cine, literatura y música) y no está compuesta por diez, sino por trece historias porque es un número que me gusta y porque de verdad lo intenté, pero en lugar mientras más hacía memoria, la lista crecía y crecía.


West World

Esta serie de HBO logró hacer un mash-up de dos temas que parecían irreconciliables desde la terrible Cowboys and Aliens: el western y la ciencia ficción. Inspirada en el guión cinematográfico de Michael Crichton, Jonathan Nolan y Lisa Joy escribieron un guión que si algo despierta son, precisamente, preguntas: ¿cuál es nuestra verdadera naturaleza? ¿cuál es el camino a la consciencia? ¿qué papel juega la memoria en la construcción de nuestra identidad? Una lección sobre cómo contar historias redondas con vueltas de tuerca que no dependen de la sorpresa, sino de algo más cercano al asombro: ese que nos hace sentir chiquitos y que seguramente experimentaban los espectadores al salir de una buena tragedia de Shakespeare allá y entonces, cuando era novedad.

River

Una de esas maravillas de Netflix que en tan solo seis capítulos da clases sobre cómo hacer un policíaco. Otro mash-up con elementos de thriller psicológico y sobrenatural; donde nadie es lo que parece (como en las buenas novelas negras), y los peores fantasmas no son los de los muertos, sino esas verdades que no se dicen en voz alta. El buen Stellan Skarsgård me hizo reír y llorar con su actuación. Seis horas nalga muy bien invertidas.

Stranger things

Otra de Netflix que me recordó todo eso que me apasionaba de niña en el cine de Spielberg. Ocho horas que hacen una relectura de las historias que formaron a generaciones de creadores. Una prueba de que, si como escritores contemporáneos no terminamos de reconocer el intertexto, el juego con el material de otros y con la cultura popular, en medios audiovisuales (donde los derechos de autor son un tema que se trata con pinzas) ya lo tienen más resuelto o al menos no la hacen tanto de pedo.

La bruja

No, no es una película de terror aunque así trataron de venderla. Esta historia con una fotografía maravillosa y un guión basado en extractos de juicios reales a personas acusadas de brujería, sí me puso nerviosa pero no por lo que yo esperaba. Vivir deliciosamente y probar el sabor de la mantequilla se convirtieron, gracias a Black Phillip (la mejor interpretación del demonio que he visto hasta ahora) en una promesa cuyo precio es entregar el alma, la vida… como si la pobre protagonista, tuviera la posibilidad de decidir. El destino, el libre albedrío, la religión, todo se cuestiona en esta historia que es más una metáfora que una historia de horror. Al menos hasta que te enteras que los de la Sociedad de Satanistas de Norteamérica picharon buena parte de la peli.

Arrival

Una película de extraterrestres cuyo centro no son los extraterrestres, sino la vida como una decisión con todas sus consecuencias. Sí, tiene huecos argumentales. No, no es perfecta. Pero es mi lista y aquí está. El cuento en el que está inspirado, titulado “La Historia de tu Vida”, del libro homónimo de cuentos escrito por Ted Chiang tampoco tiene madre. Así que si no les gustó la peli (y una de las versiones más curiosas de cómo podría verse un extraterrestre), lean el cuento.

La fiesta de las salchichas

Porque también me gusta lo profano y quien la vio, entenderá. Crítica y políticamente incorrectísima. De verdad no me permitió volver a ver  la comida de la misma forma.

La langosta

No me gustó la primera vez que la vi en una de las muestras del Cineforo pero luego la volví a ver para una clase y terminó fascinándome. Descubrí (tonta de mí) que el director de verdad desea que el espectador viva la experiencia y tome una decisión sobre el desenlace. Situada en un mundo en el que la gente está obligada a vivir en pareja o convertirse en animal (para ver si como otra especie tiene mejor suerte), toca una serie de absurdos con un delicioso humor negro y el valor para ser cruda cuando se necesita. Cuestionadora independientemente del grupo al que uno pertenezca: al de los emparejados, los solitarios o los francamente animales.

Swiss Army Man

Traducida al español como “Un cadáver para sobrevivir”, toma toda una serie de tabúes como la escatología, el vouyerismo, la homosexualidad y la necrofilia para contar una historia de supervivencia (y ojo, que sobrevivir no es aquí conservar la vida, sino vivirla). Con un humor sucio y momentos sumamente mágicos, esta historia me invitó a pensar qué es lo que consideramos como normal, qué tanto hemos sacrificado de nosotros mismos por pertenecer, entre muchas otra cosas. Una historia valiente y conmovedora que me hizo sentir a ratos un poquito de asco (lo de la escatología no es broma: mi recomendación es comer antes o después de verla…y si son muy quisquillosos, mejor después).

El Zorro Ártico

Del autor islandés Sjón (que también es poeta y ha colaborado con Bjork, así que es uno de esos hipsters con mucho swag). Una novelita corta editada por Nórdica que, aunque está carísima, valió cada peso de los 380 que pagué. Inspirada en una leyenda regional, intercala dos historias: la de un hombre de fe, obsesionado por cazar a un zorro ártico; y la de un hombre de ciencia que se despide de una mujer excepcional, llamada Abba. Ambas historias se relacionarán hacia el final. Escrita en capítulos breves, como postales, el Zorro Ártico tiene tanta poesía como humor, tanta filosofía como magia, casi como si fuera uno de esos viejos clásicos que podrían terminar en un ladrillo, pero Sjón desarrolla en tan solo 126 páginas.

Aquí

Una novela gráfica de Richard McGuire en la que el espacio que habitamos es el protagonista: un departamento es visto a través del tiempo, desde el lugar en el que fue construido en la era de los dinosaurios, hasta hoy. Los tiempos, los habitantes, las palabras que en ese espacio se dijeron, se intercalan en un experimento visual que me hizo pensar en el lugar que habito hoy; en la memoria de los espacios.

La Noche de la Usina

De Eduardo Sacheri cambió por completo mi impresión de los Premios Alfaguara de novela. Al menos este no termina en una revolución latinoamericana con escenas sexys intercaladas con uno que otro fenómeno cercano al realismo mágico. No, señor. La novela es una de esas historias donde se organiza un gran robo, uno que parece imposible, pero no como lo harían los de Ocean’s Eleven, sino un grupo de viejos que habitan en un pueblo olvidado por el progreso, en plena devaluación. Una de esas aventuras al más puro estilo de las películas de los cincuenta. Sacheri, además, demuestra tener estilo y no solo buenas relaciones; toda una sorpresa.

El Hogar de Miss Peregrine para Niños Peculiares

De Ransom Riggs es un artefacto, más que un libro. Un juguete que combina la narrativa escrita y la visual. Lo que le hicieron Tim Burton y compañía es una mentada de madre. Pero si quieren conocer este mundo creado por un coleccionista de fotografías antiguas y raras, y jugar el juego de darles un sentido dentro de la historia de un adolescente que descubre un mundo nuevo, se enamora de la chica que amó a su abuelo y se enfrenta a momentos lo suficientemente oscuros como para ponerte nervioso, incluso como adulto, de verdad vale la pena.

Ramin Djawadi

El compositor de la mayoría de la música de GOT merece en mi lista una mención aparte por el score que hizo para West World. Beso las patas de los fundadores de Spotify y me declaro llena de agradecimiento porque han subido la música completa, que incluye las piezas originales de Djawadi (combinando lo épico de la cadencia western, el piano y los violines con arreglos electrónicos y ruiditos que remiten a la experiencia de los androides de la serie), además de esas adaptaciones al piano que los espectadores esperábamos descubrir cada episodio en la pianola del Bar Mariposa: Black Hole Sun, No Surprises, Back to black, House of the Rising Sun y dos rolas que se cuecen aparte (ya con toda la orquestación épica de los Spaghuetti Westerns); su adaptación de Paint it Black y Exit Music (For a Film). Un sountrack para imaginar nuevas historias este 2017 que ya está aquí, a la vuelta de la esquina. A ver qué nos cuenta.

Alejandro Paniagua: 5 mejores relecturas de 2016

Con esta breve recuento de Alejandro Paniagua (autor de Los demonios de la sangre), iniciamos con las recomendaciones que algunos autores de Paraíso Perdido tienen para ustedes con motivo del cierre de año. Libros, películas, música y lo que a cada autor se le ocurra, con el fin de abrir un poco más el abanico de posibilidades hedonistas para iniciar 2017. Más allá de la sobada etiqueta “lo mejor de”, se trata de un ejercicio de compartir e invitar.


Baile con serpientes, de Horacio Castellanos Moya.

En este libro, Castellanos Moya quebranta el género fantástico y lo anega de violencia, de inmundicia. A lo largo de la novela, el autor embellece lo inhumano y vuelve mágico lo sangriento. La anécdota de la novela desconcierta y encanta: un hombre, acompañado de cuatro serpientes homicidas y parlanchinas, comete actos atroces por toda la ciudad. El protagonista del libro es, al mismo tiempo, un domador de serpientes, un súper villano, un vengador, un despojado, un psicópata, un elegido y un parásito metafísico. Baile con serpientes es un libro que me hizo ver que aún es posible crear obras absolutamente distintas a lo que ya se escribió alguna vez.

 

Muerte en la Rua Augusta, de Tedi López Mills

Los versos de este extraordinario poema narrativo nos arrojan, sin miramientos, a la psicosis de Gordon, el protagonista. Y así, nos despeñamos de lleno en las alucinaciones, sobresaltos, juicios y tribulaciones del enfermo mental, mientras nos vamos haciendo pedazos con las hipérboles, las metonimias, las alegorías y las metáforas deslumbrantes de la poeta. La lucha del protagonista es desgarradora, todo está en su contra: su mente, su cuerpo, sus dibujos, su esposa, las albercas, su mejor amigo, el dinero, el yo lírico, un mentado Anónimo, el origami y, sobre todo, él mismo. Durante la lectura del poema se crea una triada de insania, es decir, que muchas veces tanto la autora como el lector y, por supuesto, el protagonista, andan vueltos locos: la escritora, loca de alta poesía; el lector, loco de goce estético; y el protagonista, loco de incomprensión, de desamparo. Tedi López Mills es, sin duda, una de las poetas vivas más brillantes.

 

Autobiografía de un Yogui, escrito por Yogananda.

Yogananda es uno de los personajes que aparecen en la portada del disco “Sergeant Pepper’s Lonely Hearts Club Band” de los Beatles, y ello es suficiente para revelarnos la importancia del escritor. Yogananda fue quien introdujo la filosofía hinduista a Occidente. En el libro aparecen elementos que jamás se encontrarán en ninguna otra autobiografía, como la capacidad del autor para ver a través de los objetos y las paredes, la irrupción de un templo que se agiganta y se disminuye a voluntad, una plática presencial con la diosa Kali, la visita a la casa de una mujer que no necesita comer, un maestro al que le cortan el brazo y simplemente se lo coloca de nuevo, encuentros con  Gandhi, el poeta Rabindranath Tagore y el ganador del Premio Nobel de Física, Sir C.V. Raman. Se dice, además, que Autobiografía de un Yogui era el único texto que Steve Jobs llevaba en su iPad. Yogananda es un personaje histórico tan desquiciante y atractivo que fue el único maestro espiritual que meditó sobre una trajinera en Xochimilco, y ésta es una de las razones por las que me fascina.

 

La melancólica muerte de Chico Ostra, escrito por Tim Burton

A lo largo de los poemas del libro, Tim Burton exalta, con maestría, lo grotesco de ser niño. Mediante personajes adorables y repugnantes al mismo tiempo, como la Chica Vudú, Cabeza de Melón o el Chico Ancla, Burton expone el mal hado que aqueja a los que son distintos debido a un rasgo de contrahechura o de peculiaridad. El texto es un ser fantástico, mitad poemario infantil y mitad circo de fenómenos. Las ilustraciones del libro muestran con desparpajo y desfachatez la genial visión estética de Tim Burton.

 

Ricardo III, de Shakespeare

Ricardo III fue un homicida, un fratricida, un regicida y un infanticida. Y sin embargo, es un personaje entrañable. Se trata del primer villano encantador de la literatura. Al buen Ricardo (un tipo jorobado, tullido y muy muy feo) lo amas todo el tiempo a pesar de que comete un acto indecible tras otro. Un ejemplo de su carisma y su capacidad de manipulación se muestra en una de las primeras escenas de la obra: Ricardo III, luego de asesinar al suegro y al esposo de una taciturna dama, logra enamorarla y convencerla de contraer matrimonio, todo ello frente al féretro del marido recién ejecutado. Ricardo es un tipazo, pues. La determinación y el ansia irrefrenable de este malnacido por convertirse en el Rey de Inglaterra resultan ejemplares, al menos a mí (y espero no ser juzgado muy severamente por ello), el personaje me enseñó a no rendirme nunca. Esta obra es, sin duda, una de las joyas de la corona del maestro universal Shakespeare.

En la oscuridad 2015

por RODRIGO CHANAMPE

En el transcurso de este año, conté con la oportunidad de asistir alrededor de 30 ocasiones (o un poco más) a las salas cinematográficas. Esto habla un poco de la profunda atracción que ejercen sobre mí las luces apagadas, el aroma a maíz inflado y esa sensación de que la realidad se desvanece cuando la pantalla abraza las señales emitidas por el proyector. Esta lista de fin de periodo les comparte las siete visitas al cine que me resultaron más placenteras.

La entrega
Título original: The Drop
Director: Michael R. Roskam
País: Estados Unidos
Año: 2014

Una excelsa actuación de Tom Hardy, quien da vida a Bob, un introvertido camarero implicado en la mafia de Brooklyn. Lo interesante de la cinta es su tono contenido; la ternura y la violencia manifestada a través del protagonista en cada uno de sus gestos. Conforme transcurren los minutos se genera una incomodidad que prepara el terreno para la explosión final y las últimas secuencias provocan que esta obra cobre una mayor fuerza. Roskam escapa de los clichés y se centra en la mirada de un hombre común ante este universo de traiciones y mentiras. La entrega careció de los grandes reflectores pero no se merece permanecer en el olvido.

Dos días, una noche
Título original: Deux jours, une nuit
Director: Jean Pierre Dardenne, Luc Dardenne
País: Bélgica
Año: 2014

Magnífica. Un excelso trabajo de los hermanos Dardenne para representar la crueldad del capitalismo. De regreso a una gran actuación, Marion Cotillard se despoja del glamour de Hollywood y personifica a Sandra, una madre trabajadora que debe convencer a sus compañeros de empresa para que renuncien a un bono y ella pueda recobrar su empleo. Una carrera contra el tiempo en donde está el juego no sólo el puesto de Sandra, sino la capacidad del ser humano de anteponer sus propias necesidades para apoyar a quien lo requiere. Los Dardenne nos recuerdan que las historias cotidianas, de problemas comunes, también pueden estar cargadas de una gran tensión dramática que nos mantiene expectantes hasta el final.

Pulp: Una película sobre la vida, la muerte y los supermercados
Título original: Pulp: A film about life, death and supermarkets
Director: Florian Habitch
País: Inglaterra
Año: 2014

Desde que me enteré de la existencia de este documental ansié verlo. Le seguí la pista y me enteré de su exhibición en la Cineteca Nacional y supuse que no habría oportunidad de apreciarlo en la pantalla grande en Guadalajara. Por fortuna, Ambulante lo arropó entre su programa. Así, me fue posible encontrarme con una obra confeccionada desde el más profundo amor. Las canciones de Pulp, en su último concierto en Sheffield, casi me arrastran al llanto y a brincar en el cine mientras “Disco 2000” emergía desde las bocinas. Sin embargo, el mayor mérito de Habitch radica no sólo en basarse en el show y en la banda, se encarga de recorrer Sheffield, sus habitantes, la nostalgia de sus ancianos… En cada detalle se revela de dónde abrevó Jarvis Cocker para elaborar los versos de sus canciones: esa gente común que lo rodeaba.

 Mad Max: Furia en la carretera
Título original: Mad Max: Fury road
Director: George Miller
País: Estados Unidos
Año: 2015

No es necesario agregar más palabras a lo que ya se ha dicho de este filme, pero sin duda debía incluirlo en la lista. Mi memoria recordaba sólo algunas escenas de las primeras tres entregas, sólo como para entender su estética y el alto contenido de violencia. Pero al sentarme en la butaca me pareció que Miller había logrado la perfecta película de acción. La mejor. Destila adrenalina en cada fotograma. Una obra eufórica, sin frenos y que sujeta al espectador del cuello para hacerle recorrer un camino decadente; todo esto aderezado con el rock-ópera compuesto por Junkie XL. Por otra parte, momentos de calma (fotografiados con maestría por John Seale) parecen manifestar que en el mundo de las máquinas infernales también cabe la nostalgia; Un tiempo para detenerse, antes de pisar el acelerador y escapar sin descanso de la muerte.

Pride: Orgullo y esperanza
Título original: Pride
Director: Matthew Varcus
País: Inglaterra
Año: 2015

Basada en hechos reales, la cinta narra cómo un grupo activistas gays decidieron apoyar a los mineros británicos en la huelga de 1984. El filme se desenvuelve entre el drama y la comedia con una naturalidad sorprendente. Más que centrarse en la vida de un protagonista, Varcus decide retratar los prejuicios de una sociedad gobernada por Margaret Thatcher. Se nos muestra cómo en ocasiones el orgullo es más fuerte que la necesidad. El mayor logro de la cinta radica en su frescura más que en sus sorpresas. Es potente por su gran carga humana y una vez más el cine británico nos demuestra su capacidad para lograr que el espectador se enamore de los personajes. Aquí, más que alzarse la bandera gay, se eleva el estandarte de la justicia y la lucha social. Todos somos parte de un grupo minoritario ante un sistema sin compasión.

Hagen y yo
Título original: Fehér isten
Director: Kornel Mundruczó
País: Hungría
Año: 2014

Perros asesinos tomando el control de una ciudad. Esta frase sería muy simple para definir el filme de Mundruczó, igual decir que se trata de otra simple película de horror como aparenta su tráiler. En esta cinta nos encontramos con una alegoría a las diferencias raciales. Aquellos dueños de perros mestizos deben pagar un impuesto por conservarlos o si no desterrarlos a la condena. Además, se despliega un viaje de crecimiento de dos personajes: la niña-adolescente Lili y su perro Hagen. Ambos son seres frágiles, desprotegidos ante un mundo hostil. Observamos sus cambios, sus miedos y cómo entre ellos existe una conexión más allá de la diferencia entre las especies. Un enlace que se produce a través del arte, de la música, una flecha que trasciende las palabras y se clava en los corazones de cualquier animal. La escena final es superlativa, conmovedora, una de la mejores de este 2015.

El Principito
Título original: The Little Prince
Director: Mark Osborne
País: Francia
Año: 2015

Cuidadosa en cada detalle. Uno de esos filmes capaces de producir lágrimas sin necesidad de manipular al espectador. Se nota el amplio tiempo dedicado a su factura. Tal vez se trate de la mejor película de animación en los años recientes, superior a muchos trabajos de Pixar. Se conserva aquí el alto contenido filosófico de la obra de Antoine de Saint-Exupéry, pero al mismo tiempo se renueva la historia a través de una niña programada desde pequeña para olvidarse de sus sueños y vivir marcada por las obligaciones. De esta forma, el filme conduce a la protagonista al mismo lugar a donde nos lleva el arte, a esa posibilidad de imaginar, descubrirnos y darle cabida en la oscuridad a una estrella de esperanza. Así, dejaremos que el tiempo transcurra despacio mientras nos enamoramos de las rosas.

 

El recuento de los daños

por ABRIL POSAS

EPISODIO I

Libros que leí en el 2015

Me gustaría mentir y dar una lista de libros con los títulos más recientes, variopintos y vanguardistas de la escena editorial, pero en su lugar aviento lo que recuerdo (mi Memoria tiene una forma singular de permitirme revivir lo que sea) que pasó frente a mí, lo que no solté a la mitad.

Compré más libros durante la FIL que el resto de los meses del 2015. Por eso soy pobre a fin de año, no porque mis reventones Guadalupe-Reyes sean memorables –el alcohol me bloquea los recuerdos, así que no–. Así que los que sí devoré y no abandoné sobre la mesita de noche fueron:

 

La-conjura-de-los-necios

La conjura de los necios
John Kennedy Toole
Con este libro aprendí que en algunas ocasiones sí vale la pena leer los prólogos. Desde su publicación, esta joya de narrativa estadounidense ha llenado de carcajadas a los lectores que no lo conocíamos como canon y que ahora es recomendación obligada. Si creen que tienen un amigo sabelotodo-vocabulariopinto-mantenido-desorganizado, necesitan conocer a Ignatius, prototipo del cliché, sin guapura y menos oscuros, de personajes como Dr. House.
En español lo tiene Anagrama, en sus colecciones “económicas”.

 

El corazon es un cazador

El corazón es un cazador solitario
Carson MacCullers
Durante tres años busqué esta novela en la FIL y, si me regresaba a la mente, en cualquier librería que me topara. Hasta que un día fui al DF, entré a El Sótano de la Zona Rosa y dije “no compraré nada”, aunque de todas formas pregunté por la novela y sí la tenían. Traducida por españoles, de cualquier manera disfruté la lectura de una escritora de 23 años que retrató la quietud y la tristeza de un pueblo del sur de Estados Unidos, con habitantes negros acostumbrados a levantar la frente, aunque les doblen el cuello.
Seix Barral lo tiene. Las librerías, a veces en existencia.

 

Las pequeñas virtudes

Las pequeñas virtudes
Natalia Ginzburg
De cumpleaños me dieron, entre otras cosas, este libro y una botella de whisky. Quién iba a decir que justo ahí estaba un buen maridaje. Estos ensayos son desgarradores y muy lúcidos, que provienen de una mente clara que quiere hablar de lo cercano: el paso del tiempo, la pérdida de la juventud, la paternidad y la guerra. Es de esos textos que mantienes cerca porque al repasarlo notarás algo distinto o que no te hablaba en ese momento. Es un gran regalo, para ser honestos.
Lo tiene Acantilado, así que si se quieren lucir, ya saben.

 

Siete años_

Siete años
Peter Stamm
Este escritor me enamoró con Paisaje aproximado, y la de Siente años la tuve guardada un rato antes de comenzarla. Llegó justo en el momento adecuado esta historia de arquitectos clasemedieros, que rigen sus vidas preocupados por cuestiones como la búsqueda del amor o una noche de buen sexo mientras hay otros que viven en silencio la zozobra de una vida abandonada en otro país. Egoísmo del que todos pecamos, porque el mundo se reduce a espacios tan cuadrados como iluminados, que aprendemos a delimitar sólo con el alcance del brazo. En serio, es una lectura que se va como agua y, si bien no tiene pasajes con demasiada violencia explícita, tiene la dureza de “las cosas como son”.
También en Acantilado.

 

El eternauta
La obra cumbre de Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López la conocí en internet hace algunos años, y leí lo que pude para hacerle una reseña en el suplemento donde trabajé hace tiempo. Durante la FIL presentaron una reedición con portada de Dr. Alderete y ese fue mi regalo de Navidad favorito. Ciencia ficción argentina y personajes que son los abuelos de todos los Lost, los Walking Dead y demás herederos. Véanlo como relectura de la dictadura o simplemente el mejor cómic latinoamericano.
Lo edita RM.

EPISODIO II

2015 se me fue en Netflix, cine y torrents

Y antes que nada, culpo a Joaquín, quien tuvo a mal inscribirse al servicio y, por lo tanto, arrastrarme a un mundo de almohadas, sofás que rechinan y la pregunta más humillantes del mundo: “¿Sigues viendo este programa?”.
La primera serie que me animé a ver fue How I met your mother, y dios sabe que regreso a ella cada vez que quiero un cigarrillo. Pero las que siguen son las que tengo en mi corazón.

Originales Netflix

Better call Saul
Creadores: Vince Gillian, Peter Gould.
Lo mejor de esta serie es que no se parece nada a Breaking Bad, por lo que no tienes que haber visto ésta para disfrutar los infortunios del aspirante a abogado. Ya que la historia transcurre antes de que gane su nombre artístico de Saul, Jimmy McGill da tumbos por todos lados y, aunque no es comedia, su patetismo es distinto al de Walter White, porque es al revés: Jimmy es un bien intencionado rodeado de culeros.

Master of none
Creador: Aziz Ansari.
Tendría que no hablar del gentilicio de Aziz Ansari para evitar represalias, pero no mencionar su origen es un crimen: sí, un indio en Nueva York es protagonista de una serie de comedia para todos los que somos normales, es decir, perdedores en algún aspecto de la vida.

Daredevil
Creador: Drew Goddard.
Para alguien que no conocía bien este personaje, Daredevil es todo un descubrimiento, sobre todo si vimos el tratamiento que le dieron en aquella infame película -que no gustó ni a los que no sabíamos nada- . Esperaba lo mismo de Jessica Jones, pero la historia del abogado sexy, quiero decir ciego, tiene todo: diálogos, personajes, ambientación, violencia, técnica narrativa y hasta un homenaje a Oldboy. Lo mejor: no tiene lo deslavado de otras adaptaciones de Marvel-Disney.

Narcos
Creadores: Carlo Bernard, Chris Brancato, Doug Miro.
Pues ni es producción colombiana ni sus protagonistas hablan español. Sin embargo, y con todo que no puede tomarse como documental (principalmente porque no es documental, así que dejen de pedirle peras al olmo), tiene todo el sabor de Goodfellas en una primera temporada que nos aspiramos en dos fines de semana con la historia basada en Pablo Escobar. De rechupete, hermano, ¿o qué?

What happenned, Miss Simone?
Directora: Liz Garbuss
Este documental le pone otro tono a la vida de esta música tan controvertida. No era sólo su talento o su origen, sino también su relación con el movimiento racial en Estados Unidos, cómo se sentía con otras personas y cómo intentó moverse con la bipolaridad como aura.

Making a murderer
Creadores: Laura Ricciardi y Moira Demos.
Este podría ser el otro lado de The Jynx: no tiene una post producción rebuscada, no tiene un soundtrack pegajoso, no es de un director famoso, no cuenta con una sola recreación de los hechos —todo está tomado de extractos de noticieros, conversaciones grabadas, entrevistas o recortes de periódico— y, ¡gracias!, no hay protagonismo por parte de sus creadores. Decir que Making… es más imparcial tampoco es justo, pero logra mantener la atención con todo y que no es de HBO.

Las vi en Netflix

Ex Machina
Director: Alex Garland
¿Por qué hay gente que le huye a la ciencia ficción? Ni idea. Tan buenos exponentes que hay en todos lados: Stanislaw Lem, Philp K. Dick, Steven Spielberg, Stanley Kubrick… Esta joyita de Garland nos acerca al experimento de un inventor de robots tan realistas, que pasan por humanos a simple vista. Un becario afortunado lo vivirá todo en carne propia. Además, podemos ver a Oscar Isaac, nuestro piloto favorito de The Force Awakens.

Nightcrawler
Director: Dan Gilroy
Para hablar de la escoria que habita en la nota roja, qué mejor que una escoria que quiere incursionar en el reportaje de la nota roja. De ladrón de cobre a camarógrafo de accidentes, asaltos y heridos de bala, Louis es un solitario espeluznante que quiere vender la imagen más sangrienta a la productora más morbosa.

Torrents benditos

The Jinx
Director: Andrew Jarecki
La neta sí me gustó y mi único pero era el protagonismo del director, a la Michael Moore: de pronto la historia ya es acerca de él. Hasta que supe que le alteraron la cronología en un evento clave y me cayeron más gordos. No digo que el Bob no sea asesino, sino que hay niveles de ética, incluso para documentales hollywoodenses. Pero de que vale la pena verla, pues sí.

True Detective (segunda temporada)
Creador: Nick Pizzolatto
No fue como la primera temporada, pero tuvo una línea que me atrapó: Vince Vaughn sí puede actuar bajo la dirección adecuada. Por otro lado, fue una de las varias producciones en donde se le apostó por personajes femeninos de más peso (How to get away with murder, por ejemplo). Siempre se agradece que los estilos no se repitan, y la música de las escenas del bar… Todavía no entiendo por qué tantos detractores.

EPISODIO III

Pago por ver

Este año estuvo lleno de súper héroes o remakes-reboots. Dos de las franquicias que conocí de niña regresaron con nuevos bríos y vaya que no decepcionaron.

Mad Max: Fury Road
Director: George Miller.
Antes de verla en el cine, repasé la saga pero no me atreví a ver la 3, que es tan mala y tiene a Tina Turner. Las dos primeras, en la época cuando comenzábamos a enamorarnos de Mel Gibson –todo para que lo tirara por la borda con su locura antisemita, entre otras–, tiene el sabor de una leyenda en proceso que se quedó en la memoria, sin el respeto que merecía. La nueva historia de George Miller fue una muestra de dignidad: no concibió un guión amigable con la familia porque fuck that shit, y en lugar de eso se colgó de guitarras estridentes, el culto al motor, violencia, arena y velocidad. Si creen que se conformó sólo con encuadres perfectamente centrados (en CADA toma), también se arriesgó y escribió una narrativa que se sostiene aunque no tuviera un guitarrista amarrado a los amplificadores más grandes del mundo. Por supuesto, el título dice “Mad Max”, pero el camino es de Furiosa.

Star Wars: The Force Awakens
Director: J.J. Abrams
Luego de repasar la trilogía original (con los cambios que le hizo Lucas, porque sólo las que son VHS se mantienen intactas), y gracias a que el cuñado se prendió y compró boletos para todos, nos sentamos con toda la intención de emocionarnos. Desde el primer tráiler de la película nos tenían con el corazón danzando, no me imagino lo que habría pasado si esta cinta hubiera sido una decepción, como lo fue el Episodio I. No quiero adelantarme y aplicar un Duncan, pero no puedo esperar dos años para ver qué pasa después.

Seguro vi un par más en el cine, aunque sólo estas dos se me quedaron en la cabeza. Además, son un gran ejemplo de cómo un texto cultural (libro, música, película, cuadro, etc.) puede arruinarse o crecer gracias a su creador. Por el lado de Lucas, hace muchos años que no tiene derecho, arrebatado por los seguidores de su saga, de modificar o continuar incluso con Star Wars: ya no lo tiene permitido y otro debe llegar a despertar al fénix de las cenizas –disculpen ustedes mi exageración–. Y luego está Miller, que aunque hizo una mala, a todos se nos olvidó cuando vimos lo que su nuevo Mad Max puede hacer.

IV DESENLACE

Play that funky music, white boy

Sólo hablaré de un evento, porque ya no hay más espacio:

Coordenada
Para ser un evento organizado por Indio, debo admitir que me la pasé muy bien. Supongo que la razón primordial es que mi sobrina viajó desde Playa del Carmen para ir con nosotros y, como ella sí es exitosa, nos admitieron en la zona VIP, sin pagar más.

La zona VIP del Coordenada, honestamente, no tenía nada que justificara su precio, más que lo que todo VIP ofrece: el derecho a mamar porque pagaste extra algo que debiste haber recibido por sentido común. Pero como para los mortales que nos colamos no significó el desfalque del año (para eso está Navidad), bebimos, cantamos, evitamos a Nacho Vegas y hasta admitimos que Natalia Lafourcade no es tan mala, sobre todo cuando no queda de otra más que aguantarla en lo que se acerca el momento de Blur.

Los ingleses tocaron con toda la energía que quisimos contagiarles. Desgraciadamente, mucha de ella se desgastó con El Gran Silencio (¿quién iba a decirlo?) y con Café Tacvba (¿a quién le extraña?). Sin embargo, Albarn y compañía no se rajaron y tocaron las nuevas, las viejas y las de enmedio. Subieron a un montón de pubertos cuando entonaron “Girls and boys” y cerraron con “The Universal” porque no había de dónde evitar el gran final. Ojalá vengan solitos para la próxima, en un evento con Modelo.

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