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La literatura la vivo de la manera más egoísta del mundo


Conversación con Abril Posas,
autora de El triunfo de la memoria


1. ¿Qué es para Abril Posas la escritura? ¿Para qué escribes?
Cuando escribo me siento como un ingeniero, un arquitecto: estoy creando un mundo en el que las calles tienen la dirección que yo planeo, el sol se pone como lo imagino y vive la gente que yo quiero. No me siento como un dios, porque no lo veo como un teatro para mis marionetas; me gusta pensar que levanto una construcción para que alguien más lo habite o encuentre puertas para abrir otras posibilidades.

2. ¿Desde hace cuánto te dedicas a la escritura?
Desde hace mucho tiempo me dije que me dedicaría a escribir. La primera vez que lo dije en voz alta tenía una percepción muy romántica del oficio, y ahora hasta pena me da admitir lo que creía que sería mi vida en este momento. Pero sí diré que por eso estudié letras (error). La primera vez que lo sentí como algo real fue cuando firmé un contrato para una beca, pero pasaron años y en 2011 un amigo muy querido me dijo “¿Cuándo te vas a tomar esto en serio?” Ha sido un recorrido desde que estaba en la secundaria, pero que poco a poco se ha hecho más fuerte.

3. ¿Cuál es la “historia secreta”, si es que hay una, detrás de El triunfo de la memoria?
No hay ningún secreto, realmente. Hay extractos de mi vida, porque soy tramposa y es más sencillo tomar ciertos aspectos de mi propia memoria que, pienso, ayudan a una historia que tal vez no tiene mucho qué ver conmigo. Eso sí: no me aguanté y les hice homenaje a los personajes que más cerca tengo de mi tripa: mi madre, mi padre, The Smiths y aquel bar en donde me sentí en casa hasta en los días más tristes de mi segunda adolescencia. Todo lo demás es anécdota al servicio de una trama que me interesa más que el recuerdo mismo.

El triunfo de la memoria, #HistoriasSinSpoilers

4. En los cuentos de este libro encontramos cierta nostalgia dolorosa acompañada con dosis de cinismo, personajes con rabia contenida (a veces no tan contenida), pero que generan empatía, incluso ternura. ¿De alguna manera esto refleja tu visión del mundo?
He tenido que vivir con dos aspectos de mí misma, que me cuesta admitir que existen al mismo tiempo. Por un lado, no soporto a los que dicen que “si los lunes no te gustan, lo que está mal es tu vida” o “el éxito es de quienes se atreven a fracasar”. ¡Ugh! Pero al mismo tiempo, no le creo a los que dicen que extrañan ser infelices. Supongo que hay más de mí en este libro de lo que pensaba, porque claro que este mundo es más valle de lágrimas que escenario de TED Talk para levantarle el espíritu a alguien que, quizá, merece y quiere sufrir. Y también es el mundo en el que hay gatos: para mí es suficiente para intentar salvarlo.

5. ¿Eres de los autores que tienen planeada la estructura del libro de principio a fin, o de los que dejan que los personajes “vivan” y “decidan” cómo terminar su historia?
Alguna vez quise jugarle al vergas (¿a la vergas?), así que me senté, abrí un nuevo documento de procesador de textos en blanco y empecé a escribir sólo con el inicio de un argumento, quesque pa’ ver a dónde me llevaba. Fracasé miserablemente. Ahora pienso, tomo notas y, hasta que no sepa cómo va a terminar, no escribo el texto. Es cierto que una vez que encuentro el ritmo la historia da sus propios saltitos, me envía guiños que le permito conservar, pero al final sé dónde van a terminar todos, aunque intenten —y logren— dar giros espontáneos. No sé si madurar es dejar que la historia dicte su propio camino; quizá algún día aprenda a hacerlo de ese modo.

6. ¿Tienes alguna ceremonia o rutina para el momento de enfrentarte a la página en blanco?
Escribo mejor cuando estoy sola o logro aislarme de todo lo que está pasando. Debe haber audífonos (aunque no haya música), cigarrillos y, durante un tiempo, pensaba que una cerveza era importante. En realidad sólo necesito el aislamiento y el tabaco y, de ser posible, un gato que me vigile porque me da por perderme en páginas de Internet que ya no tienen qué ver con lo que estoy haciendo.


Escucha el soundtrack de El triunfo de la memoria


7. ¿Qué obras (literarias, musicales, cinematográficas) te han dejado huella? ¿Qué artistas consideras cómplices?

Yo soy de los idiotas que malinterpretaron las canciones de The Smiths y nos formamos sentimentalmente con ese hermoso error. Por eso me gustan tanto The National, PJ Harvey, Nick Cave, Tori Amos, The Cure y Radiohead son de los que no se me apartan jamás, y la Shirley Manson de 1995 la tengo quemada en el cerebro.

P.T. Anderson y Sophia Coppola (a pesar de ser tan, pero tan blanca), Charlie Kauffman, Seinfeld, los hermanos Nolan, Tarantino, Los Simpson (¿es triste que no hable de sus escritores ni directores, sino sólo de los personajes? No): he querido ser como ellos en distintas ocasiones y siempre me dan (bonito) en la madre. Mi nuevo héroe es Dennis Villeneuve. Luego están Cortázar, Fitzgerald, McCullers, Cheever, Hornby, Melville, Zweig, Stamm, Garro, y sé que olvido muchos otros, pero ellos siempre me saltan en la cabeza.

8. ¿A ti te ha salvado la literatura? ¿Te ha servido para algo?

La literatura es algo que vivo de la manera más egoísta del mundo. He dejado de comprar cosas para otros por tener un libro nuevo. He dicho más de una vez no a alguien para leer un libro. No he ido a reuniones para escribir un cuento. Ha sido muy fácil mentir con que estoy ocupada con tal de evitar la interacción humana y disfrutar unas páginas. Pero también me ha regalado conversaciones con amigos, coqueteos con gente que ya no topé de nuevo —y todo por no preguntar un nombre—; hizo puentes con personas que veo una vez al año con el mismo cariño con el que abrazo a los que viven conmigo. Me ha dado de comer y, con toda la sorpresa del mundo, le enciende los ojos al barbado-cuatro-ojos que más me gusta. ¿Pero que me haya servido para algo? Buena pregunta.

9. ¿Qué más hay en tu vida, además de la escritura, que te apasione?

Dibujar y dormir. Las series de televisión. Los gatos. Y dormir de nuevo. Pero antes de todo eso, me gusta escribir. Es la verdad.

 

Fotografía de la autora: Ana Lorena Méndez

 

Instantánea Express 06

Para esta edición de #InstantáneaExpress tendremos como premio un ejemplar de “El triunfo de la memoria” y otro de “Lejanos guerreros”.

Si aún no conocen la mecánica para participar, es sencilla: buscamos historias que no pasen de 250 palabras inspiradas en la imagen y la cita que encontrarán a continuación. Favor de enviar sus textos vía correo electrónico indicando en el asunto #InstantáneaExpress06. Su historia debe tener un título y la cantidad de palabras empleadas.

El correo al cuál tienen que enviar sus textos es hola@editorialparaisoperdido.com y tienen hasta el próximo miércoles 24 de mayo para participar. El ganador se dará a conocer en el blog en el transcurso del viernes 26 de mayo.


InstantáneaExpress 06, #HistoriasSinSpoilers

Luego del amor, cuando la cama ha quedado totalmente revuelta hablan con complicidad: en tonos bajos, en murmullos apenas perceptibles, matices, abstracciones, símbolos…

Nadia Contreras | Solo sentir

¿Qué sucede en la imagen? ¿Qué relación tiene con el texto de Nadia Contreras? ¿Sucede antes o después? Cuéntenlo en 250 palabras o menos.


Al participar en #InstantáneaExpress y enviar su texto por correo, aceptan sin condiciones que en caso de que su texto sea el ganador se pueda usar y reproducir en el blog y redes sociales de Editorial Paraíso Perdido y en alguna publicación, virtual o impresa, de la misma editorial. Todos los participantes recibirán un código con el que obtendrán 10% de descuento en los libros de nuestra tienda en línea. Al final del año se publicará un anuario con los ganadores y se elegirá la historia favorita, es decir al campeón de campeones de nuestro certamen.

#InstantáneaExpress 04: Ganador

Compartimos el texto ganador de la edición 04 de #InstantáneaExpress.


#InstantáneaExpress #HistoriasSinSpoilers

Fotografía: Nic-co-uk-nic / vía #Unsplash

Rogelio tampoco lo esperaba. El cansancio crónico sin razón aparente, la falta de apetito y el sueño molesto que no le permitía sentirse aliviado de noche, sino que lo soltaba cada mañana con dolor en el cuello y mandíbulas tensas, le dejaban la sensación de que su cuerpo quería decirle algo.

Abril Posas | El triunfo de la memoria

GANADOR: ADRIANA HARO

El cuerpo

Rogelio Almada solía quedarse despierto en cama hasta que sonara el despertador, entraba a clase con la tercera campanada y entregaba los exámenes en el último minuto. Nunca antes. Él creía que, al hacerlo, aprovechaba cada segundo al máximo. Otra parte de él creía que era un desperdicio de vida.

Por eso cuando Rogelio Almada despertó por última vez, no tenía cuerpo para levantarse. Como era costumbre, esperó a que su celular reprodujera If You Leave Me Now para indicar el momento de incorporarse. Cuando llegó la hora y los minutos del viernes, a Rogelio le fue imposible estirar la mano que ya no tenía para apagar la música.

Desorientado al no encontrar su brazo, descubrió una nota pegada al techo que decía:

Rogelio:

Ya no te quiero, después de meses de investigación, he logrado sacarte de mí.

No fue fácil. Perdóname por todas esas noches sin sueño.

 

Por favor entiéndeme, tengo mucha vida por delante y contigo no puedo seguir.

 

No me busques,

Tu cuerpo  

PD: Me he llevado tus pantalones favoritos, no creí que los fueras a necesitar.

Aunque reconoció la caligrafía al instante, Rogelio no sintió miedo; carente de glándulas suprarrenales, la adrenalina no aceleró su corazón. Escéptico como era, Rogelio Almada nunca había creído en el alma, espíritus, fantasmas o lo que fuera que había quedado de él, hasta esa mañana de abril.

Sin voz, Rogelio quiso corear el verso de su canción favorita.

Abril Posas responde el cuestionario Proust

1. ¿Cuál es el defecto propio que deplora más?
La flojera. Es más probable que permanezca en un estado vegetativo mientras recorro las antiguas temporadas de Los expedientes secretos X, que me levante a echar una corrida alrededor de la cuadra al ritmo de “Lust for life”.

2. ¿Cuál es el defecto que usted deplora más en otros?
La necedad. Cada vez que me topo con un necio me dan ganas de reventarle los dientes.
Y los snobs. Esos que dicen que la cultura popular no debería analizarse, convertirse en tema para un texto cultural (libro, película, música, etc.) o ser parte de la formación de cualquier persona.

3. ¿Cuál es su estado mental más común?
Buena pregunta. No tengo la menor idea.

4. ¿Cómo le gustaría morir?
Dormida. No quiero darme cuenta de todo el proceso, a menos que pueda regresar a contárselo a alguien. En ese caso, me gustaría morir cayendo al vacío, ahogándome en una profunda caverna en el mar que guarda algún tesoro o asesinada por alguien a quien le acabo de encontrar su más recóndito secreto: así regreso y puedo escribirlo.

5. Si después de muerto debe volver a la Tierra, ¿convertido en qué persona o cosa usted regresaría?
Un gato, obviamente.

6. Y si pudiera elegir un personaje de ficción, ¿cuál escogería?
Homero Simpson. Para ser un clasemediero con sobre peso y de trabajo mediocre, ha hecho, viajado, alcanzado y logrado más que muchos “triunfadores” de carne y hueso.

7. ¿Cuál es su mayor extravagancia?
¿Extravagancia es como súper poder? Porque me dicen que aguanto tragos como camionero. Aunque no sé si cuente. Tengo buena memoria para las banalidades, no para aquellas que cultivan al espíritu. Es decir, no, no tengo.

8. ¿En qué ocasiones miente?
Yo nunca, jamás, ni aunque mi vida y la del resto de la humanidad estuviera en juego, miento. Y tampoco me gusta exagerar.

9. ¿Qué persona viva le inspira más desprecio?
No es nomás una. Mejor lo dejamos para otro día, porque esta lista es larga.

10. ¿A qué persona viva admira?
PJ Harvey. Porque sólo necesita de su talento —no de su dinero, ni su belleza, ni sus influencias, ni de nosotros— para demostrar que hay personas que valen vivir.

11. ¿Qué palabras o frases usa más?
Cito mucho a las primeras temporadas de Los Simpson.
Y no sé qué sería de mi vida sin las maldiciones.

12. ¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
Sumergirme en una tina llena de pequeños gatos que ronroneen mientras me cobijo en su calor.

13. ¿Cuál es su mayor miedo?
Hacer sólo lo que tengo que hacer, sin oportunidad de dedicarme también a lo que quiero hacer.

14. ¿Cuál es su mayor remordimiento?
No haber ido al último concierto que Soda Stereo dio en Guadalajara. Hubiera sido mi única oportunidad de verlos en vivo.

15. ¿Cuál es la virtud más sobrevalorada socialmente?
La puntualidad.

16. ¿Qué le disgusta más de su apariencia?
Las caderas.

17. ¿Cuáles son sus nombres favoritos?
Alina.
Luisa.
Andrés.
Antofagasta.
Capitán Botas Peludas.

18. ¿Qué talento desearía tener?
Voz para cantar.

19. ¿Qué le desagrada más?
¿En la vida? Las mariposas negras.

20. ¿Cuándo y dónde ha sido más feliz?
No lo sé. ¿Tal vez ahora? Quizá en 10 años descubra que no he sido feliz nunca.

21. Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia?
La muerte de mi madre.

22. ¿Cuál es su mayor logro?
Estar sola conmigo.

23. ¿Cuál es su posesión más atesorada?
Los libros que nos dejó mamá.

24. ¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?
Cada vez que nos damos el lujo de sentir indiferencia a lo que le pasa a otro.

25. ¿Dónde desearía vivir?
En Nueva York. Pero sin que esté en Estados Unidos, por favor.

26. ¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Leer estupideces en Internet.

27. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en una mujer?
Eso que llaman “huevos”.

28. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en un hombre?
La misma que le aprecio a una mujer.

29. ¿Cuál es su héroe de ficción favorito?
George Costanza.

30. ¿Cuáles son sus héroes de la vida real?
Los más cercanos: mi madre, mi padre, mis hermanos y mi sobrina mayor.

Abril Posas, “Tapatía ejemplar”

En días pasados Mariana Recamier entrevisto a Abril Posas y este fue el resultado:

El mágico oficio de las letras

La soledad de los peces muertos

“La soledad de los peces muertos”, cuento de Abril Posas incluido en Río entre las piedras, fue publicado en el periódico Más por más edición, Guadalajara, aquí pueden leer la versión impresa y si quieren leer el cuento completo lo pueden hacer acá.

PROMO-RS-2015-Postales-Instantanea-18

Abril Posas nos comparte el soundtrack para escuchar su Instantánea Estática. Un deleite musical, por cierto.

El recuento de los daños

por ABRIL POSAS

EPISODIO I

Libros que leí en el 2015

Me gustaría mentir y dar una lista de libros con los títulos más recientes, variopintos y vanguardistas de la escena editorial, pero en su lugar aviento lo que recuerdo (mi Memoria tiene una forma singular de permitirme revivir lo que sea) que pasó frente a mí, lo que no solté a la mitad.

Compré más libros durante la FIL que el resto de los meses del 2015. Por eso soy pobre a fin de año, no porque mis reventones Guadalupe-Reyes sean memorables –el alcohol me bloquea los recuerdos, así que no–. Así que los que sí devoré y no abandoné sobre la mesita de noche fueron:

 

La-conjura-de-los-necios

La conjura de los necios
John Kennedy Toole
Con este libro aprendí que en algunas ocasiones sí vale la pena leer los prólogos. Desde su publicación, esta joya de narrativa estadounidense ha llenado de carcajadas a los lectores que no lo conocíamos como canon y que ahora es recomendación obligada. Si creen que tienen un amigo sabelotodo-vocabulariopinto-mantenido-desorganizado, necesitan conocer a Ignatius, prototipo del cliché, sin guapura y menos oscuros, de personajes como Dr. House.
En español lo tiene Anagrama, en sus colecciones “económicas”.

 

El corazon es un cazador

El corazón es un cazador solitario
Carson MacCullers
Durante tres años busqué esta novela en la FIL y, si me regresaba a la mente, en cualquier librería que me topara. Hasta que un día fui al DF, entré a El Sótano de la Zona Rosa y dije “no compraré nada”, aunque de todas formas pregunté por la novela y sí la tenían. Traducida por españoles, de cualquier manera disfruté la lectura de una escritora de 23 años que retrató la quietud y la tristeza de un pueblo del sur de Estados Unidos, con habitantes negros acostumbrados a levantar la frente, aunque les doblen el cuello.
Seix Barral lo tiene. Las librerías, a veces en existencia.

 

Las pequeñas virtudes

Las pequeñas virtudes
Natalia Ginzburg
De cumpleaños me dieron, entre otras cosas, este libro y una botella de whisky. Quién iba a decir que justo ahí estaba un buen maridaje. Estos ensayos son desgarradores y muy lúcidos, que provienen de una mente clara que quiere hablar de lo cercano: el paso del tiempo, la pérdida de la juventud, la paternidad y la guerra. Es de esos textos que mantienes cerca porque al repasarlo notarás algo distinto o que no te hablaba en ese momento. Es un gran regalo, para ser honestos.
Lo tiene Acantilado, así que si se quieren lucir, ya saben.

 

Siete años_

Siete años
Peter Stamm
Este escritor me enamoró con Paisaje aproximado, y la de Siente años la tuve guardada un rato antes de comenzarla. Llegó justo en el momento adecuado esta historia de arquitectos clasemedieros, que rigen sus vidas preocupados por cuestiones como la búsqueda del amor o una noche de buen sexo mientras hay otros que viven en silencio la zozobra de una vida abandonada en otro país. Egoísmo del que todos pecamos, porque el mundo se reduce a espacios tan cuadrados como iluminados, que aprendemos a delimitar sólo con el alcance del brazo. En serio, es una lectura que se va como agua y, si bien no tiene pasajes con demasiada violencia explícita, tiene la dureza de “las cosas como son”.
También en Acantilado.

 

El eternauta
La obra cumbre de Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López la conocí en internet hace algunos años, y leí lo que pude para hacerle una reseña en el suplemento donde trabajé hace tiempo. Durante la FIL presentaron una reedición con portada de Dr. Alderete y ese fue mi regalo de Navidad favorito. Ciencia ficción argentina y personajes que son los abuelos de todos los Lost, los Walking Dead y demás herederos. Véanlo como relectura de la dictadura o simplemente el mejor cómic latinoamericano.
Lo edita RM.

EPISODIO II

2015 se me fue en Netflix, cine y torrents

Y antes que nada, culpo a Joaquín, quien tuvo a mal inscribirse al servicio y, por lo tanto, arrastrarme a un mundo de almohadas, sofás que rechinan y la pregunta más humillantes del mundo: “¿Sigues viendo este programa?”.
La primera serie que me animé a ver fue How I met your mother, y dios sabe que regreso a ella cada vez que quiero un cigarrillo. Pero las que siguen son las que tengo en mi corazón.

Originales Netflix

Better call Saul
Creadores: Vince Gillian, Peter Gould.
Lo mejor de esta serie es que no se parece nada a Breaking Bad, por lo que no tienes que haber visto ésta para disfrutar los infortunios del aspirante a abogado. Ya que la historia transcurre antes de que gane su nombre artístico de Saul, Jimmy McGill da tumbos por todos lados y, aunque no es comedia, su patetismo es distinto al de Walter White, porque es al revés: Jimmy es un bien intencionado rodeado de culeros.

Master of none
Creador: Aziz Ansari.
Tendría que no hablar del gentilicio de Aziz Ansari para evitar represalias, pero no mencionar su origen es un crimen: sí, un indio en Nueva York es protagonista de una serie de comedia para todos los que somos normales, es decir, perdedores en algún aspecto de la vida.

Daredevil
Creador: Drew Goddard.
Para alguien que no conocía bien este personaje, Daredevil es todo un descubrimiento, sobre todo si vimos el tratamiento que le dieron en aquella infame película -que no gustó ni a los que no sabíamos nada- . Esperaba lo mismo de Jessica Jones, pero la historia del abogado sexy, quiero decir ciego, tiene todo: diálogos, personajes, ambientación, violencia, técnica narrativa y hasta un homenaje a Oldboy. Lo mejor: no tiene lo deslavado de otras adaptaciones de Marvel-Disney.

Narcos
Creadores: Carlo Bernard, Chris Brancato, Doug Miro.
Pues ni es producción colombiana ni sus protagonistas hablan español. Sin embargo, y con todo que no puede tomarse como documental (principalmente porque no es documental, así que dejen de pedirle peras al olmo), tiene todo el sabor de Goodfellas en una primera temporada que nos aspiramos en dos fines de semana con la historia basada en Pablo Escobar. De rechupete, hermano, ¿o qué?

What happenned, Miss Simone?
Directora: Liz Garbuss
Este documental le pone otro tono a la vida de esta música tan controvertida. No era sólo su talento o su origen, sino también su relación con el movimiento racial en Estados Unidos, cómo se sentía con otras personas y cómo intentó moverse con la bipolaridad como aura.

Making a murderer
Creadores: Laura Ricciardi y Moira Demos.
Este podría ser el otro lado de The Jynx: no tiene una post producción rebuscada, no tiene un soundtrack pegajoso, no es de un director famoso, no cuenta con una sola recreación de los hechos —todo está tomado de extractos de noticieros, conversaciones grabadas, entrevistas o recortes de periódico— y, ¡gracias!, no hay protagonismo por parte de sus creadores. Decir que Making… es más imparcial tampoco es justo, pero logra mantener la atención con todo y que no es de HBO.

Las vi en Netflix

Ex Machina
Director: Alex Garland
¿Por qué hay gente que le huye a la ciencia ficción? Ni idea. Tan buenos exponentes que hay en todos lados: Stanislaw Lem, Philp K. Dick, Steven Spielberg, Stanley Kubrick… Esta joyita de Garland nos acerca al experimento de un inventor de robots tan realistas, que pasan por humanos a simple vista. Un becario afortunado lo vivirá todo en carne propia. Además, podemos ver a Oscar Isaac, nuestro piloto favorito de The Force Awakens.

Nightcrawler
Director: Dan Gilroy
Para hablar de la escoria que habita en la nota roja, qué mejor que una escoria que quiere incursionar en el reportaje de la nota roja. De ladrón de cobre a camarógrafo de accidentes, asaltos y heridos de bala, Louis es un solitario espeluznante que quiere vender la imagen más sangrienta a la productora más morbosa.

Torrents benditos

The Jinx
Director: Andrew Jarecki
La neta sí me gustó y mi único pero era el protagonismo del director, a la Michael Moore: de pronto la historia ya es acerca de él. Hasta que supe que le alteraron la cronología en un evento clave y me cayeron más gordos. No digo que el Bob no sea asesino, sino que hay niveles de ética, incluso para documentales hollywoodenses. Pero de que vale la pena verla, pues sí.

True Detective (segunda temporada)
Creador: Nick Pizzolatto
No fue como la primera temporada, pero tuvo una línea que me atrapó: Vince Vaughn sí puede actuar bajo la dirección adecuada. Por otro lado, fue una de las varias producciones en donde se le apostó por personajes femeninos de más peso (How to get away with murder, por ejemplo). Siempre se agradece que los estilos no se repitan, y la música de las escenas del bar… Todavía no entiendo por qué tantos detractores.

EPISODIO III

Pago por ver

Este año estuvo lleno de súper héroes o remakes-reboots. Dos de las franquicias que conocí de niña regresaron con nuevos bríos y vaya que no decepcionaron.

Mad Max: Fury Road
Director: George Miller.
Antes de verla en el cine, repasé la saga pero no me atreví a ver la 3, que es tan mala y tiene a Tina Turner. Las dos primeras, en la época cuando comenzábamos a enamorarnos de Mel Gibson –todo para que lo tirara por la borda con su locura antisemita, entre otras–, tiene el sabor de una leyenda en proceso que se quedó en la memoria, sin el respeto que merecía. La nueva historia de George Miller fue una muestra de dignidad: no concibió un guión amigable con la familia porque fuck that shit, y en lugar de eso se colgó de guitarras estridentes, el culto al motor, violencia, arena y velocidad. Si creen que se conformó sólo con encuadres perfectamente centrados (en CADA toma), también se arriesgó y escribió una narrativa que se sostiene aunque no tuviera un guitarrista amarrado a los amplificadores más grandes del mundo. Por supuesto, el título dice “Mad Max”, pero el camino es de Furiosa.

Star Wars: The Force Awakens
Director: J.J. Abrams
Luego de repasar la trilogía original (con los cambios que le hizo Lucas, porque sólo las que son VHS se mantienen intactas), y gracias a que el cuñado se prendió y compró boletos para todos, nos sentamos con toda la intención de emocionarnos. Desde el primer tráiler de la película nos tenían con el corazón danzando, no me imagino lo que habría pasado si esta cinta hubiera sido una decepción, como lo fue el Episodio I. No quiero adelantarme y aplicar un Duncan, pero no puedo esperar dos años para ver qué pasa después.

Seguro vi un par más en el cine, aunque sólo estas dos se me quedaron en la cabeza. Además, son un gran ejemplo de cómo un texto cultural (libro, música, película, cuadro, etc.) puede arruinarse o crecer gracias a su creador. Por el lado de Lucas, hace muchos años que no tiene derecho, arrebatado por los seguidores de su saga, de modificar o continuar incluso con Star Wars: ya no lo tiene permitido y otro debe llegar a despertar al fénix de las cenizas –disculpen ustedes mi exageración–. Y luego está Miller, que aunque hizo una mala, a todos se nos olvidó cuando vimos lo que su nuevo Mad Max puede hacer.

IV DESENLACE

Play that funky music, white boy

Sólo hablaré de un evento, porque ya no hay más espacio:

Coordenada
Para ser un evento organizado por Indio, debo admitir que me la pasé muy bien. Supongo que la razón primordial es que mi sobrina viajó desde Playa del Carmen para ir con nosotros y, como ella sí es exitosa, nos admitieron en la zona VIP, sin pagar más.

La zona VIP del Coordenada, honestamente, no tenía nada que justificara su precio, más que lo que todo VIP ofrece: el derecho a mamar porque pagaste extra algo que debiste haber recibido por sentido común. Pero como para los mortales que nos colamos no significó el desfalque del año (para eso está Navidad), bebimos, cantamos, evitamos a Nacho Vegas y hasta admitimos que Natalia Lafourcade no es tan mala, sobre todo cuando no queda de otra más que aguantarla en lo que se acerca el momento de Blur.

Los ingleses tocaron con toda la energía que quisimos contagiarles. Desgraciadamente, mucha de ella se desgastó con El Gran Silencio (¿quién iba a decirlo?) y con Café Tacvba (¿a quién le extraña?). Sin embargo, Albarn y compañía no se rajaron y tocaron las nuevas, las viejas y las de enmedio. Subieron a un montón de pubertos cuando entonaron “Girls and boys” y cerraron con “The Universal” porque no había de dónde evitar el gran final. Ojalá vengan solitos para la próxima, en un evento con Modelo.

La soledad de los peces muertos

 

Cuento de Abril Posas, con ilustraciones de Paulina Magos (Peras y Manzanas), incluido en Río entre las piedras.

“No sé por qué pensé que la soledad se me iba a sacudir en un concierto de punk. Lo cierto es que mientras iba a casa a cambiarme de ropa después del trabajo, hasta creí que podría deshacerme del olor a pescado si le agregaba bicarbonato a la mezcla de todos los días. La realidad me mostraría que ésa sería sólo la primera de mis decepciones, aunque todavía no lo sabía.”

[Conoce el libro, aquí: https://www.kichink.com/buy/833570 —descuento y envío gratis todo diciembre—]

La trampa de la nostalgia

El pasado jueves 13 de agosto se realizó la charla-lectura Nostalgia de la música, los videojuegos y el pop en la que participaron Abril Posas, Cástulo Aceves y Kolbe Santana. A continuación les compartimos el texto que Abril Posas escribió sobre la nostalgia. A ella la pueden seguir en su Tumblr de donde tomamos este escrito.

 

http://ladyprovolone.tumblr.com/post/126684584786/la-trampa-de-la-nostalgia

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