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Recuerdos de juventud y rock and roll

#LecturasExtremas #Editorial #ParaísoPerdido

 

Este viernes 4 de noviembre de 2016, a las 20:30 horas, en Impronta, presentamos el segundo título de la colección Logófago de nuestro sello editorial: Recuerdos de juventud y rock and roll de Alva Lai Shin Castellón.

En palabras de la doctora Patricia Torres San Martín, “Mediante los testimonios de […] mujeres tapatías se reactivan situaciones y subjetividades de la vida pasada y presente, pero también de la vida social y cultural de la Guadalajara de los años sesenta, y queda expuesta la manera en que el relato cinematográfico se fusiona con los recuerdos y la memoria”.

“La autora elabora una visión multidisciplinaria para analizar el proceso de recepción empírica del cine mexicano de los años sesenta y las identidades juveniles de Guadalajara, con un grupo de mujeres tapatías que consumieron estos filmes y sus imágenes recurrentes: jóvenes con chamarra de cuero y en motocicleta, jovencitas con un look de adultas y en minifaldas, amores inocentes, juventud reventada que se divertía al máximo comiendo un helado o asaltando las cafeterías”.

“Los lectores […] encontrarán una veta más para pensar el cine como una experiencia que siempre involucra una película, una personalidad, una situación social y un tiempo y estado de ánimo específico”.

Nos acompañarán para comentar el libro Patricia Torres San Martín y el maestro José David Calderón. ¡Los esperamos!

¿Quien es Alva Lai Shin?

Si desean conocer un poco más de la trayectoria de Alva, pueden seguir este link.

No soy una autora cómoda

1. ¿Cuál es la rutina para escribir de Cecilia Magaña?
Mi rutina para escribir es, generalmente, de mañana: nada glamorosa, la verdad, porque no tengo ni que peinarme para trabajar. Le doy la medicina del corazón a Moira (la perra), me preparo un café y escucho lo que sería en “soundtrack” de lo que estoy escribiendo. No puedo escribir sin música, pero suelo escuchar lo mismo una y otra y otra vez. Empecé con esta rutina mañanera a partir de una conferencia de Martín Solares en la Feria Municipal del Libro, en la que habló de cómo sacó adelante una novela escribiendo de 5 a 7 de la mañana todos los días. Yo no soy tan disciplinada, pero estoy de acuerdo en que la primera hora de la mañana es la mejor para mí.

2. Platícanos de Todos los ruidos del mundo. ¿Cómo nació la idea de escribirlo? ¿Qué encontrará el lector en él? ¿Qué te dejó a ti?
Acababa de terminar una novela y me sentía vacía. Es algo que me sucede cuando termino un proyecto largo. Pensaba dedicarme un par de meses a leer, a ver series y recargar pilas, cuando surgió la oportunidad de dar un curso en línea sobre cómo escribir un libro de cuentos. Los alumnos que participaron eran particularmente entusiastas y me contagiaron. Comencé a hacer los ejercicios del curso con ellos. Una de las propuestas era partir de un tema que fuera lo suficientemente amplio para generar múltiples interpretaciones y premisas. No sé por qué, no recuerdo exactamente cómo, pero para mí surgió el tema de la voz.

Todos los ruidos del mundo nació como una colección en la que exploraría varias ideas en torno a la voz (como identidad, como sonido, como recuerdo, entre otras cosas) . Le dio cobijo a dos de mis primeros cuentos: “23 escalones” y “Bazar”. Ambos tenían ya, por lo menos, diez años de haberse escrito, no sé cuántas vueltas de corrección y corrección. Al reencontrarlos en un intento por limpiar la compu, volvieron a gustarme y resultó que cabían en la colección de manera muy natural. No solo dejaron de ser huerfanitos, sino que me recordaron lo que me gusta del cuento: la intención y la intensidad.

No sé qué encontrará el lector, espero que algo que Todos los ruidos del mundo lo inquiete (no puedo asegurar que guste). No soy una autora muy cómoda: me gusta que la gente lea entre líneas, escuche esa segunda voz que cuenta otra historia bajo la superficie. Según yo, es un: “llévese el múltiples cuentos con sólo leer uno”. Me gusta que el lector complete el desenlace (aunque mi mamá se queje constantemente de esta maña mía). Pero yo creo que el final del lector es mucho mejor que aquel que yo pueda proponer. También creo que hay finales que no funcionan igual dichos en voz alta.

Todos los ruidos del mundo me permitió encontrar mi voz en un momento en el que pensaba que acababa de quedarme sin ella y me permitió ser un conejillo de indias de mi propio curso. Creo que no me fue tan mal.


El soundtrack de Todos los ruidos del mundo
cuento por cuento

1. Génesis: One, de Aimee Mann (Magnolia soundtrack)
2. De Médiums y poetas: Do I Wanna Know?, de Arctic Monkeys
3. 23 Escalones: That look you give that guy, de Eels.
4. Un palo en la cabeza: Après Moi, de Regina Spektor.
5. ¿Se te olvidó algo?: Quisiera saber, de los Daniels.
6. Síndrome: Soap, de Melanie Martínez.
7. Bazar: Este fue escrito escuchando a Cortázar leyendo “Conducta en los velorios”… que fue medio trampa, jeje. Pero si soy muy honesta, ese es su soundtrack.
8. Mutis: Without me, de Eminem.
9. No es un secreto que te amo: Across the Universe, interpretada por Fionna Apple.
10. ¿Vamos a empezar otra vez?: Sunny Afternoon, de The Kinks


3. ¿En un país como el nuestro, a qué aspira un escritor?
A sobrevivir, primero. Y después, a crear ficción que sirva, al mismo tiempo, de salida de emergencia. La ficción es un refugio, es un micrófono para decir verdades, es un espacio para decirnos lo que no nos atrevemos a decir en voz alta al hacerlo a través de nuestros personajes. Uno no aspira a vivir de la literatura, ni a cambiar el mundo. Pero sí a vivir en la literatura, a habitar otros mundos donde tal vez no pasan cosas mejores, pero sí hay un sentido, al menos. No sé… yo quisiera vivir muchas vidas pero sólo tengo una. Escribir me permite jugar a tener muchas.

4. ¿Se lee poco en México?
No, se lee mucho, muchísimo creo yo, pero en las redes sociales. Y no siempre son chismes o bendiciones de la Señora Católica. También minificciones, artículos, ensayos o entrevistas como esta. Ficción y no ficción. Se lee, de veras, mucho. En cuanto al libro como tal (en versión impresa o electrónica) eso ya es otro boleto. Yo sí veo todavía a gente leyendo en el camión, en las cafeterías, en las bancas de la calle, en parte gracias al bendito boom de la Literatura Juvenil. Pero también ando por los mismo lugares donde hay otros lectores, así que no creo que esta impresión sea muy objetiva. La verdad es que la lectura no es el pasatiempo de todos y no tiene por qué serlo. Hay muchas formas de conocer historias, de entrar en contacto con nuevas ideas, y la lectura es una. Hay otras puertas. Y cada quién elige la suya. En México tal vez la puerta más elegida no sea la lectura, pero sí la cruzamos muchos.

5. ¿Novela o cuento?
Arghhh… novela. Maldita sea. Una vez que uno se acomoda en la novela y goza de la oportunidad de descubrir poco a poco la trama, de detenerse, de dejarse sorprender por los personajes en cada capítulo, volver a la disciplina del cuento y su rigor es muy difícil. Me gusta el cuento, es un reto. Pero los cuentos no se pueden habitar por más de unos días (un mes si la narración es muy exigente, quizá). La novela, en cambio, te hospeda por meses, a veces años. Y si uno lo que busca es vivir es muchas vidas… ¿qué mejor que rindan más?

5. ¿Qué libros han dejado huella? ¿A quienes consideras tus autores cómplices?
William Faulkner, en particular Absalón, Absalón y El ruido y la furia. El señor se daba el lujo de hacer personajes extraordinarios y jugar con la realidad, con nuestra idea de la verdad. El orden y la secuencia con la que enreda sus historias habla de alguien que se divertía muchísimo con cada proyecto de novela. El otro libro que me fascina es City, de Alessandro Baricco: uno más sobre la ficción dentro de la ficción, las historias que no sólo cuenta el autor sino los personajes a sí mismos, sobre el absurdo de la realidad y lo que guardan para cada quien las historias que —hasta en el baño— nos contamos. Una chulada de libro. Finalmente, Raymond Carver, cuentista por excelencia, es el que me inculcó ese pollito de no decir el final en voz alta. Si alguien tiene quejas (como mi mamá), puede ir directamente con este señor y reclamarle. Su forma de encontrar la verdadera naturaleza de los personajes en lo más cotidiano es maravillosa. Ya sé que él se lo aprendió a Chéjov pero Carver es otra cosa.

6. ¿Qué te da más satisfacciones escribir o dar talleres?
Arggghh otra vez… ¿Por qué hacen esas preguntas? Es difícil. En un buen día de escritura, me da más satisfacción escribir: todo parece tener sentido. Cuando voy a una charla o a una lectura y la gente responde a lo que escribí, se siente como que no fue tan loco perder tanto tiempo de la “vida real” sentada frente a una computadora inventando historias. O cuando participo en el taller en el que yo misma soy participante y mis compañeros se emocionan por algo que escribí. Pero dar talleres, para mi es también muy satisfactorio porque acompañar el proceso de otros me permite aprender cosas nuevas, además de que uno no se siente solo en este rollo: no soy la única escapista, hay muchos que se escapan y crean ficción como una forma de vida. No lo sé, supongo que el Alien también sentía muy bien contagiando a los demás. La diferencia, espero, entre el Alien y yo, es que no la van a pasar tan mal y no van a ser pequeños duplicados míos: lo que más tiene sentido en los talleres es que la gente encuentre su voz. Y bueno, escuchar cómo va surgiendo la voz de otros en los talleres también da mucha, mucha satisfacción.

8. Un consejo o anécdota con lo que quisieras cerrar esta serie de preguntas.
Todo sirve para hacer ficción, lo que sucede antes de subirse a la ruta, el sabor de la comida del día de ayer, la vez que te rompieron el corazón o lo rompiste tú a alguien y no sin querer. Los recuerdos, las fantasías, los temores, todos tienen voz. Si quieres escribir no necesitas haber nacido tocado por los dioses, sólo necesitas aprender a escuchar esa voz y descubrir los mejores trucos para traducirla en tu escritura. Escribir cuento, novela, ensayo, cualquier género es un oficio, igual que hacer zapatos. Los primeros quizá te lastimen, pero eso no significa que no puedas ser zapatero y hacerlo cada vez mejor. Lo mismo sucede con la escritura.

 

Odio que Stephen Hawking nos meta ideas de colonizar otros planetas

Cecilia Magaña responde el cuestionario Proust.

1. ¿Cuál es el defecto propio que deplora más?
La manía de comerme las uñas: literal, no solo me las muerdo, las como. Y que repito mucho las cosas: puedo decir lo mismo hasta tres veces, tipo Pompín Iglesias.

2. ¿Cuál es el defecto que usted deplora más en otros?
La flojera.

3. ¿Cuál es su estado mental más común?
Un constante zumbido que me dice: ¿qué sigue? ¿a dónde vamos? ¿y ahora qué?

4. ¿Cómo le gustaría morir?
Anciana y en la cama: pasar del sueño a la muerte así, sin aviso ni nada.

5. Si después de muerto debe volver a la Tierra, ¿convertido en qué persona o cosa usted regresaría?
Me encantaría volver como una animal parlante. Claro, no un loro o un cuervo, sino uno que no suela hablar. Tal vez un perro de casa.

6. Y si pudiera elegir un personaje de ficción, ¿cuál escogería?
Casi cualquier personaje escrito por Tarantino.

7. ¿Cuál es su mayor extravagancia?
Tener largos diálogos con mi perra (haciendo también la voz con la que me contesta). Bailar con pasos medio descompuestos para festejar algo en privado. Chocar con la gente en la calle porque no me fijo al caminar.

8. ¿En qué ocasiones miente?
Cuando me cachan en algo que no quiero admitir me invento algo más.

9. ¿Qué persona viva le inspira más desprecio?
Stephen Hawking: odio que nos meta ideas de colonizar otros planetas para ir y acabárnoslos como si fuéramos langostas.

10. ¿A qué persona viva admira?
A Woody Allen, Joyce Carol Oates, Alice Munro, Cormac McCarthy y los hermanos Coen.

11. ¿Qué palabras o frases usa más?
No mamar. Voy a dormir solo 30 minutos de siesta.

12. ¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
Una mañana sin trabajo: todo el día por delante, poder ir a comer taquitos de canasta, tomar café, leer, estar con mi pareja sin andar corriendo de un lado para otro.

13. ¿Cuál es su mayor miedo?
La muerte y el dolor.

14. ¿Cuál es su mayor remordimiento?
No haber bailado con mi papá el día de mi graduación de prepa por andar ligando con un imbécil.

15. ¿Cuál es la virtud más sobrevalorada socialmente?
La belleza.

16. ¿Qué le disgusta más de su apariencia?
Mis pies: son horribles. Y dependiendo del día y del ángulo, mi nariz puede ser un problema.

17. ¿Cuáles son sus nombres favoritos?
Sofía (tengo muchas Sofías en los cuentos), luego las edito y les cambio el nombre.

18. ¿Qué talento desearía tener?
El talento para pintar y dibujar profesionalmente. Me encantaría ilustrar literatura infantil.

19. ¿Qué le desagrada más?
El pollo. Sobre todo si tiene hueso, pellejo y sabe a pollo.

20. ¿Cuándo y dónde ha sido más feliz?
En un muelle de Chapala, leyendo Bartleby un fin de semana, con Javier Rizzo.

21. Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia?
La muerte de mi papá.

22. ¿Cuál es su mayor logro?
Un premio de novela.

23. ¿Cuál es su posesión más atesorada?
Mi perra… si se puede considerar posesión. Y un cuadro de Diana Martín titulado “El sueño de los fumadores”.

24. ¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?
Arrebatar lo poco que otros tienen y encima de todo hacerlos sentir mal por no ser miserables.

25. ¿Dónde desearía vivir?
Cerca del agua.

26. ¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Ver series.

27. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en una mujer?
La autonomía.

28. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en un hombre?
La franqueza y la imaginación.

29. ¿Cuál es su héroe de ficción favorito?
Tyrion Lannister de Game of Thrones.

30. ¿Cuáles son sus héroes de la vida real?
Ché Guevara, Pancho Villa… y bueno, me encanta la historia del Pípila, aunque sea falsa y resulte que no fue uno sino muchos. Juan Escutia también me conmueve.

Cecilia Magaña
Originaria del DF (1978), ha vivido en Guadalajara desde los diez años. Recibió el Premio Nacional Gilberto Owen 2010, con el libro La cabeza decapitada. Es editora de la revista literaria Nuevas Ficciones y participó como autora en Río entre las piedras con el cuento “Vamos a empezar otra vez”.

Todo lo que he dicho es mentira, incluso cuando dije la verdad.

Édgar Velasco responde el cuestionario Proust.

1. ¿Cuál es el defecto propio que deplora más?
La decidia. Siempre he tratado de superarlo, pero termino dejándolo para después.

2. ¿Cuál es el defecto que usted deplora más en otros?
La doble moral. Me revienta la gente que va por la vida usando un doble rasero: uno para juzgarse a ella y otro para los demás.

3. ¿Cuál es su estado mental más común?
Paso la mayor parte del día sumido en la neurosis. Cuando logro salir, las voces me recuerdan que también puedo ser esquizofrénico.

4. ¿Cómo le gustaría morir?
Recuerdo un texto de Rodrigo Solís titulado Para morir, donde al final apunta:

«Puedes elegir entre muchos otros males:
puedes morirte de viejo, morirte de frío,
morirte de rabia o morirte de vergüenza.
Pero ten cuidado
porque un día
de pronto, de golpe, trágicamente,
podrías morirte…
de nada».

Ahora bien, retomando: así me gustaría morir: de pronto, de golpe, siempre y cuando sea de nada.

5. Si después de muerto debe volver a la Tierra, ¿convertido en qué persona o cosa usted regresaría?
Si fuera en persona, en Lázaro, el de la Biblia. Es un personaje que siempre me ha dado mucha curiosidad: es un zombie hecho y derecho y nadie sabe qué pasó con él después de que lo resucitaron. Si fuera en una cosa, regresaría como cámara fotográfica para registrar cómo es la vida después de la muerte.

6. Y si pudiera elegir un personaje de ficción, ¿cuál escogería?
Definitivamente, Gandalf el Gris.

7. ¿Cuál es su mayor extravagancia?
No sé si cuente como extravagancia, pero me gusta escuchar conversaciones ajenas en el banco, en el transporte público, en un restaurante, en todas partes. Es vil chismorreo, lo sé, pero de ahí pueden surgir cientos de historias.

8. ¿En qué ocasiones miente?
Todo lo que he dicho es mentira, incluso cuando dije la verdad.

9. ¿Qué persona viva le inspira más desprecio?
¿Los quieren ordenados por orden alfabético, orden de aparición o grado de desprecio?

10. ¿A qué persona viva admira?
Recién leí Joseph Anton, el libro de memorias de Salman Rushdie, y me parece admirable la manera en que afrontó el asunto de la fetua que le acarreó Los versos satánicos. Supongo que estoy influido por eso, así que lo elijo a él para esta pregunta.

11. ¿Qué palabras o frases usa más?
Creo que utilizo mucho «Órale», como muletilla. También el «no sé». Y todas las «malas palabras» conocidas o por conocerse. [Y a propósito de las mal llamadas «malas palabras», nada como la imperdible defensa que de ellas hizo Roberto El Negro Fontanarrosa. La pueden leer aquí, y la pueden escuchar de viva voz, con algunas variantes, acá.]

12. ¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
No creo en la perfección, ni siquiera para eso que la gente suele llamar «felicidad».

13. ¿Cuál es su mayor miedo?
No lo tengo muy claro. Creo que uno de mis miedos puede ser que le pase algo malo a las personas que quiero y no poder hacer algo para evitarlo o ayudarlas.

14. ¿Cuál es su mayor remordimiento?
Creo que uno no va por la vida haciendo las cosas para luego sentir remordimiento o culpa o como quiera llamársele. Seguramente mañana cambiaré de opinión y eso me ocasionará un remordimiento atroz.

15. ¿Cuál es la virtud más sobrevalorada socialmente?
Me parece que, en términos generales, todas las cosas que no tienen precio están sobrevaloradas.

16. ¿Qué le disgusta más de su apariencia?
Mucho tiempo me disgustaron mis dientes, la falta de barba y la nariz chueca. Hasta que un día entendí que es lo que hay. Ahora lo único que me disgusta de las apariencias es que engañan.

17. ¿Cuáles son sus nombres favoritos?
Julieta, Joaquín, Jimena, Jelipe y Jacinto (Cenobio, Jacinto Adán).

18. ¿Qué talento desearía tener?
Siempre he querido tocar el piano.

19. ¿Qué le desagrada más?
Muchas cosas. Entre ellas, la halitosis: es horrible cuando llegas a entrevistar a alguien y de pronto ¡fuaz! llega el mal aliento que tendrás que soportar durante los próximos 5, 10, 15, 30 minutos.

20. ¿Cuándo y dónde ha sido más feliz?
No lo puedo precisar. Ahora me viene a la mente el día que estuve en la piedra más alta de las ruinas arqueológicas de Chinkultic, en Chiapas, sintiendo el viento en la cara y con un cenote a mis espaldas. No sé si es el momento en el que he sido más feliz, pero es algo que se le acerca mucho.

21. Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia?
Tener el poder para cambiar algo de mi familia sería tanto como darle a mi familia el poder de cambiar algo de mí. Entonces, yo la dejo como está y ellos que me dejen como estoy. Lo que tenga que cambiar, cambiará. Eso creo. Supongo. Espero.

22. ¿Cuál es su mayor logro?
He tenido algunos logros, pero quiero pensar que mi mayor logro todavía está por venir. Ojalá llegue algún día y no se pierda en el camino.

23. ¿Cuál es su posesión más atesorada?
Creo que mi guitarra. Tengo con ella desde 1994. Es un regalo de mi abuelo: la compró ex profeso para mí. Tal vez algunos juguetes, pero la joya de la corona es esa: la guitarra.

24. ¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?
Cualquier post o foro de internet donde se debatan temas como la migración, el aborto, el matrimonio igualitario o la adopción por parte de parejas homoparentales. Terminan convertidos en antologías de intolerancia, prejuicios y, en fin, miseria humana.

25. ¿Dónde desearía vivir?
Me llama la atención Buenos Aires. Por otra parte, no le haría el feo a Madrid o Barcelona o Roma o cualquier ciudad europea con un chingo de historia y edificios viejos y cosas así.

26. ¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Me gusta tomar fotografías con el móvil, tocar la guitarra, leer y babosear en redes sociales.

27. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en una mujer?
Aprecio mucho el sentido del humor (si es negro, tanto mejor), la honestidad y la fuerza de carácter, sin importar si su portador es mujer u hombre.

28. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en un hombre?
Lo mismo que anoté arriba.

29. ¿Cuál es su héroe de ficción favorito?
Batman. Creo que es un traumado como todos nosotros y tiene un gran sentido del humor… bueno, tal vez no tiene un gran sentido del humor, pero sí es un traumado.

30. ¿Cuáles son sus héroes de la vida real?
Las Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina, Las Patronas de Oaxaca, FM4 en Guadalajara, Alejandro Solalinde… en fin, cualquier persona o colectivo que trabaje para apoyar a las personas que han sido golpeadas por la vida.

Alejandro Badillo responde el Cuestionario Proust

1. ¿Cuál es el defecto propio que deplora más?
La procrastinación.

2. ¿Cuál es el defecto que usted deplora más en otros?
La vanidad.

3. ¿Cuál es su estado mental más común?
La somnolencia que precede a un largo periodo de indecisión.

4. ¿Cómo le gustaría morir?
De forma fulminante: un rayo, el escombro de algún meteorito, al pisar la cáscara de un plátano.

5. Si después de muerto debe volver a la Tierra, ¿convertido en qué persona o cosa usted regresaría?
En un gato gordo mimado hasta el cansancio por una mujer muy bella.

6. Y si pudiera elegir un personaje de ficción, ¿cuál escogería?
El capitán Hatteras de Julio Verne.

7. ¿Cuál es su mayor extravagancia?
Evitar el saludo a una persona que apenas conozco o que me la presentaron alguna vez en el pasado pero que no he vuelto a ver hasta ese momento.

8. ¿En qué ocasiones miente?
Cuando es necesario

9. ¿Qué persona viva le inspira más desprecio?
Donald Trump

10. ¿A qué persona viva admira?
Hay muchos: Jackson Galaxy, Jaime Maussán, Thomas Piketty, Thom Yorke.

11. ¿Qué palabras o frases usa más?
“Digamos”, “no”, “es la última cerveza”.

12. ¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
Una biblioteca enorme llena de gatos y con una cava de cervezas al fondo.

13. ¿Cuál es su mayor miedo?
Estar en una casa o edificio y que en un enorme avión se acerque hasta donde estoy.

14. ¿Cuál es su mayor remordimiento?
No haber huído de casa a los quince años para recorrer el mundo.

15. ¿Cuál es la virtud más sobrevalorada socialmente?
La empatía.

16. ¿Qué le disgusta más de su apariencia?
Mi cabeza.

17. ¿Cuáles son sus nombres favoritos?
Alejandro, Alejandra.

18. ¿Qué talento desearía tener?
La música.

19. ¿Qué le desagrada más?
La simulación.

20. ¿Cuándo y dónde ha sido más feliz?
Cada vez que logro escribir una frase que pienso, aunque sea por un momento, perfecta.

21. Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia?
Le añadiría más integrantes.

22. ¿Cuál es su mayor logro?
Sobrevivir día a día tratando de conservar la gracia y la paciencia.

23. ¿Cuál es su posesión más atesorada?
Yo soy la posesión más atesorada de mis dos gatas.

24. ¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?
La ignorancia.

25. ¿Dónde desearía vivir?
En algún bosque de Alaska.

26. ¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Leer, escribir, imaginarme en escenarios futuros y poco probables.

27. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en una mujer?
La inteligencia.

28. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en un hombre?
El buen gusto y la capacidad de beber varias cervezas sin desbaratar una buena charla.

29. ¿Cuál es su héroe de ficción favorito?
El doctor Díaz Grey.

30. ¿Cuáles son sus héroes de la vida real?
Las personas que intentan algo con la seguridad de un fracaso inminente.