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Instantánea Express 10: ganador

Compartimos el texto ganador de la edición 10 de  #InstantáneaExpress


Fotografía de Cody Davis / Unsplash

Hay quien afirma que la juventud es un filtro, un proceso darwiniano al que solo sobreviven los más fuertes, aquellos que han demostrado su capacidad para convertirse en hombres. Yo prefiero pensar que a todos nos toca pasar una temporada en el infierno, y que todos somos vulnerables al abismo.

Rodolfo JM | Versos de una hora

GANADOR: GABRIEL BENITEZ

Antifiltro

La experiencia ha demostrado que el tiempo es el veneno más poderoso. Así que la infancia, la adolescencia, la adultez no son fases de vida, sino niveles de intoxicación más elevados. Nuestro cuerpo tiende a crecer para asimilar más de ese veneno y contenerlo, pero es inútil: el tiempo es infinito y la carne tiene un límite.

Alguien afirmó en algún lugar que la juventud era solo un filtro al que solo sobreviven los más fuertes, los que acabarán convertidos en hombres. Creo que quien lo dijo no ha visto las oficinas llenas de sobrevivientes grises cuya vida solo languidece mientras comen más y más tiempo. Esos no son hombres, sino muñecos atrapados en lo que erróneamente llaman vida, que no es otra cosa que una matrushka mortal: su país, su ciudad, su edificio de oficinas, su piso, su cubículo, su silla con la computadora. Y un reloj que, como araña, va dando vueltas por las 12 horas de su carátula, tejiendo la red donde todos caerán como moscas.

El reloj y la araña son una misma cosa. No hay sobrevivencia del más apto en esta telaraña que llaman vida.

Pero no será así para mí.

Mira mi traje: Está herméticamente sellado. Nada entra y nada sale de él. Es mi antifiltro. Yo no me volveré joven, ni adulto, ni viejo, porque dentro de él, no existe el tiempo. Adentro, muy adentro, solo estoy yo. ¿Entiendes, doc?

 

Instantánea Express 08: ganador

Compartimos el texto ganador de la edición 08 de #InstantáneaExpress.


#amor #InstantáneaExpress #HistoriasSinSpoilers

Fotografía: Fabrizio Verrecchia / Unsplash.com

El amor no existe, pero engaña. El amor no existe, pero perturba. El amor no existe, pero mata. El amor es una bomba explosiva muy peligrosa.

Augusto Rodríguez | El hombre que amaba los hospitales

GANADOR: MIGUEL ÁNGEL GÓMEZ CARO

Lluvia inesperada

Había pasado quizá uno de los peores años de mi vida, y aun así me dieron la beca para ir a estudiar a París. ¿Porque tuvieron que acabar las cosas así? El primer día que llegué sólo pude ver parte de la Torre Eiffel, sobresaliendo en las alturas mientras caminaba por el barrio de Montparnasse. Ahora ella está con ese extranjero. Tuve que pasar la noche en un hostal  por una ridícula confusión con mi cuarto de estudiante. Años esperando una oportunidad. Al día siguiente me levanté temprano, desayuné café con un croissant y pregunté a la recepcionista cómo llegar a la Torre Eiffel. Fui a la estación Pasteur y me bajé en Trocadero. Me puse muy nervioso, sabía que dirías que no. Subí a una explanada y al ver enclavado el símbolo de París frente a mí, sentí que uno de mis sueños estaba cumplido. No me pude despedir como quería. Le pedí a un turista japonés que me tomara una foto. Un par de palomas volaron  del batiente donde posé. No puedo seguir así. Bajé las escaleras para cruzar la calle y ver la Torre más cerca. Hacía frío. ¿Porque estás tan lejos? Las taquillas aún estaban cerradas. Quería ver la ciudad desde lo más alto. Metálica, así eres. Me senté. Abrirían en una hora. Te extraño Mary. Inesperadamente el cielo se nubló y comenzó a llover. Corrí a la estación del metro. El día era perfecto para visitar el cementerio de Montparnasse.

Instantánea Express 07: ganador

Compartimos el texto ganador de la edición 07 de #InstantáneaExpress.


Instantánea Express, #HistoriasSinSpoilers

Fotografía de Dawid Zawila

Buscó la manera de cumplir con su trabajo sin tener que hablarme. Pude estar de nuevo junto a él solo hasta el festejo navideño, el último día de actividades en la Universidad. Después vinieron las vacaciones, pero no supe ya nada más de él, pidió su cambio a otro departamento. Tampoco supe si se separó o no. Qué estúpido. Él. Yo también.

Luis Martín Ulloa | Personas (in)deseables

GANADOR: DANIEL CENTENO

Los secretos en la memoria

Luis lo llevó la última noche. Lo presentó como su hermano. Increíble. Me dijo una vez: “Hay una ventaja en los parecidos físicos”, refiriéndose a nosotros. No sé cómo pudo causarme gracia entonces. Sólo nos parecíamos al fingir.

Saludaban a Luis en la fiesta y lo dejaban atrás como si solo hiciera falta otro día para volverlo a ver. No se despedían porque nadie –excepto yo- sabía que era su última noche en el campus. Era nuestro secreto. El fin.

Hablando de finales, hay algo enfermo en jurar Hasta luego cuando se mira con un Adiós escondido bajo los párpados. Hay que ser mentiroso o falto de dignidad. Sin embargo, hay algo menos digno en no despedirse de quien estuvo a nada de arrancar la superficie por amor. Yo fui ese alguien. Quien arañó la verdad. Luis, en cambio, simulaba que nada pasó -como si con ello volviera invisible nuestra memoria para el resto de quienes estaban en la fiesta; como si con ello evitara la sospecha de que alguna vez estuvimos tan cerca que fuimos una sola sombra.

Sin cruzar palabra, esperé paciente. Luis estaba junto al otro. Esperé al amor, aunque no fuera mío. Quería verlo besar, por última vez, a quien fuera. Si lo hacían ellos dos —Luis y cualquier hombre— podría haberlo hecho yo también. Haber gritado Te amo sin acabar de arrancarle el secreto del cuerpo. Jamás podría traicionar nuestro secreto. Esperé que hiciera cualquier cosa, algo de verdad. Pero no lo hizo. Siguió simulando.

Instantánea Express 06: ganador

Compartimos el texto ganador de la edición 06 de #InstantáneaExpress.


InstantáneaExpress 06, #HistoriasSinSpoilers

Fotografía: Anna Sastre

Luego del amor, cuando la cama ha quedado totalmente revuelta hablan con complicidad: en tonos bajos, en murmullos apenas perceptibles, matices, abstracciones, símbolos…

Nadia Contreras | Solo sentir

GANADOR: DARIO CARRILLO

Escandinava

En círculos de babor a popa y de estribor a proa, hartos del vagabundeo constante por la cubierta, mecidos en la cuna del océano incierto, una mujer y un hombre se dan cita bajo un cielo de pronto oscurecido.

Ávidos de salvación saltan a las caricias. Los labios juntos. Y al poco sus cuerpos dispares son una isla flotante sobre un barco; masa visceral, nudo de tentáculos, dolor que el corazón impone a los amantes. El gélido mar, cómplice, crepita con murmullos apenas perceptibles en torno a ellos.

Tardarán en darse cuenta del Kraken que los habita.

#InstantáneaExpress 04: Ganador

Compartimos el texto ganador de la edición 04 de #InstantáneaExpress.


#InstantáneaExpress #HistoriasSinSpoilers

Fotografía: Nic-co-uk-nic / vía #Unsplash

Rogelio tampoco lo esperaba. El cansancio crónico sin razón aparente, la falta de apetito y el sueño molesto que no le permitía sentirse aliviado de noche, sino que lo soltaba cada mañana con dolor en el cuello y mandíbulas tensas, le dejaban la sensación de que su cuerpo quería decirle algo.

Abril Posas | El triunfo de la memoria

GANADOR: ADRIANA HARO

El cuerpo

Rogelio Almada solía quedarse despierto en cama hasta que sonara el despertador, entraba a clase con la tercera campanada y entregaba los exámenes en el último minuto. Nunca antes. Él creía que, al hacerlo, aprovechaba cada segundo al máximo. Otra parte de él creía que era un desperdicio de vida.

Por eso cuando Rogelio Almada despertó por última vez, no tenía cuerpo para levantarse. Como era costumbre, esperó a que su celular reprodujera If You Leave Me Now para indicar el momento de incorporarse. Cuando llegó la hora y los minutos del viernes, a Rogelio le fue imposible estirar la mano que ya no tenía para apagar la música.

Desorientado al no encontrar su brazo, descubrió una nota pegada al techo que decía:

Rogelio:

Ya no te quiero, después de meses de investigación, he logrado sacarte de mí.

No fue fácil. Perdóname por todas esas noches sin sueño.

 

Por favor entiéndeme, tengo mucha vida por delante y contigo no puedo seguir.

 

No me busques,

Tu cuerpo  

PD: Me he llevado tus pantalones favoritos, no creí que los fueras a necesitar.

Aunque reconoció la caligrafía al instante, Rogelio no sintió miedo; carente de glándulas suprarrenales, la adrenalina no aceleró su corazón. Escéptico como era, Rogelio Almada nunca había creído en el alma, espíritus, fantasmas o lo que fuera que había quedado de él, hasta esa mañana de abril.

Sin voz, Rogelio quiso corear el verso de su canción favorita.

#InstantáneaExpress 17/03/2017: Ganador

Compartimos el texto ganador de la primera edición de #InstantáneaExpress.

La mecánica para participar fue sencilla: enviar un texto que no pasara de 250 palabras, inspirado en la imagen y la cita que compartimos.


#InstantáneaExpress

Fotografía: Aidan Meyer / vía #Unsplash

Todo sucedió en un santiamén, como cuando en los cuentos el diablo se lleva a un hombre.

Jaroslav Hasek


GANADOR: DANIEL CENTENO

Gula

Pasamos por debajo de una valla rota, cruzando el sonido sordo de hojas sin futuro. Ya lejos de la choza y del pueblo, un hombre apareció delante. No lo habíamos visto al caminar. Al principio no me pareció muy distinto a nosotros. Llevaba, sobre su mano, un algodón de azúcar que sujetaba con los dedos. El dulce nublado entraba a su boca como resistiéndose. Creí que era el dueño de aquél espacio cercado, así que lo saludé. Sofía, que estaba junto a mí, negó con la cabeza. Parecía suplicarme que nos fuéramos. Pedí disculpas por irrumpir, notando entonces que el hombre llevaba las uñas muy largas. El algodón se pegaba en el anverso de las uñas como bacterias que se adhieren a la carne en la gangrena. Nos fijamos entonces en su boca, mientras comía. Sus dientes eran rosas, consumidos ya de tanto comer. Parecía que uno y otro se alimentaban de sí, y decidimos que el miedo a ser atrapados por irrumpir ilegalmente era menor al miedo a lo que él pudiera hacernos. Avanzamos de regreso, cruzando los espacios vacíos entre los árboles, llenos de pronto de una bruma rosa, como el algodón que él comía. Debía ser por el cielo, rosa sobre nosotros. Estaba por caernos la noche encima. La bruma se hizo muy densa, casi pantanosa, y notamos de pronto que frente a nosotros, lejos, parecían haber forjado muros de concreto. No era posible. Debían ser arboles de raíz descomunal. Tampoco eso. La apretujé, tembloroso. Eran dientes.