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Instantánea Express 08: ganador

Compartimos el texto ganador de la edición 08 de #InstantáneaExpress.


#amor #InstantáneaExpress #HistoriasSinSpoilers

Fotografía: Fabrizio Verrecchia / Unsplash.com

El amor no existe, pero engaña. El amor no existe, pero perturba. El amor no existe, pero mata. El amor es una bomba explosiva muy peligrosa.

Augusto Rodríguez | El hombre que amaba los hospitales

GANADOR: MIGUEL ÁNGEL GÓMEZ CARO

Lluvia inesperada

Había pasado quizá uno de los peores años de mi vida, y aun así me dieron la beca para ir a estudiar a París. ¿Porque tuvieron que acabar las cosas así? El primer día que llegué sólo pude ver parte de la Torre Eiffel, sobresaliendo en las alturas mientras caminaba por el barrio de Montparnasse. Ahora ella está con ese extranjero. Tuve que pasar la noche en un hostal  por una ridícula confusión con mi cuarto de estudiante. Años esperando una oportunidad. Al día siguiente me levanté temprano, desayuné café con un croissant y pregunté a la recepcionista cómo llegar a la Torre Eiffel. Fui a la estación Pasteur y me bajé en Trocadero. Me puse muy nervioso, sabía que dirías que no. Subí a una explanada y al ver enclavado el símbolo de París frente a mí, sentí que uno de mis sueños estaba cumplido. No me pude despedir como quería. Le pedí a un turista japonés que me tomara una foto. Un par de palomas volaron  del batiente donde posé. No puedo seguir así. Bajé las escaleras para cruzar la calle y ver la Torre más cerca. Hacía frío. ¿Porque estás tan lejos? Las taquillas aún estaban cerradas. Quería ver la ciudad desde lo más alto. Metálica, así eres. Me senté. Abrirían en una hora. Te extraño Mary. Inesperadamente el cielo se nubló y comenzó a llover. Corrí a la estación del metro. El día era perfecto para visitar el cementerio de Montparnasse.

#InstantáneaExpress 04: Ganador

Compartimos el texto ganador de la edición 04 de #InstantáneaExpress.


#InstantáneaExpress #HistoriasSinSpoilers

Fotografía: Nic-co-uk-nic / vía #Unsplash

Rogelio tampoco lo esperaba. El cansancio crónico sin razón aparente, la falta de apetito y el sueño molesto que no le permitía sentirse aliviado de noche, sino que lo soltaba cada mañana con dolor en el cuello y mandíbulas tensas, le dejaban la sensación de que su cuerpo quería decirle algo.

Abril Posas | El triunfo de la memoria

GANADOR: ADRIANA HARO

El cuerpo

Rogelio Almada solía quedarse despierto en cama hasta que sonara el despertador, entraba a clase con la tercera campanada y entregaba los exámenes en el último minuto. Nunca antes. Él creía que, al hacerlo, aprovechaba cada segundo al máximo. Otra parte de él creía que era un desperdicio de vida.

Por eso cuando Rogelio Almada despertó por última vez, no tenía cuerpo para levantarse. Como era costumbre, esperó a que su celular reprodujera If You Leave Me Now para indicar el momento de incorporarse. Cuando llegó la hora y los minutos del viernes, a Rogelio le fue imposible estirar la mano que ya no tenía para apagar la música.

Desorientado al no encontrar su brazo, descubrió una nota pegada al techo que decía:

Rogelio:

Ya no te quiero, después de meses de investigación, he logrado sacarte de mí.

No fue fácil. Perdóname por todas esas noches sin sueño.

 

Por favor entiéndeme, tengo mucha vida por delante y contigo no puedo seguir.

 

No me busques,

Tu cuerpo  

PD: Me he llevado tus pantalones favoritos, no creí que los fueras a necesitar.

Aunque reconoció la caligrafía al instante, Rogelio no sintió miedo; carente de glándulas suprarrenales, la adrenalina no aceleró su corazón. Escéptico como era, Rogelio Almada nunca había creído en el alma, espíritus, fantasmas o lo que fuera que había quedado de él, hasta esa mañana de abril.

Sin voz, Rogelio quiso corear el verso de su canción favorita.

Instantánea Express 03: Ganador

Compartimos el texto ganador de la edición 03 de #InstantáneaExpress.


#InstantaneaExpress #HistoriasSinSpoilers

Fotografía: Redd Angelo / vía #Unsplash

Todo está en la práctica. Crecer haciendo algo de tal forma que no recuerdas cuándo fue la primera vez que lo hiciste. Así como caminar o respirar, algo se hace en automático, como subirse al metro, dormirse y abrir los ojos en la estación correcta por puro instinto.

Eric Uribares | Las conspiraciones fallidas

 

GANADOR: ADRIANA HARO

Primer día de trabajo

Una voz robótica anuncia la siguiente estación. Eso quiere decir que dentro de dos más, seré un asesino. Limpio el vapor de mis anteojos, reviso la hora. Estoy listo, tengo que estarlo.

El vagón frena, puerta abierta, grupo Godínez baja, estudiantes suben, puerta cerrada.

Consulto el reloj. A veces tengo la sensación de que el segundero está parado, pero en cuanto lo miro, se da cuenta y avanza. Me he hecho la costumbre de mirar dos veces, por si mi Rolex de imitación estuviera jugando conmigo.

Las palabras de la terapeuta hacen eco en mi cabeza: No lo veas como un retiro, sino como cambio de trabajo. Eso es, como cualquier otro primer día de trabajo, de cartero a matón por encargo.

Ahí viene, justo a la hora indicada y en el último coche del metro. Se ve más delgada en persona, frágil. Ni siquiera sé su nombre. Nos detenemos, ella sube sin esperar a que nadie baje. Dice un buenos días general. Solo yo respondo.

Me sudan las manos, doy gracias a Dios por los guantes.

No escucho el disparo. Su hombro se salpica de rojo. No estuvo tan mal. La adrenalina me llena el cuerpo. La gente grita. La chica gira a una velocidad extraña, muy lenta. Me mira como si me conociera.

A lo mejor es amiga de mi hija.

A lo mejor vio la muerte en mí.

Doy tres pasos hacia atrás. La puerta se cierra. Ella se desploma. El metro avanza.

Soy un criminal.

Instantánea Express 26/03/2017

¡Hola!

Para esta semana tenemos un ejemplar de”Todos los ruidos del mundo” y otro de”Continuum” para el ganador del reto #InstantáneaExpress.

La mecánica es sencilla, buscamos historias que no pasen de 250 palabras inspiradas en la imagen y la cita que encontrarán a continuación. Favor de enviar sus textos vía correo electrónico indicando en el asunto #InstantáneaExpress 26/03/2017 . Su historia debe tener un título y la cantidad de palabras empleadas.

El correo al cuál tienen que enviar sus textos es hola@editorialparaisoperdido.com y tienen hasta las 11:11 del próximo jueves 30 de marzo para participar. Los ganadores se darán a conocer en el blog en el transcurso del viernes 31 de marzo.


#InstantáneaExpress #HistoriasSinSpoilers

Fotografía: Micah Hill / vía #Unsplash

En el principio sólo fue el sonido. El cofre, el semáforo, la calle frente a los dos, vacía…

Cecilia Magaña

¿Qué sucede en la imagen? ¿Qué relación tiene con la cita de Cecilia Magaña? Cuéntenlo en 250 palabras o menos.


Al participar en #InstantáneaExpress y enviar su texto por correo, aceptan sin condiciones que en caso de que su texto sea el ganador se pueda usar y reproducir en el blog y redes sociales de Editorial Paraíso Perdido y en alguna publicación, virtual o impresa, de la misma editorial. Todos los participantes recibirán un código con el que obtendrán 10% de descuento en los libros de nuestra tienda en línea. Al final del año se publicará un anuario con los ganadores y se eligirá la historia favorita, es decir al campeón de campeones de nuestro certamen.

Locuras del #BuenFin

Nuestros editores perdieron la razón de tanto trabajo previo a #FILGuadalajara30, por eso hicieron un masacote de promoción juntando #QuincenaDeDescuento, #JuevesDeOfertas y #BuenFin.

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Estos descuentos ni con Obama (lagrimita)…

Escribir es un asunto de vida y realidad aumentada

11 preguntas para conocer a Alfredo Carrera

[Alfredo Carrera es autor de Amniótico, publicado por Editorial Paraíso Perdido]

1. ¿Escribir es una profesión, un asunto de vida o muerte, o un hobby?
Escribir ficción es un asunto de vida y de realidad aumentada.

2. ¿Para qué escribir?
Escribir para tener un espejo nuevo en cada página, para descubrirse, también para negarse.

3. ¿Cómo fue que decidiste ser escritor?
Fue un error de cálculo, como se deciden las cosas importantes de la vida. Lo decidí sin darme cuenta de lo que estaba haciendo.

4. Libros que te marcaron y por qué:
Tres:
La metamorfosis de Kafka, fue el primero que leí por recomendación de la maestra de español en secundaria, le había dicho que no tenía caso leer si las historias terminaban siempre con un final feliz.
Rayuela de Cortázar, porque supe que no hay reglas, que no hay nada rígido en la literatura.
El túnel y Sobre héroes y tumbas de Sabato, porque desde las primeras páginas de los dos libros sentí que Sabato lo sabía todo de sus personajes.

5. ¿Qué escritor o escritores podrías mencionar como una invitación a leer?
Creo que son muy pocos, tendría que ser uno que pueda caerle bien a todos, yo sólo recuerdo a Gabo (Gabriel García Márquez).

 

6. ¿Alguna ceremonia o rutina para escribir?
Primero a mano y luego en computadora.

7. ¿Qué estás leyendo en estos días?
Soy desordenado, leo varios a la vez: Arenas movedizas de Henning Mankell, El novelista ingenuo y el sentimental de Orhan Pamuk, La ciudad de Mario Levrero.

8. ¿Qué libro no pudiste terminar?
El único que lamento no haber terminado, no diré nada los otros que no he terminado, es Robinson Crusoe, lo dejé por desidia y no he vuelto a él porque ahora prefiero no saber el final.

9. ¿Personaje literario favorito?
Alejandra Vidal Olmos (Sobre héroes y tumbas) y Gregorio Samsa (La metamorfosis).

10. ¿Algún lugar o momento favorito para escribir?
En algún café.

11. ¿Mezcal, Whisky, Ron, Tequila…? ¿Algún otro?
Whisky, Mezcal, Tequila, Ron, Coñac, Brandy… Creo que ese es el orden correcto.

Escribir es una necesidad repentina, como llorar cuando te conmueves

11 preguntas para conocer a Javier Paredes
y una playlist

[Javier Paredes es autor de Fuego negro, publicado por Editorial Paraíso Perdido]

La playlist

1. ¿Escribir es una profesión, un asunto de vida o muerte, o un hobby?
Escribir —para mí — es una necesidad repentina, como llorar cuando te conmueves, liberar una carcajada o incluso estornudar.  Las tablas actuariales no lo reseñarán como causa de muerte, pero es inevitable ceder.

2. ¿Para qué escribir?
Para soñar mundos y para invitar a otras personas a conocerlos, a habitarlos; para definir un ideario estético o político;  para hacer activismo;  para encontrar empatía y conocer otros seres que piensan —quizá— por los mismos tortuosos mecanismos que el autor.

3. ¿Cómo fue que decidiste ser escritor?
No siento que sea algo que se decide de manera consciente. No amaneces un día y te dices que vas a serlo. Más bien es similar al germinar de una semilla, algo orgánico que surge un día, sin que lo pienses. Pero algo más es necesario: leer es el necesario y lógico preludio.

4. Libros que te marcaron y por qué:
Considero que me fueron fundamentales los autores del XIX, prosa y verso, que leía de niño. Desde Las Minas del Rey Salomón hasta El Nocturno a Rosario. Las improntas se dan en la niñez y la adolescencia. No confiaría en alguien que encontrara su revelación hasta la edad adulta (salvo que fuera San Pablo o San Agustín).

5. ¿Qué escritor o escritores podrías mencionar como una invitación a leer?
Insistiendo en los orígenes y en la niñez, recuerdo —y revisito con placer— a Edgar Rice Burroughs, a Isaac Asimov o a Stanislaw Lem. Si el ánimo es más festivo que fantástico, están Richmal Crompton, Giovanni Guareschi y Achille Campanille.

 

#FuegoNegro #LecturasExtremas

6. ¿Alguna ceremonia o rutina para escribir?
Sentarme al teclado, unir las yemas de los dedos de ambas manos, cerrar los ojos y dirigirlos —cerrados— hacia el cieloraso. En ocasiones alguna música en volumen muy bajo o tal vez una bebida energética.

7. ¿Qué estás leyendo en estos días?
Ahora mismo leo poca ficción, sigo frecuentando a Borges y a Quevedo, pero hay autores los cuales —sin hacer ficción— conservan un ritmo y una fuerza de imágenes que es difícilmente igualable. Pienso en Renan, en su Historia del Pueblo de Israel; o quizás en la Historia Universal de Seignobos. Un contemporáneo que es también disfrutable y con esa fuerza clásica es Fernando Baez. Les recomiendo Historia universal de la destrucción de los libros.

8. ¿Qué libro no pudiste terminar?
Infinidad, leer —como decía el conocido maestro— es un acto hedónico. Creo que ningún clásico vale el sacrificio de una lectura desganada. No quisiera hacer injuria o juicio temerario de ningún autor, pero recuerdo a más de un tratadista francés que me ha resultado absolutamente incomprensible.

9. ¿Personaje literario favorito?
Serían, entre otros: Sherlock Holmes de Conan Doyle, Don Camilo de Giovanni Guareschi, Susan Calvin de Asimov. Me resultan atractivos los personajes episódicos de series teóricamente infinitas de cuentos; aunque no tienen mucha profundidad aparente, la regular sucesión de historias los va dibujando de forma lenta e inagotable.

10. ¿Algún lugar o momento favorito para escribir?
La noche, la madrugada es quizá el mejor momento. El lugar debe ser silencioso y escasamente iluminado (el monitor casi basta para el efecto).

11. ¿Mezcal, Whisky, Ron, Tequila…? ¿Algún otro?
Tequila, más bien añejo; o cerveza, más bien artesanal.

El que controla la palabra controla su mundo

11 preguntas para conocer a Enrique Urbina
y una playlist

[Enrique Urbina es autor de Raíces, publicado por Editorial Paraíso Perdido]

La playlist

1. ¿Escribir es una profesión, un asunto de vida o muerte, o un hobby?
Uno puede escribir para vivir de ello, para que el mundo no le gane o para ocupar sus ratos libres. O para las tres cosas. Cada una necesita de distintos grados de disciplina pero todas se tienen que hacer con conciencia. Escribir puede ser lo que uno quiera pero sabiendo qué función tendrá para quien lo hace. Por eso cuando alguien quiere escribir hace novelas o cuentos o poemas u otras cosas raras; porque llenan o equilibran algo que necesitamos. Si no fuera así, leeríamos nuestras listas del súper como obras maestras; no habría diferencia entre un garabato y una estructura literaria cuidadosamente diseñada.

2. ¿Para qué escribir?
Para sobre-vivir, para hacer cosas, para cambiarlas. Para moldear la realidad. Porque en la escritura se usa el elemento alquímico por excelencia: la palabra. Y la palabra, ya lo sabemos, crea. O destruye. No le podemos negar la potencia tan extraña que tiene. Y tampoco deberíamos negarnos sus posibilidades. El que controla la palabra controla su mundo y, sí es bueno en ello, puede hasta afectar el de otros… Suena a plan de villano, pero creo que esto está más allá del bien y del mal. Se escribe para crear algo, lo que sea, yo preferiría que fuera una experiencia que provoque ecos en la forma en que el lector vive su mundo. No hablo de epifanías ni nada iluminador. Tal vez sólo que una sombra de su cuarto se aclare o respire diferente en esos momentos. Cambios sutiles con efectos profundos. Porque al final algún cambio debe de haber; algo se tiene que cuestionar. Así es el lenguaje literario (y el artístico, en general). Se encargan de desafiar al lenguaje funcional. Hacen caos de lo útil, de lo que usamos para comunicarnos, y lo reordenan en otras cosas. Hubiera sido peor el castigo para Eva y Adán si hubieran escrito un libro en vez de comer del Árbol. Por eso creo que escribir es importante siempre. Nos hace ir más cerca y más allá de lo que vivimos a diario.

Escribir es una actividad muy rara porque no es placentera, pero se sigue haciendo porque es necesaria. Yo estaría perdido sin la escritura (y también sin la lectura, porque son los polos contrarios de una misma cosa).

3. ¿Cómo fue que decidiste ser escritor?
Decidí que iba a escribir y que la escritura iba a ser parte fundamental de mi vida. Nunca decidí ser escritor. Eso lo deciden otros. O uno mismo, pero ya cuando hay una trayectoria que lo respalde *se pone los lentes hacia atrás*. Pero sí: hasta que uno no tiene lectores ajenos a sus círculos inmediatos, que busquen el material que uno hace y que paguen por ello, hasta ese momento no se es escritor. Tampoco es como que se hace una votación a mano levantada para decidirlo. Cualquiera que escribe es y no es escritor. Se es escritor porque se escribe. Fin. Pero “escritor”, la palabra, tiene una como mayúscula fantasma en su primera letra. Llamarse a sí mismo escritor cuando lo leen sólo los amigos me parece un acto de egocentrismo barato y patético. Uno se gana ser escritor, no se decide.

Ahora, decidí escribir porque quería decir algo, quería que me escucharan sin oír mi voz, quería hacer cosas en los lectores. Después me di cuenta de que ya no podía dejar de hacerlo. Que siempre quise hacerlo. Porque cuando dejo de escribir las cosas se vuelven, poco a poco, insoportables.

4. Libros que te marcaron y por qué:
Soy parte de la generación que lee gracias a Harry Potter. Le tengo un profundo cariño porque fueron los primeros libros que busqué solo en la librería, pero fueron Los mitos de Cthulhu los que me despertaron la pasión por la lectura y la escritura. Y por la música. En ese momento yo estaba obsesionado con Metallica y, sobre todo, con Cliff Burton, el primer bajista de la banda que murió en un accidente de tránsito. Cliff era como el alma de la banda; él escribía y componía, y en sus discos hay alusiones a las obras de Lovecraft. Me llamó la atención el nombre Cthulhu, conseguí un libro con su nombre en la portada y me enamoré de inmediato.

5. ¿Qué escritor o escritores podrías mencionar como una invitación a leer?
Philip K. Dick
, Neil Gaiman, Chuck Palanhiuk, Amparo Dávila, H.P. Lovecraft, David Wong, Bernardo Esquinca, Alejandra Pizarnik, Luis Felipe Fabre. Aunque nunca es suficiente. Regalarlos y recomendarlos no da ninguna garantía. Deberíamos, mejor, hacer invitaciones formales (impresas, en letra cursiva, con papel beige o algo así) para ello. Tal vez así, medio obligando, medio arreando, la gente lea. Save The Date.

#LecturasExtremas #Raíces #EditorialParaísoPerdido

6. ¿Alguna ceremonia o rutina para escribir?
Soy muy disperso y no puedo escribir mucho, así que intento escribir diario aunque sean unas líneas antes de desconcentrarme. También escucho música para escribir. El género depende del estado de ánimo que necesite para en lo que esté. No tiene nada que ver con la pregunta, pero pienso que en unos años escribir en silencio, para cualquier persona, será una práctica imposible.

7. ¿Qué estás leyendo en estos días?
Una biografía de Alan Moore, Kubla Khan de Julián Herbert y Varia invención de Juan José Arreola.

8. ¿Qué libro no pudiste terminar?
Cuántos no… he intentado, por ejemplo, con varios de Alejo Carpentier, pero nada más la cabeza no me da para ello. A It, de King, le tengo que dar otra oportunidad.

9. ¿Personaje literario favorito?
Madame Bovary, Bartleby, Swamp Thing, Borges, los personajes de Philip K. Dick. Todos unos losers que cultivan su inutilidad y poca importancia en el mundo hasta consecuencias devastadoras.

10. ¿Algún lugar o momento favorito para escribir?
En la noche porque el cliché no estaría completo y porque es cuando hay menos movimiento hay a mi alrededor.

11. ¿Mezcal, Whisky, Ron, Tequila…? ¿Algún otro?
Mezcal, uno sin etiqueta, casero, y garañona, una bebida color verde Cthulhu de Metepec. Mi hígado no está de acuerdo con mis elecciones.

Los escritores somos cazadores

11 preguntas para conocer a Carlos Bustos
y una playlist

[Carlos Bustos es autor, entre otros libros, de El apocalipsis llama a la puerta, publicado por Editorial Paraíso Perdido y que se puede descargar desde [aquí]

La playlist

1. ¿Escribir es una profesión, un asunto de vida o muerte, o un hobby?
En secreto, somos cazadores: la mayoría de escritores (me incluyo entre ellos) persigue el éxito porque es la cosa más esquiva de este mundo. Nos levantamos por la mañana y admiramos al sol jaguar, tras hacerlo purificamos nuestro cuerpo con agua. Portamos nuestras vestimentas y saciamos nuestra hambre con el alimento recolectado en días anteriores. Entonces, nos adentramos a la tierra inhóspita de la hoja blanca. Perseguimos ideas, atrapamos palabras, evisceramos oraciones; les damos caza de una manera furiosa, salvaje, porque de esto depende que sigamos vivos. Tenemos hambre. Mucha, casi insaciable. Buscamos la caza mayor: atrapar en el papel la historia que siempre hemos soñado y que de un día para otro pueda convertirnos en el Gran Cazador. Entonces, todos tus sueños comenzarán a cumplirse, sin embargo existe una posible trampa: que te conviertas en la atracción de las Ferias de Libros y gastes el tiempo en entrevistas donde te hagan las mismas preguntas estériles quinientas veces; y en las giras promocionales caminarás por los mismos pasillos de las mismas ferias y orinarás de pie en idénticos urinarios públicos una y otra vez. Un día te mirarás al espejo, y realmente podrás ver al Gran Cazador que no ha escrito una mierda que valga la pena desde que el circo comenzó; y sabrás que todo tu éxito se sostiene en declaraciones labiosas, en la neblina hipnótica que la maquinaria de las editoriales sigue produciendo para que nadie pueda ver con claridad al hijo de puta en que te has convertido. Para ese momento, tu corazón se habrá vuelto negro como la tinta que mancha las páginas de tus novelas.

Escribir es una profesión de masoquistas, de suicidas, pero también de alquimistas, de ilusionistas. ¿Cómo coño puede alguien alejarse de todo eso?

2. ¿Para qué escribir?
Escribir para no pensar en la muerte. Escribir para justificar mi existencia. Escribir porque es la madre de todas las masturbaciones. Escribir para adentrarse en la locura. Escribir para dejar de ser uno mismo. Escribir para arrebatarle a la vida lo que no te ha dado. Escribir para no dejar de hacerlo. Escribir para morderle el culo a Dios. Escribir para ver más allá de la ceguera tribal. Escribir para luchar. Escribir para cagarte en los que te odian. Escribir para ser muchos. Escribir para que nadie tenga que escucharte. Escribir para enamorarte de la desesperación, del odio, de la risa, de la ansiedad, del misterio. Escribir para desenamorarte del amor, del quién eres, cómo te llamas, a dónde vas. Escribir para escribir… sólo eso: escribir.

3. ¿Cómo fue que decidiste ser escritor?
Todo se reduce a un accidente divino: nací donde debía de hacerlo. Tuve los padres lectores que tenía que tener y los amigos que me mostraron las posibilidades infinitas de la imaginación. Yo sólo tuve la desvergüenza de cerrar todas las puertas, arrojar las llaves y, sin la intención de lastimar a alguien con mi decisión, me convertí en esclavo de mis obsesiones, hijo apócrifo de los monstruos, bebedor de tinta, arrendador de fantasmas.

4. Libros que te marcaron y por qué:
Drácula de Bram Stoker, mi primer libro de terror cuando niño.
La Niebla, de Stephen King, me enseñó la abrumadora fuerza del miedo a lo desconocido.
Las doradas manzanas del sol, de Ray Bradbury, el libro que me hizo decidirme por el territorio de lo fantástico.
La trilogía medieval y el castillo de los destinos cruzados, de Italo Calvino, me convirtieron en un buscador de asombros.
El amor en los tiempos del cólera, de García Márquez, me mostró el relampagueante poder del lenguaje, de las metáforas vivas, de las imágenes que podían permanecer tatuadas en tu mente.

5. ¿Qué escritor o escritores podrías mencionar como una invitación a leer?
Además de los que acabo de mencionar:
Fantasmas, de Joe Hill.
El Bestiario, de Nicholas Cristopher.
La biblioteca de Babel, de Borges.
Cualquier libro de Ibargüengoitia.
Toda la serie del detective Charlie Parker escritos por John Connolly.
Toda la serie de Harry Potter.
Música para camaleones, de Truman Capote
El menor espectáculo del mundo, de Félix J. Palma
Seda, de Alessandro Baricco.
Coños, de Juan Manuel de Prada.
Guerra mundial Z, Max Brooks
Sin olvidar a Paul Auster, Juan Ramón Biedma, Murakami, Kundera, Asimov y Dino Buzzati.

#LecturasExtremas #CarlosBustos

6. ¿Alguna ceremonia o rutina para escribir?
No me levanto a las cinco de la mañana. No corro cinco kilómetros entre la bruma y las hojas que se arremolinan en el adoquinado. No me ducho con agua fría. No le rezo al dios de los escritores, no bebo whisky sazonado con ajenjo ni enciendo un puro para arrojar anillos al cielo raso con la intención de capturar a alguna musa caprichosa. Me siento en mi silla (tiene que ser muy cómoda, eso sí), enciendo el monitor de 30 pulgadas de mi ordenador (soy un hombre grande, calzo grande y tengo grandes sueños: mi monitor no podía dejar de ser grande también) (No intento ser presuntuoso, más bien descriptivo), cierro los ojos por unos cuantos segundos y recito un mantra poderosísimo: no le hagas al pendejo, no le hagas al pendejo, no le hagas al pendejo… después de eso es como ponerse un enema: todo fluye.

7. ¿Qué estás leyendo en estos días?
Tenebroso, La librería del señor Penumbra, El asesino hipocondriaco, He aquí el hombre.

8. ¿Qué libro no pudiste terminar?
50 sombras de Grey. Pasé por todas las fases: curiosidad, incredulidad, burla, enojo, frustración, náusea, ira, gritos, expulsar espuma por la boca, morder el libro, estrellarlo contra el suelo, saltarle encima, maldecirlo en latín, armar una rabieta olímpica, arrancarme los cabellos, soltar el llanto, compadecerme, proferir pucheros, y finalmente, resignación, consuelo, entendimiento del vacío, calma espiritual, iluminación: novela arrojada a la basura.

9. ¿Personaje literario favorito?
Agilulfo Emo Bertrandino de los Guildivernos (El caballero inexistente). Charlie Parker. Harry Potter.

10. ¿Algún lugar o momento favorito para escribir?
Cualquier lugar, a toda hora, todos los días.

11. ¿Mezcal, Whisky, Ron, Tequila…? ¿Algún otro?
Malteada de vainilla.

¿Mi idea de la felicidad perfecta? Ser parte del remanente humano que sobreviva a un horrible fin del mundo

Rafael Villegas responde el cuestionario Proust

1. ¿Cuál es el defecto propio que deplora más?
No poder decidirme entre Pinky o Cerebro.

2. ¿Cuál es el defecto que usted deplora más en otros?
Que hablen de sí mismos en tercera persona. También la solemnidad.

3. ¿Cuál es su estado mental más común?
Pre-apocalíptico.

4. ¿Cómo le gustaría morir?
Prefiero no morir.

5. Si después de muerto debe volver a la Tierra, ¿convertido en qué persona o cosa usted regresaría?
Kobe Bryant.

6. Y si pudiera elegir un personaje de ficción, ¿cuál escogería?
BoJack Horseman.

7. ¿Cuál es su mayor extravagancia?
Prefiero no contestar.

8. ¿En qué ocasiones miente?
Cuando respondo cuestionarios.

9. ¿Qué persona viva le inspira más desprecio?
La segunda persona del singular.

10. ¿A qué persona viva admira?
Louis C.K.

11. ¿Qué palabras o frases usa más?
“No”. “Claro”. “Ajá”.

12. ¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
Ser parte del remanente humano que sobreviva a un horrible fin del mundo.

13. ¿Cuál es su mayor miedo?
El Alzheimer.

14. ¿Cuál es su mayor remordimiento?
Haber escrito un libro que no quería escribir.

15. ¿Cuál es la virtud más sobrevalorada socialmente?
La empatía que deriva en condescendencia. La humildad. La corrección política.

16. ¿Qué le disgusta más de su apariencia?
Antes de conocer a Tony Soprano, la gordura.

17. ¿Cuáles son sus nombres favoritos?
Annie Hall, Jimmy Corrigan, Pedro Páramo, Billy Bob.

18. ¿Qué talento desearía tener?
El talento de desaparecer.

19. ¿Qué le desagrada más?
No saber desaparecer.

20. ¿Cuándo y dónde ha sido más feliz?
Hace poco, en un bosque al norte de San Francisco.

21. Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia?
Los perros que hemos tenido.

22. ¿Cuál es su mayor logro?
Ser suspendido en secundaria por faltarle el respeto a los símbolos patrios.

23. ¿Cuál es su posesión más atesorada?
Las libretas donde anoto mis sueños.

24. ¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?
El karaoke y los memes sobre la tesis.

25. ¿Dónde desearía vivir?
En otro planeta, uno que se parezca a Islandia.

26. ¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Observar gente imaginaria.

27. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en una mujer?
El sentido del humor.

28. ¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en un hombre?
El sentido del humor.

29. ¿Cuál es su héroe de ficción favorito?
Los Kurtz de Conrad y Coppola.

30. ¿Cuáles son sus héroes de la vida real?
Eso me suena a Upsocl.com, gente como Nick Vujicic no me interesa.

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