Omnifón

Por Profesor Roque
Twitter: @mambosatan

De la tradición

Pueden decirme anticuado, nostálgico o simplemente un romántico ridículo, pero a pesar de que cada día se leen menos periódicos en papel he de confesar que aún disfruto el olor de la tinta sobre el papel al leer las noticias impresas. Mi sección favorita son las tiras cómicas. Mi día comienza al leer las aventuras y desventuras de esos personajes salidos de otros épocas. Mutt y Jeff, conocidos aquí como Benitín y Eneas, tienen apareciendo desde 1907 (bueno, primero fue Mutt, o Eneas, y luego Jeff o Benitín). A veces comienzo con las “divertidas” en las que incluyo a Popeye, Lorenzo y Pepita (Blondie su nombre original, y de donde surgió el nombre de la banda new wave homónima), Periquita y Archie. Otras veces las primeras que leo son las “serias”, donde Mandrake el Mago, El Fantasma, o El Hombre Araña nos dejan “picados” por saber que sucederá en su próxima aventura.

Lo que invariablemente dejo al final es el pequeño recuadro que pertenece a la sección de Ripley, esa de “Aunque Usted no lo crea..”. Fue precisamente ahí que hace unos días me enteré que las moscas al volar suenan en la nota Fa (o F en el sistema gringo)[1]. La noticia me pareció curiosa y compartí ese dato en mis redes sociales, agregando la frase “Las moscas son bajistas ”. Inmediatamente un amigo me dejo el comentario “con razón nadie quiere a los bajistas¨. Yo, que soy un bajista frustrado, no pude mas que sonreír amargamente y solo pensar que es un estigma que debemos soportar hasta el final de nuestros días, en espera de tiempos mejores para el gremio.

La tradición dice que los bajistas somos guitarristas fracasados; que el bajo por tener solo cuatro cuerdas es mas fácil y se opta por tocar ese instrumento y no la guitarra. A mi favor tengo que mi instrumento favorito es el bajo, fue el primero que agarré para tocar, nunca la guitarra. Si uno busca en Internet encontrará infinidad de memes haciendo mofa de los bajistas, concluyendo que nadie les extrañará si llegan a faltar en algún grupo musical. No hay nada mas falso que eso, estudios científicos han demostrado que los bajistas son (¿somos?) el elemento mas importante de una banda. La Universidad McMaster, de Canadá demuestra que las frecuencias bajas, las cuales son detectadas de manera mas fácil por los escuchas y detectaban cuando esos tonos no estaban. El bajista, además de ser parte de la sección rítmica, también debe estar acorde con la armonía musical de la banda. Si no me creen pueden checar el articulo de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU[2].

Un poco de historia

El bajo no siempre formó parte de los combos de música pop, pero como se ve, los sonidos graves son esenciales en la música, incluso en la música electrónica, por lo que siempre se buscó una forma de tener esos tonos bajos. Kraftwerk sustituía las líneas de bajeo con un sintetizador, de la misma forma que Depeche Mode usaba al inicio de su carrera un Moog Podigy exclusivamente como bajo. Otros pioneros como Cabaret Voltaire, en sus primeros años hacían una gran combinación de cajas de ritmos, guitarra junto a la voz y bajo de Stephen Mallinder, para finalmente dejarle todo el papel de los tonos graves a un sintetizador.

Antes del bajo eléctrico estuvo el Contrabajo, un enorme armatoste de madera, tan enorme que incluso su ejecutante podía montarlo como si fuera un caballo. Chequen este video de los primeros años del rock and roll donde Al Rex, de Bill Halley & His Comets cabalga su contrabajo:

o a Lee Rocker de los Stray Cats

El escritor Patrick Süskind, famoso por su novela El Perfume, tiene un monologo titulado “El Contrabajo”, donde su personaje va contando de manera agridulce las desventuras de su condición de contrabajista de una orquesta sinfónica. Explica por que es importante el bajo cuando expone que a pesar de que los tonos graves parecen no percibirse cuando se tocan en una obra, ya que aparentemente sobresalen los agudos, si uno se aleja es cuando la magia sucede: los agudos se pierden y lo que mejor se escucha son los graves. Recuerden el momento de llegar a un concierto que ya inició y como efectivamente el sonido del bajo es el que mas se nota.

El personaje de Süskind habla también de lo difícil que es viajar con el contrabajo en un taxi, o en el avión, siempre molestando a los pasajeros en el metro. Me viene la anécdota que escuche en el programa de Ronnie Wood, guitarrista de los Rolling Stones, donde Paul McCartney, bajista de ya saben quien, hablaba acerca de sus influencias, dándole importancia a Bill Black, contrabajista de Elvis. Cuando Elvis y su banda comenzaban a tener éxito viajaban por EU en esos enorme autos de los años cincuenta, donde el contrabajo siempre iba amarrado en el techo del auto. Tiempo después Bill Black fue de los primeros contrabajistas en cambiar su instrumento por el recientemente creado bajo eléctrico, en su caso un Fender Precision bass, mejor conocido como P-Bass. Fue precisamente este el primer bajo eléctrico de la historia. Inventado gracias a la necesidad de que esos sonidos graves pudieran escucharse, ya que la guitarra y la batería los nulificaban y se tenía que usar un instrumento algo grande como el contrabajo. Por cierto Paul tiene el contrabajo de Bill Black, y cuenta que nunca lo ha podido tocar bien. Sobre el icónico bajo eléctrico en forma de violín de Macca, es un Hofner alemán y a pesar de la idea que se tiene de ser barato, es un instrumento muy bien hecho.

De casos a casos

Casi todos comenzamos a tocar un instrumento al llegar a la adolescencia, muchas veces con la idea de tener una banda. La mayoría quieren ser cantantes o guitarristas. Es común que por cuestiones prácticas los ensayos se hagan en la casa del baterista, por lo difícil que es armar y desarmar la batería y moverla, además de la vocación masoquista de los padres para soportar tremendos tamborazos (¿quien en su sano juicio compra una batería para el chamaco?). Pocos son los que optan por ser bajistas. Por otro lado, ejemplos de guitarristas convertidos en bajistas existen varios, incluyendo al mismísimo McCartney, porque cuando Stutcliffe decide dedicarse a la pintura y abandonar la posición de bajista en la primera alineación de The Beatles, Sir Paul, mas a fuerza que por gusto, paso a ocupar la vacante.

Muchos bajistas, curiosamente, han sido ejecutantes de instrumentos de aliento, como en el caso de John Entwistle, de The Who. Inicialmente comenzó tocando la trompeta, como no se escuchaba en sus primeras bandas optó por intentar con la guitarra pero sus dedos eran tan largos que terminó cambiando al bajo y reinventó su sonido dentro del rock.

Un músico que comenzó como flautista fue Mick Karn, el peculiar bajista de Japan, que solía aparecer con las cejas completamente rasuradas y los ojos llenos de sombras. Parecía un Nosferatu post punk, además de ser rara avis por tocar un bajo fretless (sin trastes), Karn usaba mucho la melodía en sus líneas de bajo, incluso ocupando con su instrumento la voz principal en las canciones de Japan. Lo más admirable es que él mismo se enseñó a tocar el bajo, lo que da esperanza de tocar decentemente a muchos autodidactas. En una entrevista decía que a veces dejaba de tocar hasta por seis meses, y al preguntarle si eso no provocaba que sus habilidades disminuyeran, respondió que sí, pero que le gustaba tener esa sensación de tocar el bajo como si fuera la primera vez. Aquí hay una muestra de su maestría.

David J es otro bajista que hace uso de un fretless, a pesar de que posiblemente muchos no lo consideren un gran bajista, su sonido es elegante y sobrio. Su bajo Fender precision suena potente pero sin quitarle preponderancia a la guitarra tanto en Bauhaus como posteriormente en Love & Rockets. Fue gracias a él que me interese en ese instrumento y no en la guitarra como la mayor parte de los adolescentes del mundo. David J es enigmático: siempre de traje y con lentes de sol, leí recientemente que tiene mas de 35 años con el mismo estilo de corte de cabello. Por mi parte yo siempre seré un gordo con el cabello desaliñado. Sobre su equipo, prefiere las cuerdas de su bajo de entorchado liso, lo que le da un sonido mas brillante. Ya desde Love and Rockets David J ha estado tocando con un bajo fretless, o sin trastes, lo que hace su sonido sea más cercano a los antiguos contrabajos, o tololoches como les decimos en México. Tuve la gran suerte de encontrarme a Mr. J en la desaparecida tienda de discos “Tower Records” de la Ciudad de México, lo único que pude decir fue “hi”, me quedé sin palabras. No había aún teléfonos celulares y no todo mundo traía una cámara por si se cruzaba algún “famoso” y atestiguar su encuentro. Iba acompañado de su hermano, Kevin Haskins, baterista en ambas agrupaciones, y los dos me respondieron muy amables el saludo.

Cosas de hermanos

Las bandas que cuentan con hermanos a veces se enfrentan a dilemas cuando los dos son guitarristas. Colin Greenwood de Radiohead pertenece a esa categoría. Su hermano menor Johnny Greenwood, es el guitarrista y a falta de bajista no le quedó de otra a Colin que ser el bajista. Eso hace que sus líneas de bajo tengan mucha melodía. Últimamente la banda esta más enfocada al atasque sonoro, y ahí sus líneas sobresalen fácilmente.

En Café Tacvba sucedió lo mismo, Kike Rangel, que en un principio era guitarrista, terminó como bajista ya que su hermano Joselo sabía tocar la guitarra y además había fundado la banda junto a Rubén Albarrán. En ambos casos la ecuación es simple: sobraba un guitarrista, faltaba un bajista. Cosas de hermanos supongo.

Self made bajistas

Casi todos los bajistas menores de 60 años iniciaron sus aventuras musicales con el punk. Este genero logró lo que muchos profesores no pueden hacer: que los jóvenes se interesen y estudien algo. Sin importar sus nulos conocimientos musicales, el punk invitaba a tocar. A pesar de que siempre habrá algún Sid Vicious, más famoso por subir al escenario y cortarse el pecho, que por sus líneas de bajo, el deseo de imitación generó bajistas como Steve Severin de Siouxie and The Banshees, Simon Gallup de The Cure, y sobre todo Jah Wobble, fundador junto con Johnny Lydon (conocido como Rotten en los Sex Pistols) de Public Image Ltd. Wobble, 100% autodidacta, consiguió que su gusto por los ritmos de Jamaica, en especial el sonido del Dub, se fusionara al Post-Punk influyendo a infinidad de bandas.

Los músicos también comen y pagan renta

Los músicos de sesión son héroes anónimos presentes en muchos discos y canciones que disfrutamos. Incluso bandas que “carecen” de bajistas, como The Doors, donde el bajo lo “llevaba” el teclado de Manzarek, han tenido que recurrir a ellos, al menos en los discos. En sus grabaciones contaron con una serie de músicos de sesión tales como Jerry Scheff, Lonnie Mack, y Douglass Lubahn.

Podemos incluir en esas listas a Sabo Romo, que además de con Caifanes ha sido bajista en casi 200 discos, grabando cosas que él mismo no quiere decir ya que estrictamente lo hizo por dinero.  Abraham Laboriel es otro mexicano afamado como bajista de sesión, sus bajeos están en mas de 4000 discos. Los músicos también tienen que comer y pagar renta.

Mención aparte es el caso de la mítica Carol Kaye, nacida en 1935 y que a la fecha sigue tocando y dando clases de música. Carol es una multi-instrumentista que ha sido músico de sesión, incluso formó parte del Wrecking Crew, una imponente banda conformada por músicos de sesión que han participado en discos de diversos cantantes. Kaye calcula que ha sido bajista en alrededor de 10,000 álbumes. Uno de sus bajeos mas reconocibles y que al momento de leerlo lo vas a tararear es el tema de Misión Imposible.

Las mujeres y el bajo

Es muy frecuente asociar la figura de bajista a mujeres, y ejemplos tenemos muchos, desde la guapísima Suzy Quatro, que en los años setenta estaba presente en infinidad de posters de adolescentes, pasando por Tina Waymouth de The Talking Heads hasta llegar a dos Kims, Kim Deal de The Pixies y posiblemente la Km más conocida: Kim Gordon de los extintos Sonic Youth. El hecho de ver al bajo como un instrumento que muchas mujeres escogen tal vez explique las bromas que se les hacen a los bajistas respecto a que no consiguen chicas pero sí ligar chicos, o estar más solos que nadie.

Los sonidos graves son entonces la medula espinal de una canción, su presencia es indispensable en todo tipo de música. Uno no puede imaginar una boda sin los ritmos machacones de la cumbia haciendo a todos bailar. Sin ese elemento es como comer un taco sin salsa picante: No tiene sabor, o peor aún, como sexo sin orgasmo. Nadie quiere a las moscas, pero sin ellas el mundo sería un horrible paisaje lleno de cadáveres. Igual que una canción sin el bajo, así que ahora ¿quién se ríe de quien?


[1] Las notas para el bajo se leen en clave de Fa en el pentagrama, donde la nota de Fa esta en la cuarta línea del pentagrama. Otros instrumentos graves como el contrabajo, el violonchelo, la tuba, y las partes graves de un piano, por citar ejemplos)

[2] http://www.pnas.org/content/111/28/10383


Fotografía de portada Kari Shea / Unsplash