Etiqueta: Raíces

El que controla la palabra controla su mundo

11 preguntas para conocer a Enrique Urbina
y una playlist

[Enrique Urbina es autor de Raíces, publicado por Editorial Paraíso Perdido]

La playlist

1. ¿Escribir es una profesión, un asunto de vida o muerte, o un hobby?
Uno puede escribir para vivir de ello, para que el mundo no le gane o para ocupar sus ratos libres. O para las tres cosas. Cada una necesita de distintos grados de disciplina pero todas se tienen que hacer con conciencia. Escribir puede ser lo que uno quiera pero sabiendo qué función tendrá para quien lo hace. Por eso cuando alguien quiere escribir hace novelas o cuentos o poemas u otras cosas raras; porque llenan o equilibran algo que necesitamos. Si no fuera así, leeríamos nuestras listas del súper como obras maestras; no habría diferencia entre un garabato y una estructura literaria cuidadosamente diseñada.

2. ¿Para qué escribir?
Para sobre-vivir, para hacer cosas, para cambiarlas. Para moldear la realidad. Porque en la escritura se usa el elemento alquímico por excelencia: la palabra. Y la palabra, ya lo sabemos, crea. O destruye. No le podemos negar la potencia tan extraña que tiene. Y tampoco deberíamos negarnos sus posibilidades. El que controla la palabra controla su mundo y, sí es bueno en ello, puede hasta afectar el de otros… Suena a plan de villano, pero creo que esto está más allá del bien y del mal. Se escribe para crear algo, lo que sea, yo preferiría que fuera una experiencia que provoque ecos en la forma en que el lector vive su mundo. No hablo de epifanías ni nada iluminador. Tal vez sólo que una sombra de su cuarto se aclare o respire diferente en esos momentos. Cambios sutiles con efectos profundos. Porque al final algún cambio debe de haber; algo se tiene que cuestionar. Así es el lenguaje literario (y el artístico, en general). Se encargan de desafiar al lenguaje funcional. Hacen caos de lo útil, de lo que usamos para comunicarnos, y lo reordenan en otras cosas. Hubiera sido peor el castigo para Eva y Adán si hubieran escrito un libro en vez de comer del Árbol. Por eso creo que escribir es importante siempre. Nos hace ir más cerca y más allá de lo que vivimos a diario.

Escribir es una actividad muy rara porque no es placentera, pero se sigue haciendo porque es necesaria. Yo estaría perdido sin la escritura (y también sin la lectura, porque son los polos contrarios de una misma cosa).

3. ¿Cómo fue que decidiste ser escritor?
Decidí que iba a escribir y que la escritura iba a ser parte fundamental de mi vida. Nunca decidí ser escritor. Eso lo deciden otros. O uno mismo, pero ya cuando hay una trayectoria que lo respalde *se pone los lentes hacia atrás*. Pero sí: hasta que uno no tiene lectores ajenos a sus círculos inmediatos, que busquen el material que uno hace y que paguen por ello, hasta ese momento no se es escritor. Tampoco es como que se hace una votación a mano levantada para decidirlo. Cualquiera que escribe es y no es escritor. Se es escritor porque se escribe. Fin. Pero “escritor”, la palabra, tiene una como mayúscula fantasma en su primera letra. Llamarse a sí mismo escritor cuando lo leen sólo los amigos me parece un acto de egocentrismo barato y patético. Uno se gana ser escritor, no se decide.

Ahora, decidí escribir porque quería decir algo, quería que me escucharan sin oír mi voz, quería hacer cosas en los lectores. Después me di cuenta de que ya no podía dejar de hacerlo. Que siempre quise hacerlo. Porque cuando dejo de escribir las cosas se vuelven, poco a poco, insoportables.

4. Libros que te marcaron y por qué:
Soy parte de la generación que lee gracias a Harry Potter. Le tengo un profundo cariño porque fueron los primeros libros que busqué solo en la librería, pero fueron Los mitos de Cthulhu los que me despertaron la pasión por la lectura y la escritura. Y por la música. En ese momento yo estaba obsesionado con Metallica y, sobre todo, con Cliff Burton, el primer bajista de la banda que murió en un accidente de tránsito. Cliff era como el alma de la banda; él escribía y componía, y en sus discos hay alusiones a las obras de Lovecraft. Me llamó la atención el nombre Cthulhu, conseguí un libro con su nombre en la portada y me enamoré de inmediato.

5. ¿Qué escritor o escritores podrías mencionar como una invitación a leer?
Philip K. Dick
, Neil Gaiman, Chuck Palanhiuk, Amparo Dávila, H.P. Lovecraft, David Wong, Bernardo Esquinca, Alejandra Pizarnik, Luis Felipe Fabre. Aunque nunca es suficiente. Regalarlos y recomendarlos no da ninguna garantía. Deberíamos, mejor, hacer invitaciones formales (impresas, en letra cursiva, con papel beige o algo así) para ello. Tal vez así, medio obligando, medio arreando, la gente lea. Save The Date.

#LecturasExtremas #Raíces #EditorialParaísoPerdido

6. ¿Alguna ceremonia o rutina para escribir?
Soy muy disperso y no puedo escribir mucho, así que intento escribir diario aunque sean unas líneas antes de desconcentrarme. También escucho música para escribir. El género depende del estado de ánimo que necesite para en lo que esté. No tiene nada que ver con la pregunta, pero pienso que en unos años escribir en silencio, para cualquier persona, será una práctica imposible.

7. ¿Qué estás leyendo en estos días?
Una biografía de Alan Moore, Kubla Khan de Julián Herbert y Varia invención de Juan José Arreola.

8. ¿Qué libro no pudiste terminar?
Cuántos no… he intentado, por ejemplo, con varios de Alejo Carpentier, pero nada más la cabeza no me da para ello. A It, de King, le tengo que dar otra oportunidad.

9. ¿Personaje literario favorito?
Madame Bovary, Bartleby, Swamp Thing, Borges, los personajes de Philip K. Dick. Todos unos losers que cultivan su inutilidad y poca importancia en el mundo hasta consecuencias devastadoras.

10. ¿Algún lugar o momento favorito para escribir?
En la noche porque el cliché no estaría completo y porque es cuando hay menos movimiento hay a mi alrededor.

11. ¿Mezcal, Whisky, Ron, Tequila…? ¿Algún otro?
Mezcal, uno sin etiqueta, casero, y garañona, una bebida color verde Cthulhu de Metepec. Mi hígado no está de acuerdo con mis elecciones.

Enrique Urbina, autor de “Raíces”

ENRIQUE URBINA

Ciudad de México, 1993. Cursa la licenciatura en Literatura Latinoamericana en la Universidad Iberoamericana. Tiene una columna, Apuntes de nigromancia, sobre videojuegos y arte fantástico en Penumbria. Textos suyos han sido publicados en las revistas electrónicas Plesiosaurio, Axxón y Fantasía Austral. Ha sido incluido en las antologías Penumbria Año I, Microhorror, La imaginación en México, Viaje a la oscuridad y 50 demonios. Fue ganador del premio Fantasista de Hierro XI y segundo lugar en el concurso de poesía de ciencia ficción José María Mendiola 2015. #Instantánea#NuestrosAutores #AutoresExtremos